Javier Milei (CEDOC)

Boom efímero: cómo se desinfló el efecto Malvinas en redes

Según la consultora AdHoc, la tendencia impuesta por el discurso presidencial por cadena nacional no pudo sostenerse en los días posteriores.

La consultora AdHoc, especializada en análisis de conversación pública y comportamiento digital, publicó un informe que se convirtió en uno de los estudios más citados sobre el impacto político del giro del gobierno de Javier Milei en torno a la causa Malvinas. El trabajo analizó millones de interacciones en X, Instagram, Facebook, TikTok, YouTube, medios digitales y portales de noticias durante las semanas previas y posteriores a la cadena nacional del Presidente y concluyó que la estrategia oficial logró instalar el tema en la agenda pública, pero también mostró un fenómeno muy marcado: el interés social tuvo un crecimiento explosivo y luego comenzó un descenso sostenido y paulatino hasta regresar a niveles similares a los que registraba antes del discurso presidencial.

Para los especialistas de AdHoc, el caso Malvinas se transformó en un ejemplo de cómo una narrativa impulsada desde el Gobierno puede dominar la conversación digital durante algunos días, aunque tenga dificultades para sostenerse cuando desaparecen nuevos hechos políticos que la alimenten. El informe reconstruyó el comportamiento de la conversación desde el momento en que Javier Milei decidió convertir el conflicto por la soberanía de las Islas Malvinas en el eje central de una nueva etapa de su agenda política.

Según AdHoc, el punto de partida fue el discurso presidencial por cadena nacional en el que anunció sanciones contra empresas vinculadas a la explotación petrolera en las islas, la creación de un régimen de penalidades para compañías que operen bajo licencias británicas y la construcción de una base naval integrada en Tierra del Fuego. Ese mensaje se produjo pocos días después de las declaraciones de Donald Trump sobre una eventual revisión de la histórica neutralidad de Estados Unidos respecto de la disputa de soberanía, un episodio que el Gobierno interpretó como un cambio geopolítico favorable para la Argentina.

De acuerdo con las mediciones, entre el día de la cadena nacional y las siguientes cuarenta y ocho horas la conversación digital alcanzó un récord histórico. AdHoc contabilizó más de dos millones de menciones vinculadas con Malvinas en apenas cinco días, multiplicando más de veinte veces el volumen habitual de la conversación. El estudio explicó que se trató del mayor pico registrado sobre el tema desde que la consultora monitorea redes sociales, superando incluso las conversaciones producidas durante aniversarios de la guerra, debates diplomáticos en Naciones Unidas o visitas de autoridades británicas al archipiélago.

La consultora identificó tres momentos muy claros en la evolución de ese volumen de menciones. El primero correspondió al discurso presidencial y al anuncio de sanciones contra empresas petroleras. El segundo se produjo cuando comenzaron las repercusiones internacionales, especialmente la respuesta del Reino Unido y la cobertura de medios extranjeros. El tercero apareció cuando dirigentes del oficialismo, referentes de la oposición, excombatientes y periodistas comenzaron a debatir la consistencia del cambio de postura de Javier Milei respecto de Malvinas, recordando declaraciones anteriores del Presidente sobre Margaret Thatcher y sobre el principio de autodeterminación de los habitantes de las islas.

Sin embargo, el dato central del informe fue la evolución posterior. AdHoc sostuvo que el interés comenzó a descender casi inmediatamente después de alcanzar su punto máximo. El estudio muestra que el volumen de conversación cayó aproximadamente un 35% durante los tres días posteriores al pico inicial. Cinco días después, la reducción acumulada alcanzó cerca del 60%, mientras que al cabo de dos semanas la conversación ya se ubicaba alrededor del 80% por debajo del máximo registrado durante la cadena nacional. Los especialistas describieron ese comportamiento como una “curva de atención descendente”, típica de los acontecimientos que generan una fuerte irrupción emocional pero no logran sostener un flujo permanente de novedades.

El informe explica que la conversación nunca desapareció completamente, pero sí volvió progresivamente a sus valores estructurales. Durante la segunda semana posterior al discurso, Malvinas dejó de integrar los tres temas más mencionados en la conversación política argentina y pasó a ocupar posiciones mucho más bajas dentro de la agenda digital. Para AdHoc, ese descenso demuestra que el Gobierno consiguió instalar un tema durante algunos días, aunque posteriormente la discusión pública volvió a concentrarse en economía, inflación, corrupción, conflictos internos del oficialismo y campaña electoral.

Uno de los aspectos más desarrollados del estudio fue el análisis del sentimiento de la conversación. AdHoc concluyó que el crecimiento de menciones no significó necesariamente un aumento equivalente de apoyo al Gobierno. Según el informe, la conversación estuvo muy polarizada y convivieron distintos marcos narrativos. El oficialismo encabezó el volumen de publicaciones durante las primeras cuarenta y ocho horas mediante cuentas de La Libertad Avanza, dirigentes nacionales, funcionarios y un importante entramado de cuentas militantes que amplificaron fragmentos del discurso presidencial. Posteriormente comenzaron a ganar participación dirigentes del peronismo, referentes radicales, periodistas, excombatientes y organizaciones vinculadas a la causa Malvinas, que incorporaron nuevos enfoques y críticas al debate. 

El informe dedica un apartado específico a la figura de Javier Milei. Los especialistas sostienen que el Presidente fue el principal generador de conversación durante el período analizado, concentrando la enorme mayoría de las menciones asociadas al tema Malvinas. Sin embargo, remarcan que la centralidad presidencial también aceleró el desgaste de la narrativa. Cuando el mandatario dejó de producir nuevos anuncios y la agenda oficial volvió a concentrarse en cuestiones económicas y electorales, las menciones relacionadas con Malvinas comenzaron a caer de manera sostenida.

Los responsables de AdHoc sostuvieron que el caso representa un ejemplo de “agenda inducida”. En las conclusiones del estudio explicaron que “la conversación tuvo un crecimiento extraordinario porque el Gobierno logró unificar el foco mediático y digital alrededor de un único tema durante varios días”. Agregaron además que “la intensidad de la conversación respondió más al impacto del anuncio presidencial que a una acumulación previa de interés social sobre Malvinas”, y señalaron que, una vez agotado ese impulso inicial, “la conversación comenzó a normalizarse y perdió centralidad en la agenda pública”.

Para la consultora, el descenso también estuvo asociado a la aparición de nuevas discusiones políticas. Mientras Malvinas retrocedía en volumen de conversación, crecían nuevamente las menciones relacionadas con la situación económica, las investigaciones por corrupción, la campaña electoral y las disputas internas del oficialismo. El estudio sostiene que la conversación digital argentina muestra una alta volatilidad y que incluso los temas con mayor impacto inicial pierden rápidamente protagonismo cuando aparecen nuevos acontecimientos de alto interés público.

En sus conclusiones finales, AdHoc advierte que el caso Malvinas mostró un comportamiento distinto al de otras narrativas impulsadas por el Gobierno. Según los analistas, el tema consiguió un consenso simbólico amplio —la defensa de la soberanía argentina— pero no logró sostener durante mucho tiempo la conversación alrededor de las acciones concretas anunciadas por el Poder Ejecutivo. Los especialistas resumen ese proceso afirmando que “el pico fue excepcional, pero la caída fue igual de pronunciada”, y que la evolución de las menciones demuestra que la conversación pública pasó de un récord de más de dos millones de interacciones en cinco días a un nivel progresivamente decreciente hasta aproximarse nuevamente a su volumen habitual.

 

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