Casa Mar (CEDOC)

Casa Mar, el nuevo parador de la política playera

Las charlas políticas de Pinamar se mudaron de balneario. Visitantes, sponsors y fiestas.

El histórico balneario de la rosca política veraniega en Argentina fue durante más de dos décadas CR, en la zona norte de Pinamar. Hoy esa vibra por la información y el intercambio de favores se mudó a Casa Mar. Política, negocios y show comparten mesa, reposera y agenda. Para la mayoría de sus visitantes, este parador funcionó durante el verano como un despacho con vista al mar. Quien oficia de anfitrión es un empresario poco célebre, pero conocido en el mundo de la política. Su nombre es Diego Lepera, socio de Daniel Vila y Gabriel Hochbaum en el restaurante Roldán, de la ciudad de Buenos Aires. Lepera llevó también la marca Roldán al parador, que ofrecía cortes de carnes premium asada en parrilla. 

Pasar por Casa Mar durante el verano servía para enterarse de los últimos rumores del mundo de la política, pero también de los negocios. Por allí dijeron presente Daniel Vila, Sergio Massa, el ex gobernador de Santiago del Estero Gerardo Zamora y el diputado Cristian Ritondo, quien también estuvo activo en la inauguración de un nuevo restaurante en llamado Gagiro, que dice él que es de su esposa. En Casa Mar también orbitan empresarios variopintos como Daniel Angelici, que, además de organizar la presentación de su línea de vinos Cupra, es un fuerte sponsor del parador. Otro anunciante es Leonardo Scatturice con FlyBondi y OCA. Por parte del Gobierno estuvieron YPF y Banco Nación, y la empresa Gentech, fundada por Martín Menem, también esponsoreó eventos.

Los eventos empujaron la mística. Un evento resonante del parador fue la celebración del cumpleaños del abogado, actual rector de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora y miembro del Consejo de la Magistratura de la Nación Diego Molea. La celebración reunió actores de la política y la Justicia que compartieron conversaciones varias acompañadas de un servicio de catering premium regado con vinos y otras bebidas espirituosas. 
Esta última temporada en la costa le dio a Lepera una exposición mayor en el mundo de la rosca política que intentará llevar a su próximo emprendimiento en la Ciudad de Buenos Aires, donde ganó la explotación del histórico salón Tattersall en La Rural de Palermo. Habrá que ver si se repiten las mismas figuritas que en Casa Mar.

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