Duggan, Adorni y Grandio (CEDOC)

El llamado de Pablo Duggan que golpeó a Manuel Adorni

La llamada de Pablo Duggan a Marcelo Grandio en televisión reavivó la polémica por el vuelo privado del jefe de Gabinete.

El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, atraviesa por estas horas uno de los episodios políticos más incómodos desde su desembarco en el gobierno de Javier Milei. A la polémica por el viaje de su esposa Bettina Angeletti en el avión presidencial rumbo a Nueva York se sumó ahora otro episodio que alimenta interrogantes sobre el nivel de gastos del funcionario: un vuelo privado a Punta del Este durante el feriado de carnaval, compartido con su familia y con un periodista de la TV Pública. El intento de explicación pública terminó generando más dudas que certezas.

El primer foco de cuestionamientos surgió esta semana cuando se conoció que Angeletti viajó en la comitiva oficial a Nueva York, donde el gobierno participó de la llamada Argentina Week. La presencia de la pareja del funcionario en el avión presidencial generó ruido político inmediato. En una entrevista televisiva, el propio Adorni intentó bajar el tono de la polémica explicando que su esposa inicialmente había comprado un pasaje de línea por US$ 5.345, pero que finalmente se sumó al vuelo oficial.

La explicación no convenció del todo y terminó agravándose con otra frase del jefe de Gabinete que se volvió viral: “me estoy deslomando”, dijo al defender su situación económica y su esfuerzo personal frente a las críticas. En el clima político actual, la expresión fue interpretada como un intento torpe de justificar un estilo de vida que no parece encajar del todo con los ingresos declarados por el funcionario.

Pero el episodio de Nueva York no fue el único que abrió interrogantes. En las últimas horas comenzó a circular información sobre un viaje previo a Punta del Este, realizado entre el 12 y el 17 de febrero, en pleno fin de semana largo de carnaval. Según documentación de vuelo conocida públicamente, Adorni partió desde el aeropuerto de San Fernando rumbo a Laguna del Sauce, en Uruguay, a bordo de un Honda Jet de alta gama, junto a su esposa, dos familiares y el periodista Marcelo Grandio, conductor de un programa en la TV Pública.

El vuelo fue operado por la empresa Alpha Centauri y su costo total habría rondado los US$ 10.000 ida y vuelta, aunque la factura completa y quién la pagó siguen sin aclararse públicamente. El detalle que más llamó la atención fue el regreso del jefe de Gabinete al país. Según fuentes aeronáuticas, Adorni solicitó realizar el trámite migratorio directamente en el hangar privado de San Fernando, un procedimiento excepcional que permite evitar el paso por las áreas comunes del aeropuerto y que suele utilizarse para funcionarios o pasajeros VIP que prefieren no exponerse.

En medio de la creciente controversia, la situación sumó un capítulo inesperado el miércoles por la noche en televisión. Durante el programa Duro de Domar (C5N), el periodista Pablo Duggan decidió llamar en vivo desde su teléfono a Marcelo Grandio, quien figuraba entre los pasajeros del vuelo.

La intervención buscaba aclarar quién había pagado el viaje, pero terminó generando más confusión. En la conversación telefónica, Grandio afirmó que “lo pagó Manu”, en referencia a Adorni, y aseguró que el jefe de Gabinete habría comprado cuatro boletos por unos US$ 3.600. Sin embargo, minutos más tarde el propio Grandio envió un mensaje al programa matizando su versión: señaló que todos los pasajeros habían pagado el vuelo y que Adorni había cubierto únicamente su parte.

El episodio televisivo dejó más preguntas que respuestas. Según versiones que circularon en el propio canal, el puente entre Duggan y Grandio habría sido facilitado por la periodista Mariana Brey, integrante del panel del programa y una de las voces más cercanas al oficialismo libertario dentro del ciclo.

Lejos de cerrar la polémica, la improvisada defensa televisiva terminó amplificando el problema político. La aparición de nuevas fotos y registros de Angeletti en vuelos privados volvió a poner bajo análisis el estilo de vida del funcionario y su compatibilidad con los ingresos declarados en su función pública.

El dato adicional que alimenta suspicacias es el vínculo entre Adorni y Grandio. Ambos compartían espacios mediáticos antes del ingreso del actual jefe de Gabinete a la política. Grandio se presenta en redes como “periodista y empresario”, conduce actualmente el programa “Giros, en línea recta” en la TV Pública y también participa en un ciclo de streaming. Tras la llegada de Adorni al gobierno, el área de medios públicos quedó bajo su órbita, y pocos meses después el programa del propio Grandio debutó en la pantalla estatal.

El periodista, que actualmente reside en Uruguay y viaja regularmente a Buenos Aires para grabar su programa, es además yerno de Luis Nofal, histórico accionista de Torneos y Competencias.

Mientras el Gobierno intenta bajar el perfil del tema y sostiene que se trata de asuntos de la vida privada del funcionario, el episodio empieza a instalarse en la agenda política. En un contexto de fuerte ajuste económico y un discurso oficial centrado en la austeridad, las imágenes de viajes en aviones privados, vuelos presidenciales y escapadas a Punta del Este colocan al jefe de Gabinete en una posición incómoda.

Por ahora, lo que comenzó como una explicación menor sobre un viaje terminó transformándose en un escándalo político en expansión, donde cada intento de defensa pública parece abrir un nuevo capítulo de preguntas. En la política argentina, a veces el problema no es el viaje. Es la explicación.

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