Máximo Kirchner (CEDOC)

Máximo Kirchner salió a capitalizar su amistad con el Indio Solari

En una entrevista con Gustavo Sylvestre, el dirigente expresó su profundo dolor por el fallecimiento el artista y reveló los detalles de la estrecha amistad que los unía.

En una entrevista con Gustavo Sylvestre para Minuto Uno, Máximo Kirchner expresó su profundo dolor por el fallecimiento de Carlos "Indio" Solari ex cantante y líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. En el reportaje el dirigente de La Cámpora reveló los detalles de la estrecha amistad que mantuvo con el artista que murió el viernes 5 de junio a los 77 años. 

Ante la pregunta del periodista sobre "dónde se generó la amistad con el Indio", el diputado peronista recordó: "Un día llamó y nos invitó a comer a mí y un par de compañeros y se fue generando en el tiempo algo bueno. Es algo que nunca me ha gustado hablar porque soy muy reservado de mi vida, a parte de alguien que lo es mucho más aun", y también confesó: "Nos abrazó, en particular, en un momento que muchos se borraban". 

En el dialogo televisivo, el hijo mayor de la ex presidenta halago la familia del músico y sostuvo que fue "una persona muy inteligente y agradable". También narró que la ultima vez que conversaron fue antes de la operación del 8 de mayo, cuando Kirchner se sometió a una cirugía programada en el Hospital Italiano de La Plata por un cuadro de cistoadenoma parotídeo bilateral (un tumor benigno en las glándulas salivales). 

La muerte del vocalista de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota y Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado  provocó una de las manifestaciones de duelo popular más masivas de los últimos años en la Argentina. Según determinaron los estudios forenses ordenados por la fiscalía interviniente, el músico sufrió un accidente cerebrovascular hemorrágico que le provocó la muerte de manera inmediata.

La autopsia descartó un ahogamiento y confirmó que el golpe que presentaba en la cabeza fue consecuencia de la caída producida por el episodio vascular. El artista convivía desde hacía una década con la enfermedad de Parkinson, diagnóstico que había hecho público en 2016 y que lo había alejado de los escenarios de manera presencial.

La noticia se conoció durante la mañana del mismo viernes y rápidamente se convirtió en el tema central del fin de semana. Miles de seguidores comenzaron a congregarse de manera espontánea en distintos puntos del país, especialmente en el Obelisco porteño, Plaza de Mayo, La Plata, Córdoba, Rosario y Mar del Plata. Desde músicos y personalidades de la Cultura hasta dirigentes políticos de distintos espacios ideológicos, pero sobre todo del peronismo,  expresaron públicamente sus condolencias.

La magnitud de la repercusión reflejó el lugar singular que Solari ocupaba desde hace décadas dentro de la cultura popular argentina. El cantante, junto con sus bandas, logró construir una convocatoria multitudinaria sin depender de los grandes medios de comunicación ni de las estructuras tradicionales de la industria musical. "Para toda la vida Indio", mensajeó Máximo Kirchner, en su cuenta de X junto con una foto del artista y su madre, Cristina Kirchner. 

El domingo comenzó la despedida pública. Desde hacia varias horas antes de la apertura oficial ya se observaban largas filas de fanáticos que se extendían por numerosas cuadras alrededor del predio. Familias enteras, grupos de amigos llegados desde distintas provincias y seguidores históricos de la denominada “misa ricotera” aguardaron durante horas para ingresar.

Una multitud de casi un millón de personas  llevaban banderas de Los Redondos, camisetas con imágenes del músico, estandartes de clubes de fútbol y pancartas con frases extraídas de sus canciones. Durante toda la jornada se escucharon cánticos colectivos, versiones acústicas improvisadas y fragmentos de clásicos del repertorio ricotero interpretados por los propios asistentes. La afluencia de público superó las previsiones iniciales y obligó a extender los horarios previstos para el ingreso. Las filas se mantuvieron durante prácticamente toda la jornada y avanzaron lentamente debido a los controles y a la gran cantidad de personas que deseaban permanecer algunos minutos frente al féretro. 

 A diferencia de otros acontecimientos multitudinarios asociados históricamente al universo ricotero, la despedida transcurrió mayoritariamente en un clima de respeto y recogimiento, sin registrarse incidentes graves que alteraran el desarrollo del funeral. La despedida del Indio Solari concluyó convertida en un acontecimiento de dimensiones históricas. La multitud que colmó Villa Domínico acudió a rendir homenaje a una de las figuras más influyentes, convocantes y representativas de la cultura popular argentina de las últimas décadas. 

 

 

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