Patricia y Rosella Della Giovampaola, Amalia Amoedo y Andrea Frigerio (Gentileza Grupo Mass.)

Sunset chic: Cómo es el estilo de moda en los atardeceres del Este

Punta del Este tiene sus propios códigos fashion, en especial cuando se trata de eventos al atardecer. Paleta de colores y prendas fetiche.

No en vano se la llama “la hora dorada”. Cuando el sol empieza a bajar, el aire refresca y el día entra en esa franja intermedia, se marca el pulso social del verano de Punta del Este. Esta temporada, el atardecer se consolidó como el gran convocante, con encuentros que empiezan temprano y muchas veces se estiran.

Ese cambio de “mood” se refleja en los looks: prendas livianas pero con el abrigo justo, colores complementarios, capas sutiles y detalles que permiten transicionar al anochecer. El “sunset chic” no es informal ni nocturno, sino ese equilibrio justo entre lo relajado y lo elegante que define al Este cuando cae el sol.

Códigos propios

“El atardecer sin duda es el nuevo escenario”, apunta Lulu Biaus, diseñadora de indumentaria y estilista. Coincide en que ese momento bisagra entre el día y la noche habilita un registro estético propio, con códigos definidos. “Si bien el blanco siempre predomina, empiezan a aparecer colores muy complementarios al atardecer, como los verdes o los celestes, que generan mucha armonía, ya sea en accesorios, vestidos, tops o faldas”, explica.

Biaus también detecta otro cambio respecto de temporadas anteriores. “Lo nuevo que veo es más individualidad”, señala. “Quizás antes Punta se caracterizaba por estilos más coordinados y cosas típicas que se siguen viendo, como el crochet, las transparencias o el sombrero de cowboy, pero ahora aparece con fuerza el factor individual. La gente busca diferenciarse con prendas más vintage, únicas o con algún detalle en los accesorios, y eso está bueno porque habla más del estilo de cada persona”.

Para la estilista, más que una estética particular del destino, lo que hoy prima es una intención: Punta del Este funciona como la vidriera del verano, con marcas argentinas y uruguayas marcando el rumbo y un público dispuesto a mirar, elegir y mostrarse.

Por su parte, la influencer especializada en moda Camila Poggi (@bycamilapoggi) coincide en que el atardecer se volvió un momento especialmente fértil para jugar con el look. "Me gusta ver que hay cada vez más bordados coloridos, estampas grandes y texturas más diversas”, señala. En ese sentido, destaca el peso que empiezan a tener ciertas marcas que amplían el imaginario veraniego: “Se están imponiendo un poco más propuestas como Anushka Elliott, con su boutique en José Ignacio, o Farm Rio, que inspira muchos looks de verano y ayuda a salir de lo cotidiano”.

También marca el protagonismo de los accesorios, algo que le llama la atención incluso en hombres. "Mucho pañuelo, collares, sombreros, cinturones, hasta bolsos pequeños para sumar color y un poco de dimensión a lo que de otra manera sería un look más plano y aburrido", describe.

Consultada sobre si existe un "estilo Punta del Este", su respuesta es “sí, 100%”. Y parte del encanto del destino está justamente en ese código propio que habilita licencias impensadas en otros contextos ."Hay grandes ciudades del mundo que tienen su estilo, y Punta del Este absolutamente forma parte de estas. Si bien hay gente cuyo look diario es este -léase: linos, crochet, tejidos, ropa holgada-, hay muchos que optan por usar esas prendas solo vacacionando ahí", sostiene.

Ritual social

¿Y dónde está la gran convocatoria al sunset? Este verano, el arte y la cultura fueron grandes puntos de reunión. Muestras, inauguraciones y eventos especiales nuclearon artistas, coleccionistas, invitados internacionales, referentes de la moda y figuras del mundo social. Ferias de arte contemporáneo en la zona de José Ignacio, la programación estival de museos como el Atchugarry y distintas activaciones culturales marcaron el tono de esas horas doradas, con citas pensadas para llegar de día y quedarse hasta que cae la noche.

Algunos de los invitados recurrentes fueron Zaira Nara, Juana Viale, Amalia Amoedo, Alan Faena, Andrea Frigerio y Chloé Bello. Y si de elegancia se trata, las hermanas y socialités italianas Patricia y Rosella Della Giovampaola brillaron más que nunca en esas ocasiones.

En varios de esos encuentros, el clima tuvo un papel central a la hora de pensar el vestuario. “Los looks de los eventos artísticos fueron en días donde el tiempo estaba bastante feo, así que la tendencia fue ir con algo cómodo y, sobre todo, con ruanas o chales de Manos del Uruguay”, señala Patricia. En su caso, el vestir acompaña el ritmo del día sin rigideces ni fórmulas fijas: “Yo me visto como tengo ganas, no sigo pautas. A la mañana estoy de zapatillas, short y remera; si tengo que ir a un almuerzo me pongo un vestido de algodón de flores, y después de las siete, como suelo continuar con una comida u otro cocktail, ya me visto para la noche”, detalla. En ese horario su apuesta es ir elegante para agasajar a quien la invitó, siempre de vestido largo y mucho color.

Aunque la transición entre el atardecer y la noche no requiere grandes giros: “Puede pasar por un chal, una chalina”. Un recurso simple y funcional que sintetiza bien el espíritu del sunset chic esteño.