Thursday 1 de January, 2026

COSTUMBRES | Hoy 07:49

Las mejores playas de la costa para alejarse del ruido y el estrés

Costas amplias, menos gente y más paisaje. De Tres Arroyos a Las Grutas, un recorrido por destinos donde el verano recupera silencio y espacio.

El día arranca temprano. Hay luz pareja, viento suave y una playa que todavía no fue colonizada por heladeritas, parlantes ni filas en el parador. Caminar hasta el agua es simple, no hay que esquivar toallas o sombrillas ni pedir permiso. En un verano que parece empujar siempre hacia el mismo embudo (los mismos balnearios, las mismas playas saturadas), todavía existen lugares donde la costa respira paz. Rincones sin apuro, sin ruido de fondo ni la coreografía obligada de la multitud. No son playas secretas ni inaccesibles, están ahí, disponibles para quien las quiera conocer. A continuación, un corrimiento del mapa más obvio para recuperar la versión más mansa del verano.

Playas

Generoso Tres Arroyos

Quizás donde mejor se enuncie ese corrimiento sea en las playas del partido de Tres Arroyos. Dunamar, Reta, Claromecó y Orense comparten la lógica de costas amplias, menor densidad de gente y un entorno natural que todavía permite disfrutar del mar sin saturación. En 2026, estas localidades se consolidan como una alternativa dentro de la Costa Atlántica para quienes buscan playas más tranquilas, buena infraestructura y una propuesta turística que crece sin perder escala.

Dentro de ese mapa resalta Balneario Orense, también conocido históricamente como Punta Desnudez. Con más de 20 kilómetros de playa continua, fuerte oleaje y muy baja intervención urbana, es uno de los puntos donde la amplitud y el despojo se vuelven más evidentes. No hay edificios en altura ni balnearios masivos: la experiencia sigue siendo bajar con lo justo, instalarse lejos del vecino más cercano y pasar el día sin horarios. Como lo indica el nombre, aquí el paisaje es abierto y casi intacto.

Surf

A esa experiencia más calma se suma una ventaja clave: la relación entre servicios y costos resulta más previsible que en otros destinos tradicionales. En Tres Arroyos, los valores de referencia que maneja el distrito para 2026 ubican el alojamiento entre $60.000 y $130.000 por noche y una comida completa para dos personas entre $30.000 y $60.000. En Mar del Plata, solo el alquiler de una carpa por semana se mueve entre $735.000 y $850.000, y en Pinamar/Ostende entre $450.000 y $600.000; a eso se suma el alojamiento, que para una semana en enero en Mar del Plata arranca alrededor de $470.000 y puede llegar a $800.000, mientras que en Pinamar el rango informado para un dos ambientes va de $800.000 a $1.500.000.

Orense

Y preferir destinos menos clásicos de ninguna manera implica resignar actividad. Aquí también hay una agenda activa que amplía la experiencia más allá de la playa. Durante la temporada hay eventos culturales y deportivos, carnavales en todas las localidades del distrito y fechas ya instaladas como "Orense le canta al Atlántico" o el concurso "Las 24 horas de la Corvina Negra". Además, programas municipales llevan actividades recreativas a los paradores y organizan salidas hacia localidades rurales del interior del partido, como Copetonas o San Mayol, sumando recorridos históricos, gastronomía típica y contacto con otra cara del territorio.

Orense
Otra escala de playa

Pero incluso en la parte más concentrada de la provincia de Buenos Aires todavía existen destinos que permiten disfrutar del mar en relativa soledad. Costa Esmeralda, el barrio privado más grande del partido de La Costa, se consolidó en los últimos años como una opción con mayor amplitud y planificación: más de tres kilómetros de playa continua, accesos distribuidos que evitan la acumulación de gente en un solo punto y un entorno cuidado donde conviven bosque y médanos. Seleccionada como uno de los destinos tendencia 2026 por Booking, su crecimiento estuvo marcado por una búsqueda clara de tranquilidad, estética y contacto con la naturaleza.

Costa Esmeralda

“Para el próximo año, el silencio será oro: la comunidad viajera busca cambiar el ruido de la vida cotidiana por la quietud de la naturaleza y recuperar una sensación de calma”, explica Jimena Gutiérrez, gerente general de Booking.com para Argentina, en el marco del estudio Predicciones de Viaje 2026. Según el relevamiento, las vacaciones se vuelven cada vez más individuales y fieles a la identidad de cada viajero, una tendencia que en Argentina se traduce en la elección de playas menos concurridas.

Más al sur pero aún en el corredor más fuerte, el corrimiento se vuelve todavía más evidente en la zona de Punta Médanos y el entorno del Faro Querandí, en el límite entre el partido de La Costa y General Madariaga. Allí, las playas se abren sin urbanización continua, con médanos altos, accesos más rústicos y una infraestructura mínima que mantiene el paisaje prácticamente intacto incluso en temporada alta. Muy cerca, Nueva Atlantis conserva un perfil tranquilo y residencial, lejos del circuito de balnearios masivos. Es una franja elegida por quienes priorizan espacio, silencio y naturaleza por sobre servicios, y que ofrece una experiencia de playa mucho más despejada.

En estos destinos, la experiencia de playa se organiza de otro modo. No hay filas eternas y el espacio alcanza para caminar, montar a caballo o instalarse lejos del resto sin conflicto. La infraestructura existe (hay guardavidas, accesos, servicios básicos), pero no invade el paisaje. Esa combinación de orden y tranquilidad es parte de lo que mantiene baja la densidad incluso en temporada alta.

 

El mapa se extiende

Ese mismo deseo de silencio y espacio también empuja a muchos a mirar más lejos de Buenos Aires. Una parte creciente de la comunidad viajera está eligiendo destinos donde la naturaleza y la baja densidad de gente permiten experiencias más personales, alejadas del ruido y de la agenda apretada del verano tradicional. “Las vacaciones se están volviendo más individuales, más experimentales y más fieles a quiénes son realmente los viajeros”, señala Gutiérrez a partir de datos relevados por el estudio de Booking.com.

Las Grutas

En ese mapa ampliado aparecen playas y costas fuera del eje bonaerense que combinan paisaje, servicios y menor concentración. En la Patagonia, destinos como Las Grutas, en Río Negro, se destacan por ofrecer una experiencia de mar distinta, con amplias extensiones de playa, aguas más templadas de lo esperado y una infraestructura que permite disfrutar sin saturación. También en la región andina, lugares como Bahía Serena, a orillas del lago Nahuel Huapi, en Bariloche, ganan terreno entre quienes buscan sumar agua, montaña y tranquilidad en un mismo viaje, lejos del movimiento del centro urbano.

Más allá de las modas, se confirma una tendencia clara: hay una búsqueda consciente por correrse del centro y elegir escenarios donde el entorno vuelva a ser protagonista. Playas, lagos o costas abiertas que no prometen agenda infinita ni estímulo constante, sino espacio, tiempo y una forma más serena de estar de vacaciones.

Galería de imágenes

Vicky Guazzone di Passalacqua

Vicky Guazzone di Passalacqua

Comentarios