Es una profunda pérdida para el mundo de la moda: Valentino Garavani, el diseñador que definió la elegancia italiana, falleció a los 93 años. Según un comunicado de la Fundación Valentino Garavani y Giancarlo Giammetti, "se apagó en la serenidad de su residencia romana, rodeado del cariño de sus seres queridos".
Con su desaparición, el mundo de la moda se despide de un ícono. Un diseñador que vistió a princesas, primeras damas y estrellas de Hollywood, elevando eternamente el nombre de Italia y promoviendo una idea de elegancia atemporal que resuena incluso después de su muerte.

La biografía
Tras completar sus estudios de diseño en la École de La Chambre Syndicale de la Couture en París, Valentino colaboró con Jean Dessès y Guy Laroche antes de regresar a Italia y fundar su Maison en 1957. Gracias a Giancarlo Giammetti, su compañero de vida y socio comercial, logró salvar su marca de la bancarrota, causada por la retirada de socios de la empresa, y formar una nueva sociedad junto a él. Con Giammetti, trabajó codo a codo durante toda su vida, aunque su relación amorosa duró solo 12 años.
En los primeros años de la década de 1960, inauguró su Atelier y posteriormente su boutique en Roma, en la célebre Via dei Condotti. Allí diseñó vestidos refinados y seductores, a menudo de noche, en un vibrante color rojo, una tonalidad exclusiva que rápidamente se convirtió en su sello distintivo, conocido como “Rojo Valentino”. La creación del vestido de novia corto y blanco con aplicaciones de encaje para Jackie Bouvier (ex Kennedy) con motivo de su boda con Onassis, en 1968, marca una época. Causó revuelo por la modernidad del modelo y consagró a Valentino en el Olimpo de los diseñadores.
A lo largo de su carrera, recibió numerosos reconocimientos, entre ellos el Neiman Marcus Award en sus inicios, el Couture Council Award en 2011 y el Premio "La Moda Viste la Paz" en 2018. Además, fue distinguido con el prestigioso título de Caballero del Trabajo, conferido personalmente por el Presidente de la República Italiana.

Junto a Giammetti, en 1990, funda la Asociación L.I.F.E para apoyar a las personas con SIDA y promover la investigación sobre la enfermedad. En 1998, la pareja vendió la empresa al grupo HDP, que posteriormente la cedió al Grupo Marzotto. Finalmente, la Maison es comprada por la sociedad Mayhoola for Investments de Catar, actualmente propietaria de la marca, con una reciente participación del 30% de Kering.
Después de la venta, la marca Valentino fue objeto de un significativo “rebranding” para emprender una carrera hacia la modernidad, sin perder nunca el vínculo con la identidad de Valentino Garavani. El diseñador ocupó el cargo de Director Creativo desde 1959 hasta 2007, concluyendo su carrera con un épico desfile de Alta Costura en el Museo Rodin de París. El evento culminó con un momento icónico, en el que decenas de modelos invadieron la pasarela vistiendo trajes idénticos en el célebre Rojo Valentino. Un tributo final a un color que marcó toda su carrera. Entre los invitados se encontraban los nombres más grandes de la moda, incluidos Miuccia Prada y Emanuel Ungaro.

Pocos meses antes, en julio de 2007, Valentino celebró sus 45 años de carrera con un evento legendario en Roma, que incluyó un desfile monumental en el histórico complejo de Santo Spirito in Sassia y una cena de gala frente a un iluminado Coliseo. El evento y su dinámica fueron documentados en el film "Valentino: The Last Emperor", dirigido por el cineasta y periodista de Vanity Fair, Matt Tyrnauer, que ofrece una mirada íntima al proceso creativo del estilista y a la profunda relación con Giammetti.
Tras su partida, se sucedieron Alessandra Facchinetti, ex asistente del propio diseñador, Maria Grazia Chiuri y Pierpaolo Piccioli. La reciente llegada de Alessandro Michele, tras su salida de Gucci, marca uno de los cambios más significativos en el panorama de la moda contemporánea. Michele asume el cargo de Director Creativo de Valentino en 2024, inaugurando así una nueva era para la Maison.

Su legado
Valentino Garavani vistió a clientas icónicas, como Elizabeth Taylor, Jackie Kennedy, Audrey Hepburn y Sophia Loren, cuya belleza se conviertió en una fuente constante de inspiración para él. Actrices reconocidas como Julia Roberts, Cate Blanchett, Anne Hathaway y Zendaya continúan eligiendo a Valentino para las ceremonias de los Oscar, testimoniando el impacto perdurable que su trabajo tiene en el mundo de la moda.

No solo fue un diseñador; Valentino fue un maestro en la fusión de la tradición y la innovación, creó obras maestras que celebran la feminidad y la elegancia clásica y que influyen en las tendencias de la moda a nivel global. Su visión artística se refleja no solo en sus colecciones, sino también en la selección de materiales y colores, con una meticulosa atención al detalle. Cada creación cuenta una historia, una emoción y conlleva el valor de la manufactura italiana, a pesar de que irónicamente presentó sus colecciones en París desde los años '70.

Su legado perdura no solo en las prendas y en las celebridades que las lucen, sino también en la manera en que eleva el estilo en la escena internacional. Valentino Garavani es y será siempre una figura emblemática, símbolo de atractivo, glamour y una pasión inextinguible por el arte de vestir.
El Último Emperador de la moda no será olvidado. Sus creaciones, impregnadas de pasión y maestría, siguen inspirando y fascinando a las futuras generaciones, confirmando su estatus de verdadera leyenda de la moda.
-Francesca Alexia Fanciulli es periodista especializada en Alta costura. Vive en Milán.
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por Francesca Alexia Fanciulli


















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