Claudia Piñeiro (Alejandra López)
Claudia Piñeiro: “La maternidad no deseada sigue siendo el gran tema”
En su nuevo libro, “El canto invisible”, el aprecio de la naturaleza integra un sistema de valores que hoy tambalea. La batalla generacional.
En cada capítulo de la nueva novela de Claudia Piñeiro canta un pájaro. Una versión escrita del sonido que emite cada especie es consignada debajo del nombre: tacuarita azul, calandria grande, zorzal colorado. Son aves cercanas, variedades que podemos encontrar en cualquier árbol de Buenos Aires, pero su música, confundida con el ruido de la ciudad, pasa desapercibida. No la escuchamos, no le prestamos atención.
Aunque el personaje principal de “El canto invisible” (tal el título del libro), Julia, es editora; su principal tarea en las páginas de la novela es revisar el texto que dejó inconcluso su amiga Marina, ornitóloga, muerta en trágicas circunstancias; sobre el cánto de los pájaros. Ella, además, le legó una casa en las afueras de Buenos Aires, un lugar que Julia desconocía y que contiene la llave de un secreto celosamente ocultado.
Esas son las premisas iniciales de un relato que va a señalar, a partir de las peripecias narrativas, algunos de los conflictos más complejos de esta época. En él, los pájaros son el símbolo de una naturaleza tangible y real que hoy ocupa un segundo plano, síntoma de un mundo que descuida a la gente y sus necesidades. Una sociedad en donde adultos y jóvenes han perdido el camino para comunicarse y la posibilidad de entenderse.
De su nueva novela, de su popularidad global gracias al streaming, de la maternidad y la política de hoy, hablamos con Claudia Piñeiro en esta entrevista.
Noticias: En “El canto invisible” su mirada se enfoca en la naturaleza a través de los pájaros, como una realidad ignorada.
Piñeiro: Ese mundo que está alrededor y damos por sentado. Yo vivo junto al Botánico donde hay un mundo natural, haciendo nido, dando vida a nuevos pájaros. Pero cuesta tomar conciencia de todo lo que nos rodea, tan cerca.
Noticias: Y en relación con la naturaleza aparecen otros valores que la protagonista de la novela defiende: los afectos, la libertad de elegir frente a la “barbarie”.
Piñeiro: Sí, el individualismo, el “sálvese de quien pueda”. Además tomo a los dos personajes centrales en una edad en la cual esos valores ya quedaron muy claros. Se despejó la paja del trigo. A determinada edad ya sabes cuáles son las causas en las que no vas a dar un paso atrás.
Noticias: Está presente también un aspecto de su trabajo muy importante que es la lectura. En la novela se revisa la obra de un grupo de escritores en relación con ciertas zonas de su biografía.
Piñeiro: Los personajes son una editora de libros y una ornitóloga. Eso me dio posibilidad de tratar dos temas que a mí me gustan, los pájaros y los libros. Y esta editora no solamente permitió que ingresaran los libros, sino también un aspecto de la literatura que yo transito menos, que es la poesía. Nunca jamás escribí poesía. Y elegí a Gabriela Franco para que editara la novela porque ella es una gran poeta. Y Magalí Etchebarne, que es la editora del sello Alfaguara. Mis dos editoras son poetas.
Noticias: Volvamos al tema de los valores. Usted suele apoyar públicamente las causas en las que cree, en un tiempo en que es difícil no salir herido de las redes sociales. ¿Cómo enfrenta esta situación?
Piñeiro: Ayer leía un texto de un periodista cubano que vive en Nueva York. Él decía que mientras haya gente que se está muriendo en las guerras, parece un poco petulante pensar “qué coraje” por decir lo que uno piensa. “¿Qué es lo que pones en riesgo?”, se pregunta. “¿Vender menos libros?”. Es cierto que hay un nivel de violencia y agresión es que lo peor que nos ha pasado en los últimos tiempos. No sabés si hablar o no hablar, porque después vienen 200 trolls a atacarte. Cuando el presidente agredió a María O'Donnell, puse un tweet para defenderla y sufrí cinco días de agresiones. Pero eso ya no me afecta tanto. Vas generando como una capa de protección y ya no te importa. Las redes hacen que hasta a las personas más cercanas les contestes mal, te lleva el mismo impulso de la red social. No es que me parezca que X, después de que lo tomara Elon Musk, sea el mejor lugar para conversar en una democracia, pero es el lugar donde se conversa. Entonces, aunque no me parece el mejor, ¿dónde voy a conversar si no es ahí?
Noticias: Otro tema fuerte del libro es la relación con los chicos y las diferencias generacionales de hoy. Usted divide a los “baby boomers” de la “Generación Z” y la pregunta es cómo vamos negociar con ellos.
Piñeiro: La novela plantea una gran brecha generacional. Creo que es la brecha entre abuelos y nietos más grande que hemos tenido, básicamente por el cambio de lo analógico a lo digital. A partir de ahí aparecen distintas circunstancias que dan cuenta de esa brecha. Cuando la nieta de Julia le pide que la ayude a hacer un trabajo sobre escritores desaparecidos, ella dice: “¡Ay, qué bien! Mi nieta está preocupada por los desaparecidos, por Oesterheld, Walsh, Conti”. Pero la nieta no tiene ni idea de que la palabra “desaparecido” tiene esa connotación. Con respecto al nieto, Julia tiene una distancia mayor. Ella viene de los '70 y sigue estando del lado de lo que se puede llamar “progresismo”, pero su nieto votó a un gobierno de ultraderecha. Julia siente que no puede comunicarse con esos “otros” que eligieron a este gobierno. Pero cuando se pone a hablar, ve que se pueden trazar ciertos puentes. Yo me reuní con varios chicos y cuando conversaba con ellos me decían: “gracias por escucharme”. Si bien defienden un modelo económico, cuando les preguntás qué opinan de lo que dijo el presidente de la comunidad LGBT+ o de las mujeres, te dicen que no están de acuerdo. Entonces tal vez no estamos tan lejos. Se pueden crear algunos lazos para entender qué les pasa y para que ellos puedan escuchar algo de lo que nosotros tenemos para decir.
Noticias: Por su formación en economía, usted seguramente les daría una buena explicación de por qué un modelo económico como el del actual gobierno puede no funcionar.
Piñeiro: Como una simplificación extrema, pienso que ningún modelo económico puede funcionar por sobre el hambre o la muerte o la no asistencia de las personas. Si un modelo económico, por más maravilloso que sea, implica que la gente con discapacidad no pueda ser asistida, que los jubilados no tengan para comprar los remedios y que se caigan la educación y la salud pública, ese modelo no es viable. Después podemos discutir otras cosas de los modelos, pero no pueden nunca estar basados en que una parte de la sociedad sea dejada fuera del sistema.
Noticias: ¿Cómo se siente con la difusión mundial de sus obras por el streaming?
Piñeiro: Es una oportunidad para que los libros vuelvan a circular en lugares donde ya circularon. Por ejemplo, “Catedrales” (N.R.: una serie chilena sobre su novela se estrenó recientemente en Prime Video) ya se había publicado en Chile, pero la serie hizo que reviviera su lectura. También estuvo en el ranking de las más vistas en Argentina, Francia, España, Paraguay, Uruguay. “El Tiempo de las moscas” (Netflix) acaba de ser nominada para 8 premios PRODU. Los libros tienen nuevas vidas con las series, me pasa lo mismo con las traducciones. Lo audiovisual es muy masivo. Algunas series salen a la vez en 200 países, traducidas a 20 idiomas, en lugares adonde no llegaron tus libros.
Noticias: En todos sus libros están muy presentes las situaciones de desigualdad e injusticia que les toca vivir a las mujeres. La política actual parece haber sacado el tema de agenda.
¿Le preocupa que se archive esa causa?
Piñeiro: Es un tiempo en el cual hay que ser muy inteligente desde el feminismo para dar las batallas que podemos pelear y no desarmarnos. Parece que no hay interés pero no importa, nosotras estamos ahí y para salir cuando haga falta. En este momento, cuando todo el mundo fue hacia otro lado, no sirve ir a poner el cuerpo para que te peguen. Lo que sirve es tener la convicción de que el feminismo consiguió lo que se lo merecía y que todavía se merece mucho más y que la igualdad entre las mujeres y los hombres no está saldada. Los temas del feminismo siguen vivos pero hoy no podemos pelear como en el 2020. Son otros tiempos, tenemos que adecuarnos a la forma de pelear en estos tiempos. Y, en relación con esto, lo que está presente en todas mis novelas son las complicaciones de la maternidad: la maternidad no deseada, la impuesta. El aborto es una consecuencia de esta cuestión de querer o no ser madre. Permanentemente nos atosigan con que tenemos que tener hijos, no gatos y perros. Y lo dicen funcionarios de un gobierno que no tienen hijos. La maternidad no deseada sigue siendo el gran tema.
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