Relación rota. Tini y su padre Alejandro Stoessel, entre el amor familiar y las sospechas patrimoniales. (Cedoc)

Tini vs. Alejandro: La guerra de los Stoessel

Entretelones de la disputa entre la artista y su padre. El día que ella descubrió que no tenía acceso a su patrimonio. El factor De Paul.

Todo comenzó por una cartera. Tini Stoessel quiso comprar en Europa un modelo de lujo que costaba 2.500 euros y descubrió que su tarjeta tenía un límite de 2.000 por operación. El monto, casi insignificante para una celebridad de su categoría, terminó funcionando como una señal de alarma. A su vez, la imposibilidad de comprar una propiedad en el exterior, en medio de los planes de vida que Tini proyecta junto a su futuro marido Rodrigo De Paul, habría profundizado las dudas. 

Enemigo íntimo. El principal apuntado fue Alejandro Stoessel, su padre. La crisis entre ellos explotó tras la ruptura de la sociedad profesional que durante aproximadamente quince años funcionó bajo una premisa sencilla: ella era la artista y él quien administraba, producía y conducía su carrera. Desde los comienzos con “Violetta”, Alejandro estuvo detrás de las decisiones vinculadas con la  explotación comercial de Tini. Y con la expansión internacional de los últimos años, aquella estructura familiar se transformó en un verdadero conglomerado de negocios y un patrimonio que ronda los 80 millones de dólares, entre inmuebles, marcas, creaciones artísticas, catálogo musical y proyección futura.

La última gira, Futttura, es el mejor ejemplo de la dimensión alcanzada por una artista que apenas tiene 29 años. Las cifras difundidas hablan de una facturación superior a los 43 millones de dólares, de los cuales la  artista apenas recibió 300 mil, menos del 1 por ciento. Pese a ello, el verdadero conflicto parte de la auditoría que la cantante habría solicitado después de finalizar la representación de su padre, la cual habría demostrado negocios con sociedades en las que ella no aparece como accionista. 

Las que están bajo la lupa son tres con domicilio en Miami: Recuerdo LLC, QVT LLC y QVT Management Corp, con las cuales se manejan distintas áreas de negocios como producción de shows, compra de inmuebles y manejo de imagen. Allegados a ambas partes advierten sobre los riesgos de que el conflicto escale: una exhaustiva verificación financiera podría arrojar la comisión de algún delito y esto salpicaría a toda la familia.

En términos concretos, la auditoría no trata únicamente de saber cuánto dinero produjo la cantante, sino de reconstruir quién cobró, quién administró y quién posee actualmente los derechos y activos vinculados con una carrera que comenzó cuando ella todavía era menor de edad. Para el afuera, se intentará explicar que el contrato prenupcial entre Tini y De Paul por el casamiento de próximo 19 diciembre es la razón, pero en la intimidad, la cantante quiere saber en que situación está su patrimonio oficial.  

Puertas adentro. Dentro del círculo íntimo de la cantante están prendidas todas las alarmas y el protocolo blindaje ya está en marcha. Lo cierto es que comentan que “hay mucha preocupación porque la ruptura se da no solo entre una hija y un padre, sino entre dos personas de salud frágil”. A los antecedentes médicos de ambos se suma la vulnerabilidad emocional de Tini, que en distintas oportunidades habló públicamente de sus problemas de salud mental. En ese escenario, la presión está depositada en Rodrigo De Paul, quien viene siguiendo de cerca el reordenamiento económico y familiar y sirve de nexo entre todas las partes. 

Dicen allegados a la familia de Mariana Muzlera, madre de Tini, que “Alejandro no está en condiciones de afrontar un litigio legal con su hija y menos un escarnio público por las fans de la cantante”. Este mes fue internado tras sufrir un fuerte dolor en el pecho y permaneció bajo observación. El episodio reavivó el recuerdo de la grave crisis médica que atravesó años atrás, cuando Tini llegó a suspender compromisos profesionales para acompañarlo. De aquel momento nació “Pa”, una de las canciones más personales de la artista, construida alrededor del miedo a perderlo. 

La historia familiar arrastra, además, otra herida: Marcelo Tinelli. Antes de convertirse en el padre de Tini, Alejandro Stoessel había sido una figura central en Ideas del Sur. Su relación con Tinelli terminó en un enfrentamiento por los derechos de “Patito Feo”, producción que ambos habían desarrollado. Stoessel reclamó derechos de autor e intelectuales y llevó el conflicto a la Justicia. Después de varias instancias, los tribunales fallaron a favor de Tinelli. El litigio fue largo, costoso y significó el final de una amistad y sociedad profesional que había sido muy cercana. Con esa experiencia reciente, Tini evitaría cualquier instancia judicial en la que entrarían en órbita los nombres de sus dos progenitores y su hermano Francisco Stoessel.

El show deber continuar. En medio de este conflicto, Tini retoma su gira Futttura en la Ciudad de Guadalajara este 2 de septiembre. Y lo artistico también quedó bajo la lupa, ya que las canciones “Ángel”, en la que trata a Tinelli de Judas, y “Pa”, dedicada a la intenación de Alejandro, formaban parte del vivo, pero ahora dudan de mantenerlas por miedo a una mala reacción de público y a la fragilidad de la artista sobre el escenario.

En el horizonte aparece el 19 de diciembre. Tini y Rodrigo De Paul planean casarse y la celebración, según las versiones que circulan entre sus allegados, podría reunir a cientos de invitados, entre ellos figuras de la música y el deporte. Lionel Messi, Antonela Roccuzzo, Leandro Paredes, Luis Suárez y Ángel Di María aparecen entre los nombres que forman parte del universo cercano a la pareja. Pero la lista también se destaca por la omisión de su padre Alejandro. 

Se espera que en las próximas horas Tini haga público un comunicado en sus redes para bajar la tensión y explicar que la crisis se debe a un reordenamiento producido después del cese de representación de su padre. El mensaje buscaría poner distancia entre el conflicto económico y el vínculo afectivo. Porque, detrás de los millones, las sociedades y las auditorías, queda una imagen mucho más íntima, la de una hija que intenta, entre confusiones y sospechas, recuperar el control de su carrera.

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