Barbara Lanata (José Tolomei)

Bárbara Lanata: “Me pesó el apellido de mi papá, pero con su partida la gente dejó de criticarlo”

Debutó en Buenos Aires Directo de Artista (BADA) con una presentación de sus fotografías y habla de su formación, su familia, y el recuerdo de su padre, Jorge.

BADA, la feria de arte cuya sigla expresa Buenos Aires Directo de Artista, celebra este año en La Rural su 14ª edición, entre el 27 y el 28 de este mes. Cara a cara, sin intermediarios, clientes y artistas —más de 300— establecen un vínculo directo para adquirir obra. Otro de los atractivos, además, reside en que los autores deben ofrecer al menos 10 originales en pequeño formato, cuyo precio no supere los 100 dólares. Pintura, escultura, collage, joyería contemporánea, ilustración, área textil y fotografía son las opciones. Y por primera vez, en este último rubro, Bárbara Lanata presenta sus fotografías. Formada en el ámbito de las artes visuales y la producción, la joven nos recibió en su casa de Colegiales, en un ambiente amplio y cálido, inundado de sol. En el living con paredes vidriadas, brillan las piezas de cerámica de su autoría, sus fotos y objetos de color. En el sector cocina, pequeños electrodomésticos y utensilios —de uso frecuente y no mera decoración— muestran su placer por cocinar. Barby es la primogénita de Jorge Lanata y de Andrea Rodríguez (63), productora de medios audiovisuales. Ha guardado un perfil moderado encarando frentes mediáticos —situaciones conflictivas por la herencia de su padre— y, durante la charla, respondió amablemente, con sencillez y contundencia.

Noticias: ¿Cómo se ingresa a BADA?

Bárbara Lanata: Conozco la feria por Kiwi (Sara Stewart Brown, artista plástica), la mamá de mi hermana Lola (21) que expone desde la primera edición. He asistido como público y sabía de su funcionamiento. En general, uno manda una solicitud y si te eligen, entrás. En mi caso me acerqué a ellos directamente, me conocían, les pedí estar, vieron mi trabajo y me eligieron. Desde el año pasado venía planteándome la posibilidad; fui a BADA al stand de Kiwi y recorrí todos los de fotos, como una investigación de mercado. Estuve con mi mamá, la hice parar en todos los stands, miré cómo exponía cada uno, los precios, saqué fotos y obtuve toda información posible. Tenía dudas, pensando que yo no estaba lista… Pero este año, con más tiempo para prepararme, dije sí.

Noticias: ¿Cómo te preparaste y qué vas a exponer?

Lanata: Empecé con tiempo. Soy muy organizada y estricta conmigo misma. Voy a llevar una retrospectiva de la serie de Nueva York, donde viví tres años. Ya tengo curado mi material. Agarré todos los discos externos que tenía, miré y rescaté fotos que en su momento pensé que eran malas y ahora me parecieron buenas. Edité un montón, las imprimí, descarté… Llevo 17 fotografías grandes enmarcadas y, otras en formato pequeño, más baratas.

Noticias: ¿Baratas a qué precio?

Lanata: Cien mil pesos. BADA te obliga a presentar obras con precio tope, para que el público pueda comprar y el arte sea accesible. Y este punto fuerte se logra porque no hay galería de por medio, es el artista quien pone sus precios, porque si no, los ponen los galeristas que se quedan con un porcentaje. Y así, cualquiera accede al arte. Las fotos son seriadas, lo que les añade valor.

Noticias: ¿Qué número de copias hacés?

Lanata: Solamente 10. Están numeradas y firmadas. Se entregan con un certificado, como las serigrafías…

Noticias: Vayamos a tu formación, desde el colegio primario.

Lanata: Fui al Lenguas Vivas, primario y secundario, en Cerrito y Libertador. Cuando egresé, confirmé algo que ya sabía. Quería estudiar cine, trabajar en la tele detrás de cámara. 

Noticias: Salís del Lenguas Vivas. ¿Qué empezás a estudiar?

Lanata: Iluminación y Cámara, que es la rama del cine más cercana a la fotografía. Es el manejo de las luces y las cámaras en el cine. Ingresé a la Fundación Universidad del Cine. Al mismo tiempo empecé a trabajar en Crítica, el diario de mi papá, en la parte de fotografía, en el archivo. Al año, comencé con una película que se llama “Medianeras”, que ahora es de culto. Pedí una licencia sin goce de sueldo en el diario. Entré como meritoria de producción y terminé esa película para empezar a trabajar en publicidad. Ya Crítica estaba mal, entonces me orienté a la publicidad, como productora y vestuarista. Después trabajé en PPT, en Fuerza Bruta, hasta en Club 69 donde hacía vestuario de bailarines… A los 26 tuve una crisis, no quería trabajar más en publicidad. Era extenuante, he llegado a dormir 3 horas por día. 

Noticias: ¿Y en qué desencadenó la crisis?

Lanata: En que resolví volver a la fotografía. Y sin pensarlo apliqué para una universidad en Nueva York. A los 15 días me llamaron. Ingresé al Programa de Periodismo Visual y Práctica Documental en el Centro Internacional de Fotografía de NY. Antes hice un curso corto en la Universidad del Cine, en la misma ciudad, de fotografía general. 

Noticias: Tuviste una compañera japonesa en la facultad que había sacado fotos a su abuelo moribundo. ¿Fue esa historia la que te llevó a tomar la foto de la mano de tu papá, durante sus últimos momentos?

Lanata: Ella hizo un trabajo fotográfico increíble y siempre me arrepentí de no haber hecho algo así con mi papá. Pero también lo sentía como una violación a su intimidad. Esa mano es la de Margarita Perata, su mejor amiga, de toda la vida, junto a la de él. Ella empezó como secretaria en Página/12 y luego manejó la imprenta del diario. Ese día fue especial. A papá le habían hecho una traqueotomía, venía de días sin hablar y dijo “hola”. Estábamos con mi hermana, Kiwi y mi mamá… 

Noticias: Leí que dijiste que para vos sacar una foto no es apretar un botón…

Lanata: El otro día me hicieron una pregunta similar. Hay gente que dice que hay que salir a buscar la foto, pero yo también creo que el momento te encuentra. Que hay que saber mirar y estar atento. Pasan cosas alrededor y hay que aprender a mirarlas. Porque si salís a buscar la foto y nada más, por ahí no la encontrás. Interviene el estado de ánimo porque por más ganas que tenga, hay algo interno. Si no conecto la mirada o no estoy atenta a mi alrededor, no va. Hay algo del ejercicio de mirar, algo de estar atento y que pase algo alrededor. Yo saco fotos en la calle, estudié fotoperiodismo, que es sacarle fotos a la realidad. No produzco nada. No me queda otra que sacarle a lo que está sucediendo de verdad. Saco mucho con el celular, pero llevo la cámara cuando salgo especialmente a hacer fotos. Nada iguala a la cámara.

Noticias: Cámara digital, imagino.

Lanata: Sí, aunque hay gente que saca en film y revela… Me gusta la inmediatez, ver la foto enseguida y editar en la computadora. 

Noticias: ¿Qué te inspira en tu trabajo?

Lanata: Voy mucho al cine, dos o tres veces por semana. Veo películas, desde la más pochoclera hasta la de culto. Salgo de terapia a las 3 de la tarde, voy al cine y soy feliz. Hay gente que mira pintura o lee mucho. Pintura me gusta, pero no sé tanto, aunque aprendí bastante con mi papá. Él tampoco sabía cuando empezó a comprar, pero después aprendió. Lo mismo con la música. Era muy autodidacta, le gustaba investigar lo que le interesaba. 

Noticias: ¿Cómo es el vínculo con tu mamá?

Lanata: Somos muy cercanas, vive a 4 cuadras. Sigue trabajando en producción, maneja el streaming de Infobae. Con Lola, Kiwi y mamá solemos ir a comer una vez por semana o vamos al teatro… Imaginate que Kiwi llegó a la familia cuando yo tenía 8 años y creo que las relaciones se construyen. Siempre nos llevamos bien, pero no como ahora, casi 30 años después. Pensá que fui hija única durante 15 años hasta que vino Lola. Y me encantaba ser hija única, no quería hermanos. ¡Ahora amo a mi hermana! Kiwi me crió como a una hija. Me llevaba al colegio, a bailar. Papá y Kiwi estuvieron juntos más de 20 años y yo vivía mucho en su casa. Cuando empecé el secundario, se mudaron a la vuelta de mi colegio y mi mamá vivía en San Isidro. Y la primera casa adonde mi hermana fue a dormir, fue a la de mamá.

Noticias: En cuanto a la herencia de Jorge, ¿lograste avanzar y resolver cosas?

Lanata: Nada. Sigue todo igual como cuando se fue al hospital. La casa sigue igual. Lola logró sacar de su cuarto parte de su ropa, pero el resto sigue intacto. Un tema en manos de abogados…

Noticias: ¿Cómo te imaginás de acá a 10 años?

Lanata: Respuesta difícil. Porque yo soy muy de vivir en el presente, nunca fui de planificar ni siquiera un año. Y ahora con lo de papá, siento que tengo una instancia muy importante para resolver, como para imaginarme un futuro. ¿Qué me gustaría? Mudarme, tener hijos… pero lo de papá está pendiente.

Noticias: ¿Tu relación con él era excelente?

Lanata: No tanto. Una relación padre e hija, por momentos tirante, por momentos no. Yo creo que era la única que le ponía freno en algunas cosas, no le gustaba y chocábamos ahí. No nos llevábamos mal, pero yo le marcaba lo que no me gustaba, lo que no hacía bien. Y a él no le copaba. Mi hermana tenía una relación distinta, con un Edipo muy grande. Para ella papá era el mejor y yo siempre fui mucho más crítica. Y él era distinto con cada una, nos tuvo a edades diferentes. A mí a los 31 y a ella creo que a los 45. (Risas) ¡A él lo agarró cansado, la dejaba hacer cualquier cosa y a mí me tuvo más cortita!

Noticias: ¿Te pesó o te pesa el apellido Lanata?

Lanata: Me pesó, ahora que él no está me pesa menos. Creo que con su partida la gente dejó de criticarlo. Nunca recibí críticas, aunque las leía. Ahora siento que lo putean menos. Le dieron un reconocimiento que antes no tuvo. 

 

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