Gervasio Larrivey (José Tolomei)

Gervasio Larrivey: “El maquillaje está relacionado con lo superficial, pero puede cambiarle la vida a una persona”

Oriundo de Gualeguaychú, ganó el Martín Fierro al Mejor Maquillador y abrió su propio estudio. Carnaval y decretos.

Hay personas que encuentran su oficio y otras que, casi sin darse cuenta, terminan convirtiéndolo en una forma de vida. Gervasio Larrivey descubrió el maquillaje cuando buscaba ser vestuarista teatral y entendió que allí podía reunir todo lo que había aprendido de dibujo, pintura y anatomía. Desde aquel primer carnaval de Gualeguaychú, donde llegó a maquillar a 300 personas con un equipo de 15 maquilladores, hasta el Teatro Colón, las grandes producciones y las famosas que lo eligen, construyó una carrera a fuerza de trabajo. Este año recibió el Martín Fierro al Mejor Maquillador y cumplió otro sueño: inauguró su propio estudio sobre Avenida Corrientes, donde también enseña, que casualmente está ubicado entre Paraná y Uruguay, como los ríos que envuelven a su provincia. Lleva en la piel el nombre de su madre, Margarita, quien comparte el mismo nombre que la serie infanto juvenil de Cris Morena, en donde Gervasio está a cargo del diseño de maquillaje. 

Noticias: ¿Cómo comenzó su recorrido?

Gervasio Larrivey: Gualeguaychú es una ciudad muy artística; tiene mucha motivación artística a través, obviamente, de su carnaval y sus desfiles de carrozas estudiantiles. A los 7 años empecé a estudiar dibujo y pintura. Me fui a estudiar a la Universidad Nacional de La Plata, a la Facultad de Bellas Artes. Empecé estudiando diseño gráfico. Me di cuenta de que era demasiado técnico para mí. Me cambié a la Licenciatura en Artes Plásticas, con orientación en Escenografía. Ahí descubrí toda la parte de escenografía y creación de personajes. Me encantó. Mi objetivo era formarme como vestuarista teatral. 

Noticias: ¿Y cómo llegó al Colón y al maquillaje?

Larrivey: Me enteré que en el Teatro Colón estaba la carrera de “Caracterización teatral”. Empecé a cursar en el 2002, en un momento complicado del país. Yo seguía pensando que mi propósito era ser vestuarista teatral. Cuando empecé a cursar, tuve maquillaje y peluquería teatral. Creo que el clic se dio cuando entendí que todo lo que había estudiado previamente se podía aplicar perfectamente sobre un rostro o sobre un cuerpo. Todo lo que había estudiado de dibujo, de pintura, de anatomía, de escultura y demás. Ahí me enamoré del oficio. 

Noticias: ¿Cuál fue su primera experiencia profesional?

Larrivey: En el Carnaval de Gualeguaychú. En el verano de 2003, mi mamá, muy visionaria, me dijo: “¿Por qué no te acercas a alguna de las comparsas y les decís que estudias maquillaje y te gustaría adquirir experiencia?”. Me acerqué a la comparsa Papelitos, me abrieron las puertas y fue el primer año que hubo un diseño de maquillaje en el carnaval. Fue un quiebre. Armé un equipo de 15 maquilladores para maquillar a 300 personas en menos de cuatro horas. Fue un ejercicio enorme de experimentación, de prueba y error, fue una gran escuela desde lo práctico, lo económico y el manejo de grupos humanos. Aprendí a fusionar lo teatral en un espacio totalmente diferente, con un maquillaje resistente a todo. Después de eso, nada me da miedo. Amo lo que hago.

Noticias: Luego empezó también con la docencia

Larrivey: Sí, en el 2003 empecé a trabajar como docente, no debe existir un acto de amor más grande que compartir el conocimiento. Me encanta inspirar, motivar, enseñar a pensar. Es un oficio que está muy poco valorado. Siempre motivo a mis alumnas a que entiendan que maquillar no es copiar y pegar, sino que es entender para adaptar y lograr el resultado. Hay que pensar el maquillaje no solo como un oficio, sino también como una herramienta que le puede cambiar la vida a una persona. 

Noticias: Su charla TED se tituló: “Maquillar lo superficial, embellecer lo profundo”. ¿Qué puede contar de ese concepto?

Larrivey: Entendí que es un oficio en el que trabajás sobre la superficie, pero que podés lograr embellecer lo profundo, cambiarle el ánimo a una persona, lograr que se vea mejor y se sienta mejor. Es una herramienta que se puede utilizar también en situaciones extremas para lograr verte mejor, más cuando atravesas un cambio físico tan fuerte y en poco tiempo, como puede ser un tratamiento de quimioterapia. El maquillaje siempre está relacionado con lo superficial, lo efímero, la moda, la tendencia, pero tiene un costado que tiene que ver con el autocuidado y con la forma de exponerse al mundo para demostrar que uno puede verse mejor y sentirse mejor. 

Noticias: ¿Trabaja con pacientes que estén atravesando un tratamiento?

Larrivey: Sí, trabajo mucho con pacientes oncológicas y con pacientes con patologías de piel. Fui muchos años embajador de una marca específicamente formulada para dermatólogos y tuve la suerte de trabajar con profesionales muy reconocidos de todo el país, eso me llevó a trabajar codo a codo con los pacientes y utilizar el maquillaje como una herramienta terapéutica. Considero que el maquillaje tiene que ser siempre una elección, nunca una obligación. Tenemos una gran herramienta en nuestro maletín y en nuestras manos para modificarle el ánimo a alguien. 

Noticias: ¿Qué es para usted una brocha?

Larrivey: Es una herramienta que me permite generar bienestar. Desde lo personal también, yo empecé una carrera universitaria, volví a mi casa y dije: “No voy a dedicarme a lo que estudié”. Mis papás no entendían nada, hicieron un esfuerzo económico muy grande para mandarme a estudiar a otra ciudad. Después me encontré con que gracias al maquillaje pude recorrer casi todo el país y lugares del mundo que jamás imaginé.

Noticias: ¿Cómo fue representar a la Argentina en el mundo?

Larrivey: Una locura. En 2011 me eligieron para representar a Latinoamérica en Estambul en un evento que se llamó “Global Face Art”, y no tomé dimensión de lo que me estaba pasando en la vida hasta que, antes de salir al escenario, proyectaron una bandera argentina en la pantalla gigante y empezó a sonar el himno. Ahí dimensioné realmente que un oficio tan vapuleado me estaba permitiendo cumplir sueños que jamás había imaginado. En ese evento me vieron maquilladores de todo el mundo y me abrió las puertas para luego poder dar clases en Nueva York, en México, en Londres, en París.

Noticias: En ese camino empiezan a llegar las famosas a su estudio

Larrivey: Se dio de manera orgánica. Soy cero cholulo. Respeto mucho la formación que tuve, no me va esa cosa del "maquillador-asistente-lleva cartera". Siempre entendí que mi función es que la persona que estoy acompañando brille en el escenario. Tengo el ego muy bien ubicado, no me interesa ser famoso por el solo hecho de la fama, me interesa que mi trabajo hable por mí y que se me reconozca por eso.   

Noticias: En su ciudad es una celebrity

Larrivey: Me da gracia. Uno trabaja con el objetivo de que se hable bien de lo que hace. Cuando gané el Martín Fierro, hicimos el paseo en autobomba con el premio, es muy gratificante ser profeta en tu tierra. En el carnaval empecé a marcar el camino, a dejar huella. Estoy muy orgulloso de dónde vengo. Me encanta ser un referente y poder demostrar que con trabajo, humildad, paciencia y pasión, se pueden cumplir los sueños. Cuando llegué a Buenos Aires, no tenía padrinos, en mi familia nadie tenía vocación artística ni los medios para poder expresarse a través del arte. Mi madre ha sido una gran inspiración y motivación. Siempre le dedicó todo a mis padres. Ellos tenían un almacén de barrio y lograron que sus hijos estudiáramos y concretáramos nuestros deseos. 

Noticias: ¿Cómo ve a la mujer argentina a la hora de maquillarse?

Larrivey: Es muy regional el estilo de maquillaje. En provincias como Corrientes y Entre Ríos, donde el carnaval está muy presente, la mujer es más osada. Pero generalmente la mujer de Buenos Aires y del centro del país es más clásica. La porteña es más neutra, un estilo más europeo, no tan latinoamericano en cuanto al color y las texturas. Hoy en día, como estamos tan bombardeados por las redes, Instagram, TikTok, las nuevas generaciones están muy desbordadas de información, lo cual tiene un lado negativo también, porque ves a nenas de 8 años haciéndose un skincare de mujeres de 30. Sin embargo, también es positivo que se ponga la vara más alta para las marcas nacionales. En cuanto a las tendencias, trato de no apabullarme, de no hacer que me afecten. Prefiero enseñar lo clásico, lo que no va a pasar de moda.  

Noticias: ¿Qué espera para el futuro? 

Larrivey: Me encantaría sacar un libro, recapitular esta historia de vida, que sea motivador y que sea un documento de lo técnico o lo creativo de este oficio. Quiero seguir recorriendo el país, quiero ir por mucho más. Algo bueno que tiene este oficio es que no es aburrido, todos los días podés hacer algo diferente. Hace 5 años atravesé un cáncer, estoy celebrando la vida día a día. Le dediqué el Martín Fierro al cirujano que me operó, el Dr. Juan Pablo Muñoz, que me dijo: “Vos tenés que hacer la quimio porque todavía te faltan cosas por hacer”.

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