Marcela Pagano (CEDOC)

Denunciadora serial: Pagano ya inició 46 demandas contra el Gobierno

La diputada, ex aliada de Milei, se convirtió en la principal dirigente opositora. Las causas que generan más preocupación en Casa Rosada.

Todos los gobiernos tienen, por lo menos, un denunciante serial. A La Libertad Avanza, la opositora más crítica les salió de su riñón: la diputada Marcela Pagano se metió en política de la mano de Javier Milei y, desencantada por el devenir de la gestión, terminó en la vereda de enfrente. Tanto que, a esta altura, hay 46 denuncias penales que llevan su firma. 

En el Gobierno la sindican como la responsable de “las operaciones” en contra de la Rosada. La culpable de todos los males. Lo dicen dirigentes de segunda línea, como Lilia Lemoine, con quien tiene una contienda personal y que la acusó de “trabajar con el kirchnerismo” y lo sostiene también el Presidente. “Detrás de lo de Cerimedo está esta runfla: Pagano, Bindi, Evo Morales y Lula”, protestó en una ocasión Milei.

Los demandados. 

La última denuncia contra el Gobierno contó, además, con un toque de originalidad. Para cuestionar el título de la flamante secretaria de Innovación, Ciencia y Tecnología, Adriana Baravalle, la diputada y periodista se anotó en la misma Universidad de Hawái y “cursó” en ocho días la carrera que le permitió convertirse rápidamente en doctora en Inteligencia Artificial. “Una truchada”, lo calificó. Tan informal todo que hasta negoció el precio de la certificación obtenida: de los us$ 5.000 que le pidieron al principio, terminó por pagar us$ 400.

El más denunciado de los funcionarios libertarios ya no está en el gabinete: Manuel Adorni resistió lo que pudo, pero debió renunciar a finales de junio. Lo demandó 14 veces: por enriquecimiento ilícito y por apretar a un testigo, entre otros presuntos delitos. Ni siquiera lo dejó en paz una vez renunciado. Lo acusó luego de seguir usando custodia y auto oficial aún cuando ya había caído en desgracia. También fue contra su hermano Francisco, diputado bonaerense y ex funcionario del ministerio de Defensa. En su caso, por enriquecimiento ilícito y lavado de dinero.

El segundo dirigente más demandado es el mismísimo Javier Milei. Pagano considera que el Presidente va a terminar preso. En los últimos días lo denunció penalmente por el desvío de fondos que debían destinarse al arreglo de rutas. El expediente recayó en el juzgado federal Nº 10, de Julián Ercolini, que tuvo a su cargo la causa Vialidad, la cual terminó con una condena a Cristina Kirchner. “Si el destino nos acompaña será este juez el que evalúe a Milei por las mismas maniobras sobre el uso discrecional de los fondos viales, según su propia jurisprudencia”, aseguró.

El lunes 7, la Justicia le dio un revés a la diputada denunciante. La Sala 1 de la Cámara Federal confirmó el archivo de una de las causas que Pagano había iniciado contra el Presidente y su equipo económico por renunciar a la inmunidad de jurisdicción en préstamos internacionales.

“Es una basura”, la calificó Milei. Y agregó: “No sorprende, porque es periodista”. La ex aliada no teme a meterse en la confrontación en redes que le propuso el libertario: “Chorro y mitómano”, le contestó. “Como economista, sos un gran panelista frustrado”, completó.

No fueron los únicos funcionarios denunciados por Pagano. Karina Milei, Lilia Lemoine, Bertie Benegas Lynch y Alejandra Monteoliva son algunos de los que deben defenderse en Tribunales de las acusaciones de la diputada.

“No me banco a los corruptos y no tengo ningún miedo para denunciar”, dice Pagano. Y agrega: “Otros le tienen miedo a este Gobierno. No es mi caso”.

¿Cómo explica Pagano su cambio de postura con respecto a La Libertad Avanza? Asegurando que cuando ella fue convocada por Milei, no estaban muchos de los dirigentes que “vinieron a hacer negocios” y que ella finalmente demandó. “Además, yo nunca hubiese militado un presidente holgazán”, dispara contra Milei.

Pagano pasó de formar parte del armado original a ser la principal denunciante del Gobierno. Los conoce desde adentro, como pocos. Alguna vez trabajó para que Milei llegara a la presidencia. Todo cambió. Hoy lo quiere ver preso.

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