Carne (CEDOC)

El consumo de carne en caída libre en la era Milei

La Argentina come hoy menos carne vacuna que en cualquier de los últimos 20 años. Datos son reales versus algunos números de posteos virales.

Un posteo que circuló esta semana en X bajo el rótulo "Modelo Milei" resume con datos la caída del consumo de carne vacuna en la Argentina. Lo subió Marcelo Casaretto, contador público, profesor universitario y exdiputado nacional por el Frente de Todos durante la gestión de Alberto Fernández.

El pico histórico de 69,9 kilos per cápita en 2009 es un dato real, confirmado por la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes (CICCRA). El consumo actual de aproximadamente 47 kilos también: según el último informe de CICCRA, el promedio móvil de los últimos doce meses se ubica en 47,3 kilos por habitante al año, el nivel más bajo en dos décadas. El dato de 2023 —citado como 52 kilos— es aproximado pero razonable; las fuentes oscilan entre 51,1 y 52,5 kilos según el organismo de referencia.

Sobre los precios, el posteo dice que la carne subió "casi el doble que el IPC general". Las fuentes lo confirman: en enero de 2026, los cortes vacunos acumularon una suba interanual de alrededor del 70%, mientras que la inflación general fue sensiblemente menor. Un salario promedio hoy alcanza para comprar significativamente menos kilos de asado que en cualquier gobierno anterior de las últimas décadas.

Algunos datos, sin embargo, no cierran. La pérdida de "más de 3 millones de cabezas entre 2022 y 2025" no aparece respaldada en ningún informe oficial disponible: CICCRA habla de una reducción del stock de alrededor del 6%, equivalente a poco más de medio millón de cabezas. El crecimiento exportador del 11,4% tampoco se sostiene con los datos del sector, que muestran tendencias más mixtas según el período que se tome.

Lo que sí es innegable es el fenómeno de fondo: los argentinos están comiendo cada vez menos carne vacuna y reemplazándola por pollo y cerdo. El pollo subió alrededor de un 19% en el último año frente a casi un 57% de la carne vacuna. Por primera vez en la historia, en 2024 se consumió más pollo que vaca en el país que inventó el asado. La caída del consumo vacuno combina factores de largo plazo —ciclo ganadero, sequías, auge exportador— con el deterioro sostenido del poder adquisitivo. Bajo la administración actual, ese combo llevó al consumo a su piso histórico en veinte años.

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