Mercedes Sosa en el exilio. (José Pons)

Mercedes Sosa: Las cartas que escribió desde el exilio

Acaba de editarse la correspondencia de Mercedes Sosa con uno de sus grandes amigos, en su época más dolorosa. Qué revela el epistolario.

“¿Cómo decirte? Querido amigo, querido hermano, no sé cómo comenzar estas líneas, que no sé si podrán ser una carta formal. No sé que va a salir, pero gracias, por acordarte de mí, en estos momentos en los cuales jamás me volveré a sentir una artista, soy una mujer golpeada en lo que más duele”. Estas líneas dan inicio a la correspondencia que Mercedes Sosa mantuvo con su amigo Hugo Otero entre los años 1978 y 1981, el tiempo más difícil de su vida.

Fue el mismo Hugo Otero quien llevó las cartas a la Fundación Mercedes Sosa, hace 10 años, y las entregó a su nieta, Araceli Matus. Junto con Agustina Pérez Rial y Graciela Goldchluk, Araceli se abocó a editar con amoroso cuidado ese material que había llegado a sus manos. El fruto de este trabajo se convirtió en un libro y, después, en un proyecto de documental que se estrenará en 2027. “Pájaro azul. Cartas desde el exilio”, tal el nombre del volumen, acaba de llegar a las librerías, publicado por Paripé Books.

Las tres editoras nos contaron cómo fue la tarea de armar el volumen y qué revela este material íntimo sobre una de las artistas más amadas por los argentinos.

 

 

El destinatario

¿Quién era este hombre al que la cantante escribía con regularidad desde distintos puntos del planeta? Según cuenta Araceli Matus en la introducción del libro, Hugo Otero fue “amigo, hermano, confidente, ¿amante?” de la cantante. El signo de interrogación revela el desconocimiento de su nieta de la verdadera naturaleza del vínculo que los unía. Lo cierto es que era un oído a la distancia que la escuchaba y compartía sus angustias.

Fue una de las personas más importantes en la vida de Mercedes Sosa durante varias décadas -explica Agustina Pérez Rial a NOTICIAS-. La relación comenzó como una amistad que se intensificó durante los años del exilio, un período en el que Mercedes no solo estaba alejada de sus afectos, sino que además había sufrido la pérdida de dos de las personas más cercanas de su vida: su esposo y representante, Francisco "Pocho" Mazzitelli, y su guitarrista "Pebete" Bertiz. En ese contexto, Hugo se convirtió en un sostén fundamental”.

Otero trabajaba en Felfort y Araceli lo recordaba porque solía traerle unos bombones riquísimos. Pero en 2016, el regalo que le dejó en las manos fue completamente diferente: una carpeta repleta de papeles de todo tipo, sobres, bolsas de avión para los mareos, postales y hojas llenas con la escritura de la artista. Mercedes le escribía sobre cualquier soporte, urgida por comunicar a su amigo las cosas que le estaban pasando.

 

 

“Te imaginarás cómo me siento, sé que el camino de regreso es largo, y va a ser duro de volver, pero me estoy preparando para este largo exilio voluntario en Europa, Hugo soy tu amiga, siempre lo seré”, le escribe el 7 de noviembre de 1979, ya decidida a no regresar a la Argentina. En 1978 había sido detenida durante un recital y temía lo peor para el futuro.

“Las cartas permiten comprender cómo esos acontecimientos fueron vividos desde la intimidad de una mujer que, a los cuarenta y cuatro años, se vio obligada a dejar su país y a gran parte de su familia para partir sola al exilio. Revelan a una Mercedes que deja de ser únicamente un ícono de la canción latinoamericana para mostrarse como alguien atravesado por las contradicciones de ese tiempo: la fortaleza y la fragilidad, el éxito internacional y el desarraigo, la intensa vida pública y una profunda soledad. En ese gesto cotidiano de escribir para sostener un vínculo afectivo con Hugo Otero, Mercedes termina construyendo, casi sin proponérselo, una autobiografía íntima de los años del exilio”, define Pérez Rial.

En la edición hay un interés manifiesto por correr a Mercedes del lugar de “Pachamama” que tenía en su imagen pública. Ése es el término que usa Araceli para describir el rol más conocido de su abuela. Incluso confiesa que la “fastidia” esa imagen. Quiere que el mundo conozca a la cantante bajo otra la luz, que la reconozca por su humor, sus emociones, su feminidad.

¿A qué alude el “pajaro azul” del título? Así nombraba Mercedes a Otero en las cartas: “pájaro azul de las inútiles alas” y parece referirse al cuento “El pájaro azul” de Rubén Darío.

“Las tres compartimos la idea de intervenir lo menos posible, queríamos que su voz se escuchara incluso en sus vacilaciones, que se mantuviera el tono de la conversación epistolar -explica Graciela Goldchluk-. También se puede escuchar la musicalidad que atraviesa toda la vida de Mercedes, al punto que expresa algunos de sus estados de ánimo escribiendo entre paréntesis (tango) o (vals), en general para ironizar sobre lo mismo que está diciendo, con un sentido del humor exquisito”.

 

 

El documental

La otra voz” se llama la película que se está realizando también a partir de las cartas de Mercedes Sosa y el plan es que se estrene y haga el circuito de festivales en la segunda mitad de 2027. “El documental reconstruye los años del exilio a partir de este extraordinario corpus de cartas inéditas, al que se suman cientos de fotografías tomadas por ella misma durante esos años de exilio -cuenta Pérez Rial-. Es la historia de cómo una de las voces más importantes de América Latina logró reinventarse lejos de su país y encontró, en la escritura, otra forma de resistir”.

Por otra parte, Araceli, única heredera de su abuela después de la muerte temprana de su padre, el productor Fabián Matus; está al frente de la Fundación Mercedes Sosa. La institución se creó en 2011 con el fin de difundir el legado de la artista y realiza desde hace 15 años el Festival de Arte Popular Mercedes Sosa, así como también cuida de su archivo para que pueda ser consultado por estudiantes y especialistas.

Música también, cuando se le pregunta por el legado de Mercedes responde: “He aprendido tanto de mi abuela como de mi padre, una forma de trabajo que conlleva respeto y responsabilidad por la música, por las personas que generan música y por los oyentes”.

 

 

Una carta de Mercedes

 

“Hola, Hugo. Hoy es jueves 18 de octubre (1979), son las 12:30h, es decir es 19 de octubre. Comienza un nuevo día aquí en Madrid, estoy esperando tus o tu carta ¿Qué es lo que pasa? ¿Por qué esta demora de tu respuesta? Esta carta no tengo idea cuánto va a demorar para llegar a tus manos, a propósito cuando las miraba al ir a Ezeiza, creo que pensaba cuánto tiempo iba a tardar en volver a verlas, y creo ahora que va a pasar mucho tiempo, ¿verdad? Yo sentí tu lejanía y no tan solo en kilómetros esa noche ya estamos en fecha y no recibí carta tuya.

Hugo, creo no merecer tanto desapego de tu parte, pero en fin los Cóndores al decir de mi amigo Cesar Calvo no lloran, están solos y son felices solos, él dice que yo soy una cóndor o “condoresa” y creo que tiene razón, no puedo ni quiero, ni necesito si no siento amor, estar con nadie. Tengo miedo Hugo, hubo algunos hechos o proposiciones y me escapo por la vía del absurdo y dejo pagando a la gente, ejemplo: un cantor de Galicia me invitó a pasar la noche con él y yo le pregunté “Cuántas camas tenés”. Él me dijo “dos, creo, ¿te parece bien?”, y yo le dije “sí pero yo me quiero dormir en la mía, es más cómoda”, etc.

Todo un ejemplo de idiotez, pero quedamos como amigos, y yo no me sentí que lo ofendí, y al otro día me sentí bien, hice lo que yo creí era lo bueno, no me engañé, y creo que cuando encuentre mi ser, no voy a preguntar nada, no lo haré más, ¿verdad? Bueno, en lo que respecta a mi trabajo todo anda bien, todo va camino de cantar la próxima semana en el Alcalá Palace, tres días, luego iré a Canarias, Valencia, y el 8 me vuelvo a París, a casa. Hugo, ¿qué sabés de mi comadre? Todo me parece tan lejano, el país, vos, mi comadre, Zárate, Brazo Largo etc. etc. etc…

Hugo, no terminemos esta amistad, querido, no hace falta, no tengas miedo de mí, creo que en el fondo es lo que te dije, el de ser felices en París, ¿por qué tiene que haber otra relación? Hasta luego, te quiero. M”.