Fabian Vena (Marcelo Dubini)
Fabián Vena: “La nuestra es una profesión sin jubilación”
Con más de 35 años de trayectoria, confirma su vigencia en el teatro. Actor y docente, reflexiona sobre el oficio, la fama y el paso del tiempo.
Eduardo Galeano publicó “Las venas abiertas de América Latina” en 1971. Faltarían casi veinte años para que las venas interpretativas de Fabián provocaran una revolución llena de adrenalina en el joven intérprete, primero con “Socorro, quinto año”, a la que le seguirían hitos trascendentales de la televisión argentina como “La banda del Golden Rocket”, “Verdad consecuencia” y “Resistiré”.
El estreno de “El divorcio del año” confirma la vigencia de Fabián Vena. Luego de más de 35 años de trayectoria, nada de la actividad actoral le resulta ajeno. Hizo de todo. Cine, teatro, series, unitarios, novelas...
Vena recibe a NOTICIAS con la alegría de empezar el año con trabajo. Sabe que aunque busque a través del tiempo, no habrá que volver a empezar. La historia no ha de terminar. Soñando un nuevo mundo, es una historia sin final.
Noticias: “El divorcio del año” es tu reencuentro con Muscari después de “Casa Valentina”. ¿Eso contribuyó para convencerte de hacer teatro en enero en Buenos Aires?
Fabián Vena: Así es, y creo que estamos en presencia de la mejor estructura de una obra que le he visto a José. La temática siempre es muy atractiva tanto para los que hacemos teatro como para quienes lo consumimos, las historias relacionadas con los vínculos, la pareja y los hijos generan mucha atención. En este caso, la carga que tiene el título es muy fuerte, lo mismo que el contenido, el público no solo va a cumplir todas las expectativas que tiene de espiar la cocina de un divorcio mediático, sino que además verá mucho más de lo que espera .
Noticias: Hablábamos de “Casa Valentina” y acá tu personaje se llama Valentino, igual que tu hijo
Vena: ¡Sí, qué loco! El periodista Hugo Paredero me preguntó: “¿Le pagaste a tu hijo para robarle el nombre?” (Se ríe) Está todo involuntariamente conectado; el personaje de Guillermina se llama Evangelina como su exsuegra y lo más curioso es que escribieron la obra antes de pensar en nosotros dos. En esta obra también se da otra curiosidad: volvemos a trabajar con Juan Palomino después de veinte años. En esta profesión establecés vínculos afectivos con los compañeros y, cuando volvés a encontrarte después de lustros, parece que te hubieras visto ayer.
Noticias: Hablando del paso del tiempo, cuando Diego Torres estuvo en “Otro día perdido”, Pergolini le preguntó por “La banda del Golden Rocket”. Diego hizo mucho hincapié en su amistad con Suar, pero cuando le preguntaron por vos solo se rió y no dijo nada. ¿Quedó alguna rivalidad entre ustedes?
Vena: ¡No, rarísimo! Dieguito debe haber puesto más énfasis en Adrián porque claramente continuaron una amistad, pero la verdad que cuando recién te comentaba lo que me pasa cuando vuelvo a cruzarme con compañeros se me venía la imagen de Diego y de Adrián , cuando nos vemos me emociono. Cada tanto Suar se encarga en alguna fecha especial de juntarnos, siempre es con la misma alegría y el modo exacto de relacionarnos que teníamos a los veinte. El cariño que nos tenemos con Diego es muy profundo porque nos conocimos en un momento donde ni siquiera estábamos armados, recién empezábamos a formarnos y ahí conocés realmente la esencia de una persona. Quedamos todos muy ligados por ese proyecto que nos llevó tres años de convivencia y nos marcó para siempre.
Noticias: “La Banda” y “Socorro, quinto año” fueron dos sucesos que te agarraron muy de pibe. ¿Cómo fue encontrarte con eso, ganar tu plata y ser tan conocido en una época muy distinta a esta?
Vena: Uf, creo que es imposible describir ese momento de la vida en poquísimas palabras. Puedo decirte que mi educación y mi formación ha sido netamente teatral, no solo en la técnica sino en cuanto a la ética laboral, eso es lo que me ha mantenido siempre dentro de mi búsqueda y es mi eje de vida. Fue una época en la que explotó la fama; la televisión, la radio, los diarios y las revistas estaban con nosotros. También debo decirte que no solo mi educación logró mantenerme dentro de los márgenes que quería, sino que también pude apreciar una situación de mucho privilegio. Ese privilegio que no buscás pero que de pronto aparece, la idea de tener un programa de televisión que dura y que se conoce en toda la Argentina con muchísimo éxito no había estado ni en mis sueños, pero frente a ese lugar mágico le he puesto los mismos condimentos que conservo hasta el día de hoy para honrar el oficio: mayor responsabilidad, más entrega laboral y el entendimiento de lo que rodea a la cosa pública.
Noticias: Hablando de lo público, hoy la gente expresa mucho su opinión en las redes, un espacio que a vos no te seduce particularmente. ¿Cómo se da tu relación con el público?
Vena: Como siempre desde que tuve el privilegio de ser conocido, mediante el contacto humano, el único que me interesa (Se ríe). Antes, por suerte, no sabías lo que pensaban todos los televidentes de tu trabajo… ¡ni querías saber! Pero te cruzás con la gente y te demuestra su afecto, su respeto. Dicen: “Me crié con vos”, y les contesto “Yo también”. Cada programa ha impactado de manera diferente, algunos me nombran a “Resistiré”, otros a “Mosca y Smith” y siempre hay alguien que recuerda “Socorro, quinto año”... Ahí digo basta porque nos vendemos la edad (Se ríe).
Noticias: Mencionaste a “Mosca y Smith”, ¿nunca estuvo la propuesta de retomar la historia ahora, con los mismos personajes quince años después?
Vena: Mirá, de todos los programas que enumeramos, me parece que el que más fuerza tiene para poder hacer una continuación es “Verdad Consecuencia”. Carga con ese formato de relaciones humanas generacionales, ya sabés que a los 30 éramos de esa manera y ahora casi a los 60, ¿qué hacemos? Ahí estaban Antonio Birabent, Andrea Pietra, Emilia Mazer; todos los de mi generación siguen laburando. Es extraordinario. No sé cuál es el secreto de esa vigencia, pero si llegamos a descubrirlo, no lo digamos; ¡guardémoslo bajo siete llaves! (Se ríe). La idea de volver la hemos hablado con todos los compañeros y saltó la chispita de algo; veremos en qué se transforma ese fueguito.
Noticias: Hablamos de grandes trabajos tuyos y la relación entre los actores y los premios es muy particular. Al Pacino ganó el Óscar por “Perfume de Mujer”, por ejemplo. Vos ganaste el Martín Fierro por “Resistiré”, ¿lo considerás tu mejor laburo televisivo?
Vena: Me siento injusto hablando de mejores y peores laburos; los actores siempre pensamos que el próximo será el mejor. La nuestra es una profesión en la que no te jubilás nunca. Si yo considerara que alguna cosa fue mejor que otra siento que estaría desmereciendo todos los trabajos que me llevaron a hacer un buen laburo, les tengo mucho más respeto a las cosas en las que he fallado que a las otras. Y después está el sentimiento del público, porque lo que ellos piensen vale. Si la gente considera que ese ha sido mi mejor trabajo bienvenido sea, porque ese personaje surge de la ausencia de todos los demás que había hecho, se alimenta de eso. Era un personaje muy calibrado y bien armado, pero estaba yo atrás y, en definitiva, la propia identidad artística se cuela; me había empecinado en construir un personaje nuevo sin un solo gesto de todo lo que había hecho hasta ese momento. Y para conseguirlo, para desmalezar todo lo anterior, tuve que analizar esos personajes pasados, barajar y dar de nuevo.
Noticias: Vos ejercés la docencia, ¿cómo son hoy los alumnos comparados con los de tu generación?
Vena: Yo pertenezco a una generación ávida de conocimiento, que respetaba mucho a sus pares, a sus mayores, y que tomó a la profesión no solo como una necesidad expresiva sino también comunicacional. Los valores del oficio y la educación eran fundamentales. Tengo mi escuela de actuación desde hace 10 años, jamás en mi vida pensé que eso podía llegar a pasar, sin embargo, explotó en mis manos la necesidad de transmitir lo que me habían enseñado y eso hizo florecer otra arista del actor, porque enseñar te lleva a estar conectado con el oficio, hay una retroalimentación, la evolución nunca termina. Hoy los pibes son distintos en muchos aspectos...
Noticias: ¿En cuáles?
Vena: En la agenda, por ejemplo, antes uno hacía una formación integral con una estructura diaria de Conservatorio. Si hoy querés meter algo así dos días a la semana, no llegás; más de una jornada semanal de tres horas es imposible. Da la sensación de que la vida pasa mucho más rápido, de que uno tiene a mano la información que quiere; sin embargo, no se va a ver teatro, no se lee teatro, ni siquiera se leen libros. Da la sensación de que la imaginación de las nuevas generaciones no va a acumular material más allá de lo que vean en un teléfono. Nosotros tenemos una imaginación frondosa porque hemos leído libros en papel, no a través de una pantalla en la que es casi imposible retener nada. Todo ha cambiado mucho; uno no va a dejar de dar, pero la recepción a veces es más dificultosa. Yo paso más tiempo tratando de descontaminar que dando información nueva. Estamos empetrolados de ideas erróneas gracias a la revolución digital.
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