Mauricio Macri. (Cedoc.)

Macri y el dilema del gato encerrado

El ex presidente se mueve entre elegir un candidato propio o arreglar con el Gobierno. El llamado de Karina y la negociación en CABA y Provincia.

En el último tiempo, las personas que hablan con Mauricio Macri repiten la misma reflexión: "Se amigó con la idea de moverse como un ex presidente". La primera semana de agosto se movió así. El viernes 7 jugó al pádel y esquió en Bariloche. Allí se encontró con su ex jefe de asesores durante su presidencia, José Torello, quien también aprovechó la temporada para hacer unos zigzags en el Cerro Catedral. Su presencia política se volvió casi virtual. El sábado mandó un video a jóvenes del PRO rionegrino para alentarlos a seguir construyendo el partido en esa provincia. El 10 viajó a Asunción, Paraguay, para visitar a su amigo Horacio Cartes. En unos días vuela a Bolonia a dictar clases de liderazgo. Esta lejanía del día a día del partido contrasta con un poder de fuego que sigue vigente y lo convierte en la única persona que toma decisiones dentro del PRO.

El miércoles 12 se conoció que el ex presidente volvió a hablar con Karina Milei. Lo contó a su estilo: mandó un mensaje de whatsapp al grupo que tiene con la mesa ejecutiva del PRO. En ese chat están los diputados Cristian Ritondo, María Eugenia Vidal y Fernando De Andreis, el alcalde Jorge Macri, los gobernadores Rogelio Frigerio e Ignacio Torres, la intendenta de Vicente López Soledad Martínez y el senador provincial Guillermo Montenegro.

Macri le dijo a sus interlocutores que este movimiento servía para "dar un primer paso de acercamiento" y "construir un marco de confianza". Palabras que desnudan el verdadero estado de situación entre el PRO y LLA. Hay que acercarse y generar confianza. El llamado de Karina fue la antesala a una reunión programada que estaba prevista entre Cristian Ritondo y Fernando de Andreis con Diego Santilli y la conducción política del Gobierno.

Macri aclaró, además, que es "escéptico", pero que durante este año hay que "agotar todo intento de que a este Gobierno le vaya bien".

El acercamiento de Karina Milei sucede en el contexto en el que Hernán Lacunza, último ministro de Economía de Macri, expresara sus intenciones de ser candidato a presidente por el PRO. En una entrevista con La Nación, Lacunza dijo: "Hablé con Macri y me alentó a que lo hiciera". Y remató: "Veo a Macri y a una parte importante de PRO decididos a enfrentar a Milei en 2027".

En este momento las fichas se mueven en tres niveles diferentes: la elección presidencial, para gobernador y para jefe de Gobierno porteño. Los más minuciosos miran hasta el municipio de Vicente López. La provincia de Buenos Aires es un trofeo en disputa. El lunes 10, Karina Milei recibió en la Casa Rosada a los legisladores bonaerenses de LLA junto a Sebastián Pareja. El miércoles 12, Pareja se cruzó a la oficina de Ritondo, frente al Congreso. Al día siguiente, la hermana del Presidente inauguró un búnker propio. Pero hay negociaciones. Y monitoreando estas charlas está el jefe de Gabinete, Diego Santilli, exvicejefe de Macri, candidato natural a gobernador bonaerense. Que Macri lo haya elegido como contraparte no es casual: es el único libertario que sigue siendo, también, un poco suyo.

En la Ciudad, el PRO está más plantado. Los libertarios pusieron una condición: no van a negociar hasta que los Macri resuelvan su interna entre los deseos de Jorge y Mauricio. Patricia Bullrich y Pilar Ramírez impulsan la línea dura de competir con candidato propio. Y Jorge Macri, cuando se le consultó sobre la idea de enfrentar a Bullrich, respondió con elegancia: "Bienvenida la competencia", dijo.

En Vicente López la situación es similar a la de la Ciudad de Buenos Aires. Soledad Martínez, la actual intendenta, tiene posibilidad de reelegir, pero los libertarios también quieren ese distrito, por dos motivos: Karina Milei vive ahí y la Quinta de Olivos también está en la zona. Habrá que ver qué se pone en la mesa de negociación.

Macri tiene una ficha más: las PASO. La reforma política de Milei no sale sin los votos amarillos. El martes 11, Ritondo habló del tema: "Las PASO han sido un instrumento positivo", "todavía no estamos para acompañar" la anulación de las elecciones internas, y dejó abierta la posibilidad de que haya primarias voluntarias.

DILEMA. Macri cruzó la mitad del año con dos temas que lo apremian. Si cierra con Milei, entrega el sello, los cuadros y la marca a cambio de lugares en listas. Si compite, divide el voto antiperonista y carga con la responsabilidad de un eventual retorno del kirchnerismo, la única acusación que su electorado no le perdonaría. Por eso mantiene las dos puertas abiertas: alienta candidaturas ajenas, como la de Hernán Lacunza, que puede levantar o bajar sin costo. Y ahora una mesa con la Casa Rosada y diálogo con la hermana presidencial.

Falta menos de un año para cerrar alianzas. Para ese entonces debería estar todo cocinado.

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