Mauricio Macri (CEDOC)

Macri inicia el año político del PRO en su peor momento

El espacio del ex presidente prepara un evento para mostrar músculo, pero con cada vez menos dirigentes. Los ex amarillos que llenan el Gabinete de Milei.

La frase de Javier Milei contra Mauricio Macri cayó como un anillo en el dedo del PRO. En la búsqueda partidaria por reinstalarse, que el actual mandatario los haya subido al ring de la nada fue un regalo.

“A mi no me van a llevar puesto como a Macri”, dijo Milei en una entrevista por tevé. Y en el PRO no tardaron en responder: “No tengo dudas de que sin Macri no había Milei”, contestó María Eugenia Vidal. “La verdad que no le pasó a Macri que se lo haya llevado puesto nunca nadie en la vida: en Boca, en la Ciudad ni en el gobierno nacional”, sumó el secretario general del partido, Fernando De Andreis. Y completó: “Es el primer presidente no peronista en terminar su mandato en casi 100 años”.
El operativo reinstalación, que surgió tras el ataque presidencial, no es casual. La próxima semana, el PRO se relanza en un acto en Parque Norte. Intentarán que sea el inicio de un proceso que los lleve a estar competitivos en 2027 y, como ya adelantó Macri, poner un candidato a presidente.
Para la militancia amarilla, es una muestra de independencia. Para los demás, una prueba de que aún resisten.
La cumbre. El PRO necesita reafirmar un sentido de pertenencia, tras el salto de muchos de sus dirigentes hacia La Libertad Avanza. En el Congreso no están más holgados: sostienen un apoyo esencial a los proyectos de Milei, mientras luchan por no terminar de ser absorbidos por el oficialismo.
En ese marco, buscan algo de consuelo. El ex funcionario de Cambiemos Hernán Iglesias Illa intentó encontrar una prueba del éxito en medio del vendaval libertario: “Ahora seis de los nueve ministros del Gabinete nacional son ex dirigentes del PRO: Caputo, Santilli, Quirno, Sturzenegger, Monteoliva y Mahiques”, dijo. Como si alguno respondiera todavía al partido.
El relanzamiento casi fúnebre del jueves 19, en el que espera una asistencia superior a 500 personas, marcará el inicio del año político para el macrismo. Además del ex presidente, hay un puñado de figuras que se destacan: el jefe de Gobierno, Jorge Macri y los dos gobernadores PRO, Nacho Torres y Rogelio Frigerio. Los únicos referentes con poder territorial.
El objetivo parece nuevo, pero no lo es. Van a intentar instalar una idea que falló desde el inicio de la gestión de Milei: acompañar en lo que creen adecuado y diferenciarse en lo que ven como un error. Hasta ahora no lo pudieron cumplir. La ola libertaria los tapó.
Algunos dirigentes tienen un planteo más terrenal. Si la máxima de Macri de instalar un candidato propio para el 2027 no camina, al menos con la muestra de músculo político en el acto se estarán subiendo el precio para buscar una alianza.
Hay distritos donde no caben dudas de que tendrán que consensuar con los libertarios, por ejemplo en Provincia. Ya aprendieron la lección: si no van juntos, no pueden con el peronismo. El consenso, al menos por ahora, es poner a Diego Santilli como candidato a gobernador de ambas fuerzas.
A nivel nacional la cuestión está difusa. Si la gestión desgasta a Milei, en el PRO consideran que habrá una oportunidad de colarse en la discusión. Pero las legislativas del 2025 mostraron que no hay lugar para una tercera fuerza. El peronismo tendrá su lugar en el ring por haberse consolidado como la oposición más dura. Milei ya habla abiertamente de la reelección (de hecho asegura que se va a retirar de la política tras finalizar su segundo mandato). ¿Dónde juega el candidato PRO? Por ahora no parece tener un lugar.
Sin embargo, Macri confía en que hay futuro para su partido. Va a realizar una cumbre para reafirmar la identidad. Es un acto de supervivencia.

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