Friday 13 de March, 2026

POLíTICA | Hoy 10:56

Los trabajadores del hospital Garrahan se acordaron de Adorni en su peor momento

En redes sociales, el personal de salud del centro hospitalario se pronunciaron sobe el escándalo de los vuelos del Jefe de Gabinete.

Desde hace meses, el conflicto en el Hospital pediátrico Garrahan se convirtió en uno de los focos más sensibles del ajuste impulsado por el gobierno de Javier Milei. Paros, movilizaciones y una fuerte disputa política marcaron la agenda dentro del principal centro de alta complejidad pediátrica del país, donde trabajadores denuncian deterioro salarial, presión institucional y una campaña de desprestigio desde el propio Poder Ejecutivo.

La crisis se profundizó a partir de 2025, cuando el presupuesto del hospital permaneció congelado desde fines del año anterior y comenzaron reclamos por recomposición salarial y mejores condiciones laborales. Residentes, médicos, enfermeros y personal administrativo denunciaron que la pérdida de poder adquisitivo y la falta de actualización presupuestaria afectaban el funcionamiento cotidiano del hospital.

Durante esas protestas, trabajadores del centro de salud relataron la situación que viven puertas adentro del establecimiento. “No merecemos nada de lo que dicen de nosotros”, sostuvo una instrumentadora durante una de las movilizaciones, mientras otros empleados afirmaron que la realidad del hospital está lejos de lo que describe el Gobierno. “Acá no sobra gente, al contrario, nos está haciendo falta”, señaló un trabajador de planta en medio del conflicto. 

Hospital Garrahan

El enfrentamiento se volvió más áspero por las declaraciones del vocero presidencial y luego jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien defendió la política de ajuste del Ejecutivo y cuestionó la estructura del hospital. En una conferencia, el funcionario afirmó: “El Garrahan tiene 953 empleados administrativos y solo 478 médicos de planta. Prácticamente dos empleados administrativos por cada médico”. 

En el mismo contexto, Adorni también sostuvo públicamente que el Gobierno estaba “en contra de los ñoquis”, en referencia a supuestos cargos administrativos innecesarios dentro del hospital. La frase fue interpretada por el personal como una acusación directa hacia los trabajadores y generó un fuerte rechazo dentro del centro de salud.

El propio Milei reforzó esa línea argumental. Consultado por el conflicto, el Presidente aseguró que el hospital había sido utilizado políticamente por gestiones anteriores y sostuvo que existían empleados “dibujados”. “Los K inventaron ñoquis y te acusan de insensible por desarticularlos”, afirmó el mandatario al referirse a la disputa salarial con el personal del hospital. Desde el Garrahan, los trabajadores respondieron con dureza a esas declaraciones, calificándolas como “mentiras” y señalando que la acusación busca desacreditar el reclamo salarial y justificar recortes en el sistema público de salud. 

Manuel Adorni

Pero, esta semana, la figura de Adorni quedó envuelta en una polémica que alimentó las críticas de la oposición y de sectores sindicales por el el viaje que realizo a Estados Unidos junto a su esposa durante una gira oficial. El funcionario reconoció que su pareja, Bettina Angeletti, viajó en el avión presidencial que trasladó a la comitiva del gobierno a Nueva York para participar del evento “Argentina Week”. 

El coordinador de ministros defendió la decisión y afirmó: “Vengo una semana a deslomarme a Nueva York; quería que me acompañe”. Según explicó, su esposa tenía un pasaje previamente comprado por más de 5.300 dólares y fue invitada a sumarse al vuelo oficial luego de cambios en la agenda del viaje. Sin embargo, la presencia de un familiar en una delegación oficial generó cuestionamientos por posibles irregularidades en el uso del avión presidencial y pidieron investigar si se violaron normas que prohíben utilizar recursos del Estado para fines particulares. La polémica también se amplificó además por revelaciones sobre otros desplazamientos del funcionario y su familia, incluyendo viajes privados que también quedaron bajo escrutinio público.

Ante este escándalo,en redes sociales, trabajadores nucleados en la Junta Interna ATE de Hospital Garrahan se acordaron  de los dichos del Jefe de Gabinete y respondieron: "Adorni nos tildó de ñoquis a los trabajadores del Garrahan. El mismo que se mientras se va de paseo a Nueva York con su esposa, tuiteros y otros ñoquis. Todo con la nuestra". El mensaje fue acompañado con el dibujo de un avión y la cara del funcionario corporizado en un ñoqui. 

El conflicto del Garrahan continúa simbolizando una disputa más amplia sobre el rumbo del sistema de salud pública. Mientras el gobierno nacional defiende la necesidad de reducir gastos y revisar estructuras administrativas, trabajadores del hospital advierten que el ajuste es solo para un sector de la sociedad y que no se aplica a los miembros de la administración libertaria. Incluso está estigmatización del personal de salud amenaza con deteriorar uno de los centros pediátricos más prestigiosos de América Latina.

 

 

 

 

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Gustavo Winkler

Gustavo Winkler

Periodista

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