La figura de Bettina Julieta Angeletti, esposa del jefe de Gabinete argentino, Manuel Adorni, quedó en el centro de una fuerte polémica política y mediática luego de que se conociera que viajó junto a la comitiva presidencial en el avión oficial hacia Estados Unidos para participar de actividades vinculadas a la llamada “Argentina Week” en Nueva York, pese a no ocupar ningún cargo en el Estado. El episodio abrió cuestionamientos sobre el uso de recursos públicos y el rol de familiares de funcionarios en misiones oficiales.
Angeletti tiene 43 años y se desempeña en el sector privado. Según su perfil profesional público, es licenciada en Administración de Empresas y se especializa en coaching ejecutivo y ontológico, una disciplina vinculada al desarrollo personal y al acompañamiento de líderes y equipos de trabajo. En su perfil de LinkedIn se presenta como especialista en desarrollo organizacional y asegura que su actividad se centra en “acompañar a líderes y equipos en procesos de crecimiento profesional y transformación personal”.

Su carrera profesional se desarrolló principalmente fuera de la política. Tras graduarse en administración, orientó su actividad hacia el coaching ontológico y el asesoramiento en liderazgo, tanto en ámbitos corporativos como en procesos individuales. En redes sociales mantiene un perfil relativamente bajo, donde suele compartir contenidos vinculados al desarrollo personal, liderazgo y bienestar profesional.
La polémica se desató cuando se confirmó que Angeletti viajó con la delegación oficial encabezada por el presidente Javier Milei a Nueva York a bordo del avión presidencial ARG-01, que trasladó a funcionarios y empresarios para participar de reuniones con inversores en el marco de la “Argentina Week”. Fotografías y registros de la agenda oficial mostraron a la esposa del jefe de Gabinete participando de algunos momentos del viaje, lo que derivó en pedidos de informes en el Congreso y cuestionamientos de la oposición.
Frente a las críticas, Adorni salió públicamente a justificar la presencia de su esposa en la aeronave oficial. “Vengo una semana a deslomarme acá”, afirmó el funcionario cuando fue consultado por periodistas sobre el viaje. También explicó que deseaba que lo acompañara durante la gira: “Yo quería que ella me acompañe porque es mi compañera de vida”.

El jefe de Gabinete sostuvo además que el traslado de Angeletti no implicó gastos para el Estado. Según su versión, su esposa ya tenía previsto viajar por su cuenta y había adquirido previamente un pasaje comercial a Nueva York. “Los gastos de ella se los paga ella, el vuelo se lo pagó ella originalmente, la vuelta también, los viáticos se los paga ella… No le sacamos un peso al Estado”, aseguró. De acuerdo con las explicaciones del propio funcionario, ese pasaje original costaba unos 5.348 dólares, aunque luego el itinerario se modificó para permitir que ambos viajaran juntos durante parte del recorrido oficial.
La controversia no se limitó al viaje a Estados Unidos. También comenzaron a revisarse otros traslados recientes del funcionario y su entorno familiar. Entre ellos se mencionó un vuelo a Punta del Este, Uruguay, realizado en un jet privado durante el verano, cuyo costo puede superar los 10.000 dólares y sobre el que no se aclaró públicamente quién pagó el servicio.

Estos episodios generaron cuestionamientos adicionales porque el propio gobierno había establecido normas para limitar el uso de aeronaves oficiales con fines particulares. De hecho, el Ejecutivo había impulsado un decreto que prohíbe utilizar aviones del Estado para trasladar familiares o realizar viajes personales, en línea con el discurso de austeridad que promueve la administración de Milei.
En paralelo, la discusión pública también puso el foco en la actividad profesional de Angeletti. Más allá del cuestionamiento personal, vinculado a lo laboral, de la pareja del funcionario presidencial, el gobierno cerró filas en defensa de Adorni y sostuvo que no hubo irregularidades. Pero la polémica sobre el vuelo presidencial y la participación de su esposa en la gira oficial continúa generando debate político y pedidos de explicaciones en el Congreso















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