Lubis Bar Cantina. (Cedoc.)

De barrio y de mundo

Lubis Bar Cantina. Acevedo 930, Villa Crespo. Martes a sábado de 20 a 00. ‬@lubisbarcantina. Precio promedio: $ 50.000.

En una casona de 120 años en Villa Crespo acaba de abrir sus puertas Lubis, un proyecto que tres amigos gastronómicos venían craneando hace años. Sus viajes por el mundo, sus orígenes y la experiencia acumulada en distintos restaurantes confluyeron en este concepto honesto y sabroso, en el que la identidad de Buenos Aires se resignifica sin prejuicios pero conservando su identidad porteña. Lubis es una casa abierta donde cada uno elige su propia aventura: pasar por un vermut sodeado con un snack, una copa de vino con unos quesos; o sentarse a comer un banquete con amigos.

La carta es corta y tentadora. Entre los snacks, el producto es protagonista: aceitunas carnosas de La Rioja, manteca de Lobos para untar un pan de masa madre, lisa curada de San Clemente del Tuyú, quesos de Neuquén y vegetales a la sal en labneh de curry (elaborado con una masa madre de yogurt traída de Grecia por uno de los socios, Dimitris Papadopoulos).

En los platos, las materias primas son igualmente importantes, pero aparecen las influencias del Sudeste Asiático, Perú y España: todas ellas regiones por las que anduvo el socio a cargo de la cocina, Bruno Franckabudski. Se destacan la ensaladilla de papa (cremosa, a la española, con mayo de ajo asado confitado); el pincho de col rizada con tzatziki de coco y aceite de eneldo ahumado; y las mollejas con torta de choclo y crema de verdeo. 

Los platos fuertes son tres: ojo de bife con puré de papas (con chimi ahumado); pesca del día entera a la parrilla con salsa de coco, lemongrass y jengibre; y gírgolas asadas con naranjas y cremoso de cajú (las opciones veganas nunca faltan). De postre, el panqueque relleno de suspiro limeño con crema cítrica es un hallazgo delicioso.

El servicio está a cargo de , quien hasta hace meses fue gerente de alimentos y bebidas del Sofitel, y domina el equilibrio necesario entre calidez y eficiencia. 

No trabajan con reservas ni turnos de servicio y, como dice el refrán, “el que se va sin que lo echen, vuelve sin que lo llamen”. 

Cocina ***
Servicio ***
Ambientación ***