Musicales (CEDOC)

Las películas de Hollywood que se convirtieron en musicales exitosos

La calle Corrientes vive un boom de musicales y obras de texto que fueron exitosos en la pantalla grande. Récord de público y estrenos en simultáneo.

Basta recorrer las siete cuadras de la avenida Corrientes que unen Callao con el Obelisco, donde se concentra la mayor parte de las salas comerciales, para detectar una tendencia que se volvió habitual. Buena parte de los títulos en cartel, tanto los heredados de la temporada anterior como los estrenos recientes, nacieron en el cine o alcanzaron allí su mayor popularidad antes de desembarcar en el escenario.

Desde "Secreto en la montaña" (Multiteatro), con Esteban Lamothe y Benjamín Vicuña, adaptación teatral del conmovedor film del taiwanés Ang Lee, o "Billy Elliot", el musical con partitura de Elton John que da vida al largometraje del británico Stephen Daldry, hasta "Rocky" (Lola Membrives), en su segunda y exitosa temporada, con Nicolás Vázquez al frente de la puesta escénica que recrea al legendario personaje de Sylvester Stallone; o "Desde el jardín" (Metropolitan), aquella recordada actuación cinematográfica de Peter Sellers que ahora sube a escena con el protagónico de Guillermo Francella.

Los números ayudan a entender la magnitud: los diez espectáculos más convocantes acaparan el 54% de la audiencia total, mientras que los registros de mayo muestran un crecimiento interanual del 6% en la cantidad de espectadores.

Además de los ya mencionados, también figuran "Hairspray" (Coliseo), comedia ambientada en los años sesenta del norteamericano John Waters, con el debut del pastelero Damián Betular en el rol de la madre, junto a Alejandra Radano y Sofía Morandi; "El jefe del jefe" (La Plaza), creación original del cineasta danés Lars von Trier adaptada con Diego Peretti y Federico D'Elia; "Anastasia" (Astral), musical que corporiza la cinta animada de Disney, con Minerva Casero, Iñaki Aldao y Pichu Straneo; y "Annie" (Broadway), la historia de la huerfanita llevada al cine por John Houston, con Julieta Nair Calvo, Miguel Ángel Rodríguez y Lizy Tagliani.

Este podio se completa con "Charlie y la fábrica de chocolate" (Gran Rex), con Agustín "Rada" Aristarán y un numeroso elenco, basada en el libro de Roald Dahl y en la película de Tim Burton con Johnny Depp. La producción llegó al estreno con casi 40.000 entradas vendidas, de la mano del mismo equipo que conquistó a medio millón de espectadores con "Matilda", "School of Rock" y "La sirenita".

Los productores

"Como productor, siento que estamos viviendo un momento extraordinario para el teatro musical en Buenos Aires. Hace muchos años que no veía una combinación tan potente entre la calidad de las producciones, el compromiso de los artistas y la respuesta del público", afirma Diego Romay, responsable de que "Billy Elliot" levantara el telón.

A su turno, Nicolás Vázquez, en su doble rol de protagonista y coproductor de "Rocky", señala: "En realidad, sucedió siempre con muchas películas que después se han vuelto obras de teatro o musicales, empezando por "El rey León", que es el éxito más importante que tiene Broadway. La gente se acerca porque conoce la historia, entonces tiene la posibilidad de verla en vivo. Lo teatral no tiene red, te tirás, estás ahí, en vivo, es aquí, ahora. El fan encuentra a su personaje favorito, y si bien no está quien lo realizó, en este caso Stallone, encuentra el espíritu".

Por su parte, el reconocido productor Carlos Rottemberg, con 50 años de experiencia, reflexiona: "Es verdad, hoy tenemos una oleada de películas adaptadas a la escena. Pero también atribuyo a un hecho inédito, los 200.000 boletos que el año pasado vendió "La Sirenita". Eso no quiere decir que se sostenga el año que viene; creo que habrá un par, pero nada más, porque después viene la realidad, que hay que hacerlo sustentable. Nosotros mismos, él y su hijo Tomás, nunca participamos de musicales: esta unión con Ozono y MP (Mariano Pagani) fue por un tema personal con la historia de nuestra Matilda en la vida real. Ahora, justamente, estamos empezando reuniones para saber si, a raíz de lo que pasa con "Charlie…", no vamos por la quinta", anticipa y concluye.

Fenómeno mundial

A lo largo de los años, el teatro comercial internacional vio numerosas adaptaciones de películas populares, y este año no es la excepción. Algunos dicen que es un signo de decadencia intelectual en lo escénico.

Por estos días, la traslación musical de "Beetlejuice", de 1988, dirigida en su momento por Tim Burton y protagonizada por Michael Keaton, llegó al West End londinense con producción del argentino Diego Kolankowsky; y la alemana "La vida de los otros", ganadora del Oscar a mejor película extranjera, también sube a escena en Londres, con Keira Knightley al frente. Desde agosto se sumará, en gira, el estreno mundial de la versión teatral de "El silencio de los inocentes", ganador de cinco Oscar, protagonizada por Anthony Hopkins y Jodie Foster.

Desde 1997 permanece en cartel "El rey león", recreación teatral de la película animada de Disney, reconocida por su innovador sistema de marionetas, vestuario y puesta en escena. Con la mayor recaudación en la historia de Broadway, que supera los 1.000 millones de dólares, fue galardonado con seis premios Tony. Es el tercer musical que más tiempo estuvo en cartel, dirigido por Julie Taymor (la primera mujer en ganar un Tony como directora de un musical), con música y letras de Elton John y Tim Rice, los mismos de "Evita".

También "¡Moulin Rouge!", basado en el film de Baz Luhrmann y su ecléctica banda sonora de música pop, destaca por su opulencia y su compleja ingeniería de producción. En tanto, Jon Bernthal y Ebon Moss-Bachrach, actores de la serie "El oso", protagonizan una adaptación de "Tarde de perros", basado en la película de Sidney Lumet de 1975. Sin olvidar a "El diablo viste a la moda", comedia protagonizada por Meryl Streep, ahora en clave musical: versiones renovadas que aportan una mirada fresca a historias entrañables. En Japón, por su parte, el teatro 2.5D sirve de puente entre lo bidimensional del anime original y lo tridimensional del escenario en vivo.

La escena porteña

Ya sea una reinterpretación musical de una comedia romántica, una adaptación teatral de un éxito de taquilla o un clásico de Disney que cobra vida en el escenario, la oferta local está repleta de versiones teatrales de ficciones audiovisuales conocidas y queridas.

"Me parece que está buenísimo. Por supuesto hay títulos que funcionan de por sí más que otros, pero creo más en la propuesta en sí, y en una nueva generación de espectadores, una nueva era, diría, porque la verdad es multigeneracional, que se acerca a vivir la experiencia teatral más allá del género", apunta el actor y conductor Fernando Dente, que dirige "Hairspray".

"Los musicales requieren mucho tiempo de preparación, inversiones importantes y equipos enormes de trabajo. Detrás de "Billy Elliot" hubo dos años de planificación y cientos de personas involucradas. Por eso, la previsibilidad económica es un factor clave: contar con mayor estabilidad cambiaria ayuda muchísimo, porque permite proyectar mejor los costos y trabajar con estimaciones más realistas sobre ingresos y egresos. Cuando disminuye la incertidumbre es más fácil invertir y apostar por producciones de gran escala. Buenos Aires tiene un talento artístico excepcional y una tradición teatral única en el mundo, y lo que estamos viendo hoy en nuestras salas es una muestra de ello. Los productores no le tenemos miedo al riesgo, convivimos con él todos los días; lo que necesitamos es poder medirlo", resume Romay.

Por cierto, más allá del optimismo que generan las cifras de taquilla, los años de Mundial suelen alterar la rutina mucho más allá de las canchas: la Copa del Mundo reorganiza hábitos, horarios y consumos culturales, y no resulta extraño que, durante la transmisión de los partidos, la asistencia a los teatros disminuya notablemente. Las luces de la avenida Corrientes parecen confirmar que, al menos por ahora, el cine sigue encontrando en el teatro una segunda vida.

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