Tamara Paganini entró para levantar el juego. Andrea Del Boca abandonó pero entró su hija a saludar a los participates. (Cedoc)

Gran Hermano: el plan de supervivencia para no caer en el rating

Los manotazos del reality para no seguir bajandoen audiencia. Sumar a Tamara Paganini y Anna del Boca, sus últimas cartas.

La nueva edición de “Gran Hermano: Generación Dorada” atraviesa su momento más delicado. Pese a las expectativas de replicar los 16 puntos de rating de la versión anterior, el ciclo no logra despegar y se hunde en promedios cercanos a los 11 puntos, con bajones de hasta 10, incluso por debajo de “MasterChef Celebrity” que se había perpetuado en los 13 puntos. Y pese a que la producción ensaya cambios, giros y refuerzos, nada parece alcanzar para retener a una audiencia que se diluye.

Según expertos en la materia, el tradicional grupo base de participantes, seleccionado con la ambición de combinar figuras emblemáticas del pasado con nuevos perfiles, no generó la química ni el interés que se esperaba. Así, las salidas y entradas de jugadores, lejos de consolidar un relato dramático atractivo, muestran la poca convicción que tiene el programa sobre sus decisiones. 
En este contexto se dio la incorporación de Tamara Paganini, un regreso que en su momento encendió expectativas. A 25 años de su participación emblemática, se pensó que su presencia podría rescatar el entusiasmo del público. Pero la mejora de rating fue efímera, no alcanzó a consolidarse en tendencias sostenidas y su enemistad con Pincoya, la participante chilena, ya ascendió hasta la agresión física. La quisieron imponer como estratega, pero terminó siendo un soldado de trinchera. 

Casa embrujada. La inconsistencia de raíz fue creciendo con el correr de las galas. Divina Gloria se retiró a los dos días, Carmiña Masi fue expulsada luego de su acto de discriminación al tratar de esclava a Mavinga, quien a su vez decidió abandonar por motivos personales. Pero quizá la salida que más resuena es la de Andrea del Boca, cuya participación fue concebida como un imán de audiencia pero resultó siendo inverosímil su nivel de juego. Todas sus actitudes parecían tener detrás información de lo que pasaba fuera de la casa. Lo único cierto de su estadía pareciera ser la fuerte caída que sufrió y que obligó a su internación. Tras un parte médico que informaba hinchazón en la zona del pómulo izquierdo y dos puntos de sutura, la actriz se retiró del juego. 

La producción, en medio de rumores y especulaciones, comenzó a evaluar la alternativa de que su hija, Anna del Boca, sea la figura que tome la posta en ese lugar, aunque todavía no hay confirmación oficial y las negociaciones están en marcha. La sola posibilidad de un ingreso familiar fue fuente de especulación mediática, aunque hasta ahora no ha desplazado el foco crítico sobre los números de audiencia. En su lugar también podría entrar Alejandra Majluf.  

Lluvia de ideas. Sin embargo, la urgencia es el rating y en pos de dinamizar la estructura se llegó a medidas novedosas, como un intercambio internacional de participantes con “La Casa de los Famosos", el formato que se emite en Estados Unidos. Según Santiago del Moro, Sol Abraham viajará al exterior para convivir por unos días en ese otro reality, mientras que Fabio Agostini, un español de padre mendocino llegará a la casa argentina para generar alianzas y nuevas tensiones que repunten la audiencia. 

Más allá de todas estas iniciativas, en los pasillos de la emisora resuena un debate que cruza a directores con ejecutivos: la posibilidad de acortar la temporada y terminar antes de lo previsto. La idea de reintroducir en la grilla formatos consolidados como “Bake Off” o una nueva edición de “MasterChef Celebrity”, posiblemente conducida por Wanda Nara o Verónica Lozano, circula entre productores como una apuesta segura para recuperar la holgura del liderazgo en el prime time. 

En contraste con ediciones anteriores de “Gran Hermano”, donde la combinación de convivientes y conflictos generaba un efecto de fidelización que se traducía en cifras en torno a los 16 puntos o más, esta edición está siendo observada con preocupación. No solo no logran instalar a un participante insignia en la opinión pública, sino que están perdiendo credibilidad en las redes sociales y también en el periodismo de espectáculos. Rodrigo Lussich en “Intrusos”. Flor de la V en “Los Profesionales” y Marina Calabró en “Lape Club Social” se ríen de los guiones de la casa en cada uno de sus informes. Mientras tanto, los números de rating evidencian un fenómeno de desgaste y con momentos en los que el espectador demuestra estar interesado en otros productos.

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