El incidente ocurrido en la montaña rusa “El Desafío”, una de las atracciones más intensas del Parque de la Costa, expuso en minutos una combinación de fallas técnicas que terminaron por instalar dudas sobre la seguridad del complejo. El episodio se produjo el viernes 3 de abril, en pleno fin de semana largo de Semana Santa y con el parque colmado de visitantes, cuando un tren de la atracción quedó detenido a varios metros de altura con pasajeros a bordo durante aproximadamente 20 minutos, generando escenas de tensión que rápidamente se viralizaron en redes sociales.
Las reconstrucciones coinciden en que el problema se originó en el sistema de tracción del juego. Testigos presenciales aseguraron que una cadena del mecanismo “se soltó” o incluso “se partió” frente a sus ojos, lo que provocó la detención abrupta del carro en una zona elevada del recorrido. La atracción, una montaña rusa invertida —donde los pasajeros viajan con las piernas suspendidas— quedó inmovilizada en una pendiente, con los ocupantes sujetos únicamente por los arneses de seguridad mientras aguardaban asistencia.
Durante esos minutos, descritos por testigos como “eternos”, la escena combinó angustia y expectativa. Desde el suelo, familiares y otros visitantes observaban el operativo, mientras el personal del parque activaba los protocolos de seguridad. Finalmente, los pasajeros fueron evacuados sin que se reportaran heridos, aunque el episodio dejó una fuerte impresión tanto en quienes estaban a bordo como en quienes lo presenciaron.
La dimensión pública del caso estuvo marcada por la viralización de un video en TikTok que registró el momento exacto de la falla. Ese material no solo amplificó el impacto mediático sino que también funcionó como disparador de testimonios que aportaron un contexto más amplio. En redes sociales, varios usuarios afirmaron haber vivido situaciones similares en el pasado reciente, incluso en la misma montaña rusa. El portal La tecla capturó uno de los registros y lo difundió en sus cuenta de X.
El parque, inaugurado en mayo de 1997 como uno de los emprendimientos de entretenimiento más ambiciosos del país, ocupa un predio de 14 hectáreas entre los ríos Luján y Tigre y se consolidó como heredero simbólico del histórico Italpark. A lo largo de su historia atravesó distintas etapas, incluyendo una crisis profunda durante la pandemia de COVID-19 que lo dejó al borde de la quiebra, hasta su posterior reactivación bajo nueva gestión privada.
En ese contexto, “El Desafío” es una de sus atracciones emblemáticas desde su incorporación a fines de los años noventa: una montaña rusa de acero, de origen europeo, que alcanza velocidades cercanas a los 80 km/h y presenta múltiples inversiones a gran altura. Su complejidad técnica, basada en sistemas de elevación por cadena y circuitos con alta exigencia mecánica, vuelve especialmente sensibles cualquier tipo de falla en componentes clave como el que habría fallado en este caso.
Tras el episodio, la respuesta oficial de la empresa fue acotada. Voceros del parque confirmaron a distintos medios que la atracción “sufrió un desperfecto técnico” y destacaron que se activaron los protocolos de seguridad previstos para este tipo de situaciones, lo que permitió resolver el incidente sin consecuencias físicas para los pasajeros.














Comentarios