El 1° de abril, Agostina Páez pisó suelo argentino después de 75 días en Brasil, donde quedó imputada por injuria racial tras un video que la mostró insultando con gestos racistas a un camarero en un bar de Ipanema. La Justicia brasileña redujo la acusación a un solo hecho, lo que le permitió salir con una condena alternativa: servicios comunitarios y compensación económica a la víctima. "Se siente increíble volver", dijo al aterrizar. Días después se reunió con Patricia Bullrich.
La abogada de Thelma
Un detalle no pasó inadvertido: su defensora en Brasil fue Carla Junqueira, la misma abogada que representó a Thelma Fardin en el juicio contra Juan Darthés por abuso sexual —causa que terminó con el actor condenado a seis años de prisión en ese país y que hoy reside en Brasil. El dato disparó la pregunta inevitable: ¿había algún vínculo entre Páez y Darthés?
Páez lo aclaró de inmediato. Ambos estaban alojados en Barra da Tijuca durante sus respectivos procesos, y una noche coincidieron en el mismo restaurante. No hubo contacto con el actor. Pero al salir del baño, la esposa de Darthés se le acercó y le dijo: "Hola, Agostina, te reconocí. Quería decirte que estamos orando por vos. Fuerza." Eso fue todo. Páez fue tajante: ninguna relación, ninguna comunicación con Darthés. Solo esa frase, breve e incómoda, que unió por azar dos causas judiciales argentinas en suelo brasileño.














Comentarios