Ale Lacroix (José Tolomei)

Ale Lacroix: "Soy el único responsable de mi historia"

Ex VJ de MTV, DJ y autor de "Un disparate hermoso", encontró un nuevo rumbo con las fiestas Awake. Excesos y reinvención.

El teléfono no paraba de vibrar. Del otro lado, colegas y amigos de todo el continente le mandaban el mismo link: MTV, la señal que marcó a generaciones enteras y de la que Ale Lacroix fue una de las caras más reconocidas en los 90, anunciaba su cierre definitivo. El corazón se le aceleró. Fueron los años en los que vivió de cerca la cultura pop más trascendente del mundo, donde cruzó generaciones enteras y construyó una identidad que todavía lo sigue. Esa misma pasión por la música lo sostuvo treinta años arriba de una consola como DJ, y hace cuatro encontró otro rumbo, el de fundador de Awake, un concepto que se inició con encuentros de wellness al amanecer y luego inauguró las fiestas diurnas y sin alcohol. Uno que nació después de cambiar de raíz sus hábitos. "Pasé de acostarme a las 5 de la mañana a levantarme a esa hora", cuenta sonriendo.

Noticias: Dice que Awake nació de una transformación personal. ¿Cómo se dio? 

Alejandro Lacroix: Hace ocho años, el sincrodestino quiso que llegara a mis manos el libro "El club de las 5 am", de Robin Sharma, que propone generar cambios de hábitos a partir de levantarte habitualmente a esa hora. Comencé a hacerlo y desde entonces mi vida dio un cambio muy significativo, porque transformó hasta mi forma de vincularme con mi familia y amigos. Y a partir de ese gran trabajo personal empecé a hacer eventos al amanecer. Convocando por Instagram, nos juntábamos a las 5 am en la Facultad de Derecho. La primera vez vino una sola persona, pero fue el miembro fundador del club de las 5 am. Después este grupo fue creciendo, y llegamos a ser 140. Fue fuerte ver cómo es posible impactar positivamente también en otros. Eso fue la semilla de Awake, que significa despierto. Porque yo siento que me desperté. 

Noticias: En este contexto también hizo el podcast "La revolución del bienestar".

Lacroix: Sí, para Infobae. Y luego empecé a hacer eventos holísticos de media jornada donde había meditación, yoga, una charla mía. Eso empezó a ganar más protagonismo, comencé a hacer versiones corporativas. Y aunque mi amor por la música sigue siendo fuerte, en ese camino de transformación me había alejado de las pistas y dejado de tocar. Porque si querés hacer una dieta no vas a la panadería... Tuve que soltar muchos círculos en este cambio personal. Tuve que soltar la noche, en definitiva. Y un día pensé cómo podía unir mis dos mundos, la música y la mañana. Y empecé a hacer fiestas a la mañana, Awake Up & Dance. 

Noticias: ¿Qué encuentra la gente en estas fiestas?

Lacroix: Hay presencia, energía, comunidad. Son de 10 a 13, domingos a la mañana. De 9 a 10 hay una práctica opcional de yoga. Nuestra sede insignia es la parte de atrás de Moby Dick, en Costanera, que tiene un patio espectacular. Es una fiesta sin alcohol y con DJs, hay mucho color, ambientación y alegría. El que viene se encuentra con una comunidad espectacular, porque todo es real. Es de día, 100% sobrios y conectados. 

Noticias: Algunos dirían que pasó de un extremo al otro. ¿Fue lo que tuvo que hacer para encontrar un balance?

Lacroix: No podría haber sido de otra manera. Entiendo que el cambio fue brusco, que afectó a mi círculo más íntimo, en lo social. Afectó hasta mis ingresos, porque el trabajo que tenía sostenía todo mi estilo de vida. Si estuviste toda una vida trabajando de noche y de un día para el otro desaparecés, te levantás a las cinco de la mañana y si te invitan a cenar decís que no porque es muy tarde, el quiebre es brusco. Mi psicólogo me dijo "no es que te dejaron de llamar, vos te fuiste". 

Noticias: Publicó un libro con su historia, "Un disparate hermoso", contando cosas absolutamente inéditas de su vida y que lo expone mucho en diversos aspectos. ¿Por qué?

Lacroix: A raíz de mi transformación personal y de la gran cantidad de consultas que recibí, pensé que quería hacer un libro compartiendo las herramientas que me habían sostenido. Empecé a escribirlo y estaba bastante avanzado, hasta que un 1 de enero me enteré de la noticia de la muerte de un amigo, hermano de otro amigo muy íntimo con el que en ese momento estaba. Había muerto por abuso de sustancias. Tres meses más tarde volví a encontrarme con mi amigo y me dijo que tendría que escribir un libro para ayudar a que no le pasara a más gente lo que le había pasado a su hermano. A partir de ahí dije: "Ok, tengo un nuevo propósito en mi vida", y decidí no solo compartir mis herramientas, sino contar todo. Sentí que tenía un fin mucho más profundo. He tenido una vida muy bendecida, con muchos brillos y anécdotas, pero también con muchas sombras. Y más allá de ser un anecdotario muy divertido, también hay historias de esa parte más compleja. 

Noticias: ¿Le costó exponerse tanto?

Lacroix: Me costó volver a ese lugar de sufrimiento. Recuerdo las sesiones con mi editora, esos días de capítulos difíciles no quería ni acercarme a la compu. Cuando abordás temas tan sensibles y profundos, por más que hayan pasado hace mucho tiempo, te vuelven a habitar. Y volver al eje a veces me costaba días. Pero era mi propósito. Entre otros temas, hablé de una enfermedad muy rara que tuve en la adolescencia, de la que solo había 38 casos en el mundo. También hablé de excesos, del lado oscuro de la fama, de los años locos. Y hasta de un abuso que sufrí también cuando era adolescente. 

Noticias: Su imagen ante los medios fue siempre la de una figura muy prolija. ¿No le dio miedo echar por tierra esa construcción?

Lacroix: No, porque había un propósito mayor. He tenido una vida llena de brillos y de diversión, pero durante muchos años estuve muy distraído. Y quise contar que con disciplina y determinación logré cambiar. Para mí eso es mucho más valioso que la imagen de impecable. ¿Qué pueden decir de mí si yo ya lo conté todo? Soy el único responsable de mi historia, no es la noche, ni ser DJ, ni el bar. No es solo un libro en el que me expongo, es un libro en el que comparto lo que viví, lo bueno y lo malo, porque nada es gratis. Quisiera demostrar que de la enfermedad se puede salir, de los excesos se puede salir, y si te tocó algún caso de abuso, también podés sanar. 

Noticias: ¿No se le enojó ningún famoso por las anécdotas contadas?

Lacroix: Si lo leés bien y tomando distancia, no te podés enojar, todo lo que digo es verdad. Además, cuando narro y menciono a otra gente no es con maldad ni con juicio, es lo que pasó. No le puse pimienta a nada. Es más, le debo haber sacado un poco, ya sabemos que las mejores historias no se pueden contar... En definitiva, si yo estaba con esas personas, el responsable sigo siendo yo que estaba ahí, no ellos. ¿Sabés cuándo uno alcanza la madurez? Cuando se hace responsable de sus hechos y de su vida, y ya no señala más. 

Noticias: Hoy toca con su hijo Felipe, que quizás siga ese camino de DJ. ¿Le da un cierto resquemor que se meta en el mundo de la noche?

Lacroix: No, porque el mundo de la música y el mundo de la noche son dos cosas distintas. Se puede tocar música en un campo bajo la luna o en un atardecer. Hay que saber discernir. Yo le sacaría peso, para mí la noche no es toda de reviente. Hay que saber hasta dónde meterse y tener cuidado como cuando te tirás a tomar sol. Si lo hacés sin protección, podés terminar con una quemadura grave. Lo hablé abiertamente con mis dos hijos, ambos tienen un perfil musical. Ellos saben por lo que pasó su papá, y también saben que siempre voy a estar al lado. La idea es abrazarlos y acompañarlos en el crecimiento. 

Noticias: ¿Sigue habiendo mucha droga en el mundo de la música electrónica?

Lacroix: En el mundo en general, y cada vez más. Por eso Awake Up & Dance propone romper el paradigma de la diversión, divertirse sanamente y que la conexión entre la gente sea real. Una de las razones por las que nace es porque me di cuenta de que la gente ya no conecta cuando va a festivales, fiestas o boliches. Todos bailan, pero cada uno en la suya. Cuando empecé a salir y tomábamos cosas que venían de Holanda, nos moríamos de risa. Hoy en la pista no se ríe nadie, ni siquiera se miran a los ojos. Por otro lado, en todo ámbito la droga se está metiendo más. Es más accesible y se ha normalizado. Hay drogas sintéticas que recorren los colegios más exclusivos del país donde todos ponen el dedito, y si no lo hacen, quedan afuera. Pero sucede en todos los ámbitos.

Noticias: ¿Qué le sucedió con la noticia del cierre de MTV?

Lacroix: Cuando me enteré sentí que gran parte de lo que fue la cultura pop más trascendente y vanguardista del mundo había llegado a su fin, y fue fuertísimo. MTV nos enseñó a ver música, a conocer la cara de nuestros artistas favoritos, cruzó generaciones. Es el fin de una era. Sin duda, he tenido los mejores años de mi vida ahí. Me dio la posibilidad de vivir una vida de lujo, de entretenimiento, de abundancia, e impactando a más de 23 países, porque la señal iba de Miami a Ushuaia. Imaginate lo agradecido que estoy. 

 

Agradecemos especialmente al Hotel Emperador (locación). 

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