Exactamente en la Plaza del Vaticano, emplazada junto al Teatro Colón, la diseñadora Claudia Arce celebró los 40 años de trayectoria con la moda. Y lo hizo con la presentación de su colección Eterna Fall/Winter 2026, en ese espacio fabuloso al aire libre con el que cuenta la ciudad de Buenos Aires. Su primera pasarela porteña fue con apenas 20 años, impulsada por la herencia de la alta costura que había vivenciado en su infancia rosarina, viendo a su madre dedicarse a esa especialidad. Luego se perfeccionaría en Nueva York, París y Milán — allí recibiría propuestas para sumarse a los atelieres de Roberto Cavalli y Valentino — y desde la internacionalización de su marca en 2001, sus diseños están en el placard de Paris Hilton, Anna Kournikova, Salma Hayek, Pati Manterola y Ana Obregón, como también de Mirtha Legrand y Susana Giménez. ¿Es la única mujer que hace alta costura en el país? Ella responde que es la primera diseñadora de alta costura, mujer y argentina, a quien figuras internacionales compraron sus diseños. “No se los presté, no hubo canje. He vendido mis colecciones a negocios multimarca de las grandes capitales de la moda. Mis piezas estuvieron junto a las de Jean Paul Gaultier, Dolce & Gabbana… Tuve la satisfacción de que algunas celebrities compraran mis vestidos. La cantante Rosario Flores recibió uno de los premios Billboard Music Awards usando un vestido mío. ¡Verla con ese diseño fue espectacular! Y lo mismo sentí cuando vi a Anna Kournikova, la mujer de Enrique Iglesias, en la tapa de Hola con una prenda de mi colección. Es un orgullo que elijan lo que hago”, asegura.
Noticias: El desfile en la Plaza del Vaticano contó con muchas mannequins y cantidad de diseños.
Claudia Arce: Fueron 46 mannequins y 50 diseños. Lo veníamos programando desde el año pasado. Lo planteamos como una celebración. La colección se llama Eterna porque hay un mensaje, que es para disfrutarla siempre, de modo atemporal. Eso es lo que a mí me gusta como diseñadora, que mis vestidos se usen más allá del tiempo, que perduren. Tengo clientas de hace más de 20 años que me traen el vestido para agrandarlo. Dudan sobre si tengo esa tela y sí, la tengo. Porque guardo todo.
Noticias: ¿Cuál fue la paleta de colores de su última colección?
Arce: Usamos blanco, negro nude, durado, plata. Y sobre todo colores empolvados como el rose gold, que es el rosa dorado. No uso colores estridentes.
Noticias: Con respecto a los materiales, las telas, los bordados, ¿cómo trabaja?
Arce: Todos los géneros son importados. Acá no tenemos una industria textil para la alta costura, entonces como viajo muchísimo, compro telas de todas partes del mundo. Hasta en Marruecos he comprado géneros. Soy una enamorada de las telas. También las intervengo, puedo armar un paño con varias. Y me buscan mucho por los bordados, por su calidad. Uso cristales de primer nivel y tengo un equipo muy bueno de bordadoras. La gente reconoce la calidad.
Noticias: ¿Un diseñador tiene que aggiornarse?
Arce: Sí, claro. Mi hija Celina (26), la más chica, es mi mano derecha. También Agustina, una de las encargadas de material. Ellas tienen la visión joven y me encanta contar con esa mirada. Un diseñador tiene que aggiornarse a lo que se va usando sin perder su esencia, pero adaptándose a los nuevos tiempos.
Noticias: ¿Cómo define alta costura?
Arce: Elaboración de una prenda única que exige mucho trabajo. Aunque puede replicarse alguna vez, salvo el diseñador. Para mí, hasta 10 vestidos del mismo modelo sigue siendo alta costura. Porque cada uno tendrá terminaciones de excelencia, calidad en los materiales y un proceso complejo de factura. El diseñador hace una prenda que presenta en su colección, es una pieza única. Pero viene una clienta y la necesita en otro talle. Entonces hay que hacerla. Es probable que ese trabajo sea más intenso porque es a medida. Y eso para mí se llama alta costura. Son criterios. Pero siempre, aunque se realicen varias prendas, siempre van a ser únicas porque no pueden ser idénticas. Hay tanta mano artesanal puesta, que es imposible.
Noticias: Acaba de lanzar una nueva línea. ¿Cuál es la diferencia?
Arce: Es pret-couture, una línea más liviana, con menos trabajo de bordado, que va mejor en un cóctel, por ejemplo. Es mucho más económica que la alta costura y la gente la prefiere cuando es invitada y no tiene un papel protagónico en el evento. Hoy en día muchos diseñadores hacemos esta línea para compensar este momento de crisis. En otros países es diferente. Para ir a un cóctel, por ejemplo, la gente se viste más, se produce más. Acá van vestidas de un pret-a-porter o un pret-couture. En Europa o en Estados Unidos hay mucha secuencia de eventos y van mucho más arreglados, mujeres y hombres. Se ocupan mucho del dress code. Acá estamos en crisis.
Noticias: ¿Qué tipo de crisis?
Arce: Textil y económica. Hay una crisis generalizada; pero a la Argentina llegaron prendas muy económicas a través de plataformas de e-commerce y la competencia es fuerte. Muchos diseñadores hacen pret-a-porter y esta línea se ve todavía más afectada. Porque en esa plataforma china, por ejemplo, encontrás un saco sastre por 40 dólares y acá no pagás con esa plata ni la confección. Tenemos muchos impuestos que se cargan a las prendas y convierten a la ropa nacional en una de las más caras del mundo.
Noticias: Pero la alta costura legítima no compite con estas plataformas…
Arce: No, porque la gente que la consume todavía elige y privilegia al diseñador. Y sabe del costo de la prenda que encargó. Por supuesto que antes tenía un poder adquisitivo distinto. Pero novias, madrinas y la familia sigue buscando alta costura. También la que tiene un círculo social alto y mantiene el poder adquisitivo sigue comprando haute couture.
Noticias: ¿Cuántas personas, grosso modo, pueden acceder a la alta costura?
Arce: Creo que solo un 20 por ciento de los argentinos. Nosotros tenemos un montón de talento en el interior del país, pero los diseñadores nos concentramos en Buenos Aires. Y también el porcentaje es bajo en este sentido.
Noticias: ¿Usted comenzó directamente con alta costura?
Arce: No. Empecé con una línea casual, la fui llevando a vestidos de fiesta que en su momento eran para chicas más jóvenes y después me dediqué pura y exclusivamente a la alta costura. Pero tuve como una camada de novias y fue increíble la aceptación. Me empezaron a caer cada vez más novias y más novias. Venían acompañadas de la madre y las hermanas. Entonces hacía vestidos para ellas también.
Noticias: ¿Tiene formación académica?
Arce: No, con una mamá modista, empecé confeccionando mis propios vestidos. Por eso tengo larga trayectoria y mucha experiencia. En ese momento no estaba la carrera de Diseño de Indumentaria. Entonces había cursos como el de Delego y Lagarrigue… Pero amar esta profesión me hizo aprender de mis propias modistas, grandes profesionales con experiencia en alta costura. Mi mejor academia fue mi propio equipo de trabajo.
Noticias: ¿Cómo se integra ese equipo?
Arce: Somos 11 personas. Están las bordadoras, las modistas, quienes hacen moldería y la parte de marketing y administración. No tercerizo porque quiero tener el ojo atento y estar cerca de la gente. Todo empieza cuando arranco una colección y el punto inicial es la compra de mis amadas telas y mis amados materiales. Y ahí empiezo a proyectar la colección. No siempre hay algo puntual que me inspire. Claro que, al viajar tanto, los lugares son mi inspiración. Y me encanta la naturaleza.
Noticias: ¿Algún episodio para destacar, a lo largo de tanta trayectoria?
Arce: A los 25 años llegué a tener 4 tiendas mayoristas y quebré. Fue durante la época de Raúl Afonsín, esa hiperinflación tan dura. Y renací de mis cenizas.
Noticias: En 40 años sigue planeando como un ave fénix…
Arce: Y sí, porque pasé varias crisis y por eso tuve que irme al exterior. Ahí fui convocada por los atelieres de Roberto Cavalli y Valentino. Yo tenía un local en la galería Promenade, en el Hotel Alvear, y partimos a Italia con la familia… Corría el año 2001. Pero antes me jugué los últimos cartuchos y vendí mi colección en Miami. Me fue genial y USA me dio el espaldarazo.
Noticias: ¿Qué hay de novedoso en este milenio, en la actualidad? Porque en los 60 irrumpió la minifalda, en los 70 la maxifalda, en los 80 las hombreras, en los 90 el valetodo…
Arce: Creo que ya está todo inventado. Por eso, como diseñador, hay que ser fiel a tu esencia, a tu identidad. Lo importante es que seas auténtica y que puedan decir, sin vacilar, “ese es un Arce”. Lo que significa que ya llegaste y eso me da un placer enorme. Me enorgullece que me reconozcan por mi estilo.

















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