César Troncoso (José Tolomei)

César Troncoso: “Siempre quedan cosas por resolver”

Tras conquistar al público en “El Eternauta”, protagoniza “La casa” y reflexiona sobre los claroscuros de la condición humana.

César Troncoso se define mejor que nadie en su cuenta de Instagram. En la presentación se lee: "Uruguayo, vivo en Montevideo. Dibujo, leo, miro películas y como dulce de leche”. Una vida soñada.

Con una gran trayectoria teatral y cinematográfica, adquirió popularidad entre el público argentino gracias al entrañable Tano Favalli que encarnaba en “El Eternauta”, compañero de Juan Salvo en las buenas y en las malas.

En ocasión del estreno del thriller existencialista “La casa”, el actor dialogó con NOTICIAS en una tarde donde la cadencia de la charla fluida supo ganarle al habitual vértigo del transitar porteño en las proximidades de Puerto Madero.

Noticias: El Negro Bernal, tu personaje en “La casa”, es un tipo muy amenazante desde la presencia, la postura, la mirada y el manejo de los silencios.  ¿Cómo lo trabajaste?

César Troncoso: Lo trabajé un poco como vos decís, haciendo foco en los aspectos que mencionaste. Luego de leer el guión, uno llega al rodaje con una idea armada que puede ser o no modificada por el director. Esta película es un proyecto de larguísima data que ha tenido Gustavo Triviño, quien la dirige. Él tenía las cosas muy claras y lo que hice fue construir desde esa base. Trabajar los silencios a mí me resulta interesante; siempre tengo una muy buena opinión de los silencios. ¿Viste que alguna gente dice: "El silencio embola, aburre" ? Bueno, a mí me parece que en realidad construye. Lo no dicho tiene una presencia que en el caso del Negro Bernal se transforma en algo central porque él es alguien que no se muestra, no se exhibe, hasta desde su propio vestuario intenta ser una figura gris. 

Noticias: Siempre da la impresión de que el personaje de Diego Peretti le tiene cierto temor a Bernal. ¿Esa actitud te ayudó a redondear lo que buscabas en tu interpretación?

Troncoso: ¡La actuación de Diego es maravillosa! La aparición de Bernal en la vida del personaje de Peretti realmente es un motivo de aprehensión para él. Diego lo trabaja muy bien y a mí me sumó mucho.

Noticias: Del Negro Bernal no se sabe prácticamente nada, desconocemos si tiene mujer, hijo, familia. ¿Que el personaje sea tan misterioso te da más libertad como actor?

Troncoso: En un punto sí, por otro lado, uno para construirlo imagina posibilidades, se pregunta “¿De dónde viene este tipo?” Ese misterio también le aporta a la película  una sensación extraña, es alguien que no termina de ser. Da la sensación de que quizás se trate de una proyección, incluso podría no existir en la realidad. Por otra parte, si fuera un personaje real, es un tipo que decide desaparecer en determinados espacios. Por un lado, te da libertad interpretativa, pero una vez planteadas las coordenadas de lo que termina siendo el Negro, las tenés que respetar a rajatabla y seguir la lógica para sostener el relato. 

Noticias: En un momento de la película son importantes los sándwiches de milanesa que se venden en un almacén. ¿Tuviste algo que ver con ese detalle teniendo en cuenta que tu papá era almacenero?

Troncoso: ¡Sí, mi viejo tenía un almacén! Esa fue una idea exclusivamente del director, yo no tuve nada que ver, pero me vino bárbaro. Es una hermosa casualidad, son esas cosas que a veces pasan en las películas, tres o cuatro veces me ha sucedido que algunas historias en las que  actué remiten a mi propia vida. El almacén de barrio, que era lo que mi viejo tenía, es el recuerdo de mi infancia y el que aparece en la película no es exactamente igual, pero conserva una reminiscencia. Cuando yo era chico, ese almacén familiar era el lugar donde todo sucedía; ahí estaba el único teléfono que había en el barrio, que era el de mi viejo. Entonces, cada vez que sonaba el aparato, yo salía a buscar a los vecinos para avisarles que los llamaban.

Noticias: A raíz de algo que sucede con la mujer que atiende ese almacén en la película, surge una frase: “Todos tenemos una guerra privada que el otro desconoce”. ¿A vos te quedan guerras privadas o estás en un momento más pacífico? 

Troncoso: Yo estoy en un buen momento, más relajado. Hay un gran camino recorrido, ¿no? Ya no me cuezo el primer hervor (se ríe). Pero siempre de algún modo quedan pendientes algunas cosas a resolver que inevitablemente no tendrán resolución porque así funciona la vida.

Noticias: Acá te hiciste muy conocido por “El Eternauta” con las dos famosas frases “Lo viejo funciona” y “Nadie se salva solo”. En esta película el personaje de Peretti es lo opuesto a eso, a los 57 años parece descartado del mundo laboral y además está empeñado en salvarse solo. ¿”El Eternauta” refleja lo que nosotros aspiramos a ser y “La Casa” nos muestra tal como somos ?

Troncoso: A mí me parece que las películas de Gustavo Triviño son un poco así, la anterior, “De martes a martes”, también tenía algo de eso, juega con personajes con los que podés empatizar y vincularte por sus peripecias, pero en el fondo también tienen algo complicado, jodido, lo cual los vuelve muy humanos. Porque la verdad es que no sé hasta qué punto cada uno de nosotros no respondería del mismo modo ante una situación límite. “Nadie se salva solo” es un mensaje claro, bueno y muy justo, pero después no siempre podés poner en práctica el mensaje positivo porque sos una persona con las complejidades y contradicciones que eso acarrea, de alguna manera, todas las decisiones se pagan tarde o temprano.

Noticias: “La casa” tiene una concepción muy estadounidense con su abordaje de la cuestión capitalista y la propiedad privada. ¿Cómo te interpela eso?

Troncoso: Me parece que la película tiene unas cuantas puntas interesantes. Por un lado, lo de la propiedad privada, esto de: “Yo me he roto el alma, me he pasado la vida construyendo lo que tengo y lo quiero conservar”, cosa que me parece bárbaro. Pero también habla de otros temas como la precariedad laboral aún entre personas que estaban trabajando en puestos jerárquicos, porque uno siempre asocia el trabajo precario a las clases obreras y no es tan así. Este señor que encarna Peretti tenía un cargo gerencial, pero las corporaciones que atraviesan países y que marcan la agenda de la productividad nos ponen a todos en un lugar de vulnerabilidad. Fijate que ahora la inteligencia artificial y un montón de artilugios están poniendo en cuestión, por ejemplo, a una población como la nuestra. Me parece una buena vuelta de tuerca que esta película hable de eso y lo haga en forma de thriller poniendo a jugar el tema de la defensa de la propiedad privada. Es cierto: quien construye algo y tiene una vida por delante después quiere defender lo propio y no está mal. El asunto es qué cosas está dispuesto a hacer para preservar lo suyo, ¿no? 

Noticias: Vamos a un dato curioso, tenés una perra que sellama Kika. ¿Le pusiste ese nombre por la película de Almodóvar?

Troncoso: Se llama Kika porque lo eligió mi hija, no fui yo...pero es cierto ahora que lo decís, igual que la película de Almodóvar...

Noticias: ¿Y tu hija se dedica a algo similar a lo tuyo o eligió otro camino?

Troncoso: Tiene condiciones para la actuación, pero creo que no las quiso ejercer (se ríe). Se dedica a la dirección y la comunicación visual. Está trabajando en eso. La veo muy satisfecha con lo que hace. A mí me parece bárbaro. Yo jamás inculcaré a mi hija a trabajar en ciertas áreas solo porque me resultan interesantes a mí. Ella tomó su propia decisión, está contenta y yo acompaño.

Noticias: Trabajaste en la película “La noche de 12 años”. ¿Qué representó para vos un líder como Pepe Mujica?

Troncoso: Creo que el líder Mujica tiene dos facetas: una es la del ámbito internacional, donde él funcionó como un ejemplo a seguir, y después también existe una mirada interna uruguaya sobre alguien que ocupó la Presidencia, que ejerció el poder y, por lo tanto, tuvo cosas buenas y de las otras. Pero sí me parece que Pepe ha generado un modo de ver la vida, una postura personal con respecto a la austeridad que era absolutamente genuina y que mantuvo hasta el fin de sus días. Más allá de su labor política él era un florista, plantaba flores y las cosechaba, para mí es ejemplar en el sentido de ser fiel a la vida que eligió. 

Noticias: En tu cuenta de Instagram subiste una foto de Rubén Rada, ¿qué significó para vos?

Troncoso: El Negro es uno de los tres o cuatro músicos que funcionan como carta de presentación de la cultura uruguaya. Rada es un tipo que viene de los años 60 y que ha seguido hacia adelante siempre con una virtud que se le suele adjudicar al uruguayo y es la humildad. Laburó en Uruguay, después se vino para Argentina, pero también estuvo en México y en Estados Unidos, siempre haciendo cosas de gran nivel y con mucha empatía para con el prójimo. Fue y es un cantante maravilloso, un músico increíble, alguien muy cercano a todos. Y eso se nota en la rueda de candombe que se armó con la gente para despedirlo, esa manera de entender su partida habla del cariño que se le retribuyó por haberlo recibido de parte suya.

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