Verónica Llinás (José Tolomei)
Verónica Llinás: “Mi único refugio es el trabajo”
La actriz estrena "Canelones" y reivindica la comedia, la disciplina y la empatía como herramientas esenciales de su oficio.
El reciente estreno de “Canelones”, la película basada en el relato de Hernán Casciari, historia inesperada que combina tópicos clásicos como el amor y el deseo de venganza, posibilita el encuentro de Verónica Llinás con NOTICIAS.
“Canelones” pasa a integrar la nutrida trayectoria cinematográfica de Verónica Llinás, con propuestas bien diversas entre las que se destacan títulos como “La odisea de los giles”, “Cerro Bayo”, “Cien veces no debo”, “Rapado”, “Soy tu aventura” y “La mujer de los perros”, entre otros. El vínculo con su hermano Mariano y la gente de “El Pampero Cine” también le brindó la posibilidad de formar parte de “Trenque Lauquen”, “La flor” e “Historias extraordinarias”.
Noticias: En “Canelones”, tu personaje se ve involucrada en un secuestro sin tener mucho que ver con la situación que origina todo el conflicto. Lo interesante es que esta mujer no se percibe como una víctima, siempre está dando pelea, quiere sobrevivir. ¿Eso ya estaba planteado en el guión o vos le dotaste esa personalidad?
Verónica Llinás: Ya estaba en el guión, creo que tiene que ver con el carácter del personaje real que es Chichita, la madre de Casciari. Yo no la conozco demasiado, pero por lo que percibí a través del guión y de las charlas que tuvimos sobre ella es que es alguien muy vital, una persona que no se resigna, que, si bien está sola, no se resigna a dejar de vivir, a tener una vida plena, sexual o amorosa, ella está muy entregada al amor. Porque a pesar de que a ella le pasa todo esto, en algún momento llega a dudar sobre si está dispuesta a perdonar a su secuestrador, al final medio que lo quiere proteger.
Noticias: ¿Buscaste algún punto de identificación con ella o no fue necesario para encarnarla?
Llinás: No fue necesario, la verdad que nunca me planteé qué parte mía podía tener que ver con ella. Creo que entendí más o menos cómo era su esencia, cómo piensa alguien que está sola… por ahí en algo de la soledad hay un punto. En este momento estoy sola, ella también, pero la diferencia es que Chichita está muy necesitada de tener una relación y yo sublimo mucho más eso a través de mi actividad. También estoy muy en contacto con gente justamente por dedicarme a esta profesión. Pero más allá de eso, no sé si encontré muchas similitudes, las maquinitas tragamonedas no me gustan como a ella (risas) ¡El bingo me gusta un poco, pero nunca voy!
Noticias: ¿El hecho de tener que interpretar a la madre de Casciari, aunque sea una versión ficcionalizada, te metía una presión extra?
Llinás: Al principio un poquito, pero después no me sentí con la responsabilidad de hacer como una copia de Chichita, ni de que se pareciera en nada, lo que me entró de su ser me ingresó por ósmosis, no por una actitud de querer reproducirla, porque a mí eso no me sirve. Yo quiero sentirme libre a la hora de armar un personaje, entonces realmente lo que pensé es: “No voy a ir yo hacia ella, prefiero traerla hacia mí”.
Noticias: Te toca compartir mucho tiempo en pantalla con César Bordón. Se da una cosa curiosa, en “Relatos salvajes”, él es víctima de una venganza y acá él es el victimario...
Llinás: ¡Sí, total! Con César creo que nos habíamos cruzado en algo, en un momento con Gasalla quizás, pero nos conocemos desde hace mucho.
Noticias: En los Premios Pinti le fue muy bien a “Una Navidad de mierda”, vos ganaste como Mejor Actriz de Comedia, la obra también se llevó su estatuilla y desde que se estrenó fue un golazo. ¿Sentís que es un fenómeno porque la gente en este momento tiene ganas de reírse?
Llinás: Sí, totalmente. Me parece que hay pocas cosas para reírse en la vida, entonces la gente agradece mucho poder divertirse tanto en el teatro. Creo que también pasa porque no es una risa boba, es una risa con sustento, con un espectáculo que es muy imaginativo y original, todo eso suma. Porque quizás si decís una pavada o una guarangada, el público por ahí se ríe, pero creo que aprecia cuando la risa viene a través de ideas ingeniosas, de buenas actuaciones, de contenido.
Noticias: En el teatro venís volcándote mucho hacia la comedia, ¿es una elección personal?
Llinás: Sí, es una elección; me gusta mucho la comedia, realmente siento que la sé hacer. Me interesa investigar los mecanismos que llevan a la risa, a los gags, me encanta ver a la gente riendo, me da mucha felicidad. A veces digo también que, como soy insegura, la risa es una forma de reafirmarme en el momento, porque cuando vos hacés algo que no es para reírse, el teatro está en silencio, no sabés si a la gente le gusta o no. En cambio, cuando ves que la gente se ríe, constatás que estás siendo aceptada, que el público la está pasando bien. Me da mucha alegría que la gente disfrute.
Noticias: Yendo a la otra cara de la moneda, hace poco terminaste de rodar “Villaflor”, la película de Santiago Mitre sobre la desaparición y muerte de Azucena Villaflor y de las monjas francesas por parte de Alfredo Astiz. ¿Cómo fue la experiencia?
Llinás: La película se va a poder ver en 2027 y la experiencia fue realmente intensísima, hermosa, dura, emocionante. Nos generó una sensación de trascendencia, de pensar: "Estamos contando una parte de la historia que merecía ser contada; le estamos rindiendo homenaje a una persona que merecía su homenaje”. Me parece que mucha gente que no tenía del todo la historia de Azucena Villaflor, o la conocía más o menos, ahora va a poder acercarse a cómo fueron las cosas. Aunque claramente es una ficción, es una ficción que está emparentada profundamente en lo que fue “Argentina 1985”, donde Santiago Mitre había trabajado con mi hermano Mariano Llinás en el guión, cosa que vuelve a pasar en esta película.
Noticias: A Peter Lanzani le toca hacer de Astiz, la encarnación del mal
Llinás: Peter es un actor maravilloso. Realmente tuve unos encuentros actorales preciosos. Peter es un actorazo, un tipo sensible, inteligente, comprometido, disciplinado, buen compañero, generoso y además me crucé con actrices que son un seleccionado. Están Soledad Villamil, Susana Pampín y un montón más, una mejor que la otra, debería nombrarlas a todas porque de verdad son maravillosas. Fue muy lindo ese encuentro.
Noticias: Peter hace de Astiz, dentro de poco se estrena Barreda con Luis Machín y vos estuviste en “Historia de un clan”. ¿Por qué atraen tanto estas historias de la vida real que exploran la maldad humana?
Llinás: Y bueno, la maldad atrae, hay algo del morbo que se impone y sobre todo, pasa esto con historias que fueron reales en donde además se puede explotar el suspenso. Me hace mucha gracia que Machín vaya a ser Barreda cuando me pasé un año y medio en “Viudas e hijos de rock” and roll diciéndole, "Conchita”, todo tiene que ver con todo (Se ríe). Siempre nos atrae la negrura porque los seres humanos tenemos una parte oscura que a través de esas ficciones puede salir a la luz, esa posibilidad es aterradora, pero a la gente le gusta sentir el miedo, el horror. Hay otra necesidad de las personas y es la de reflejarse en esas zonas negras para sublimar la propia oscuridad, como les pasa a los chicos cuando juegan a los monstruos; les gusta asustarse porque es una emoción muy fuerte, bien primaria y contundente .
Noticias: Como actriz has hecho de todo. ¿De qué cosas te enorgullecés en tu carrera?
Llinás: Me enorgullece la seriedad con la que he trabajado, la disciplina, el hecho de nunca creer que ya estaba todo cocinado porque acá o allá me fue bien. Yo vuelvo a trabajar con la misma sensación de tener que conquistar el mundo. Nunca pensé que, porque ya me dieron tal o cual premio, llegué. Siempre hay un sentimiento de que todo puede desaparecer enseguida, entonces mi único refugio es el trabajo y me lo tomo seriamente. Me enorgullece también ser buena compañera, que pude establecer relaciones humanas que sumaron, que puedo aportar ideas porque nunca estoy en un proyecto con medio cuerpo afuera; antes de hacer eso, me voy.
Noticias: Cuando vos empezaste seguramente trabajabas con gente más grande, después en un momento con contemporáneos y ahora cada vez te rodeás de gente más joven. ¿Esta es una profesión que rejuvenece?
Llinás: Sí, me gusta mucho trabajar con compañeros muy jóvenes porque siento que si me dejan, puedo aportarles algo en la vida.
Noticias: ¿Qué es lo mejor de ser actriz?
Llinás: Lo mejor es vivir otras vidas. Yo siento que hoy el mundo está hecho para los leones y que los actores, o los artistas en general, somos mariposas. Aportamos color, belleza… no es exactamente así porque tampoco somos unos boludos que solo vamos de flor en flor (se ríe), pero lo que quiero decir es que un actor necesita ejercitar la empatía para poder meterse profundamente en la piel de otro ser y que eso después se refleja en el prójimo. Si vos no podés ponerte en los zapatos del otro, no podés ser actor. Pero si lográs ponerte en su lugar para encarnar un personaje, también podrás hacerlo con el pobre que está juntando la basura en la calle y, lamentablemente, siento que eso no siempre está. Más en esta época donde todo está servido para los leones, para conquistar, para pelear, para decir: “Yo me como la porción más grande y vos jodete”. No lo desmerezco, esa actitud debe ser necesaria también para lograr un montón de cosas, pero creo que en el mundo son tan necesarios los leones como las mariposas.
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