Tuesday 11 de August, 2026

PERSONAJES | Hoy 04:54

Claudia Faena: "Los espacios son lugares vivos"

Arquitecta y diseñadora, combina neuroarquitectura, sensibilidad e interiorismo para crear espacios pensados para el bienestar.

“Durante años se habló del interiorismo como si fuera una cuestión de estilo. Yo lo pienso de otro modo: diseñar es trabajar con la energía de los espacios y con la manera en que esa energía impacta en sus habitantes. Un proyecto no empieza en los materiales ni termina en una paleta de colores. Empieza en una percepción, en una frecuencia; en las dinámicas propias de quienes van a circular por esos espacios”, dice la arquitecta Claudia Faena y plantea, resuelta, su modo particular de trabajar: en sus proyectos cruza diseño, neuroarquitectura y sensibilidad. Y lo llama Senseful Design.

Antes de hacer foco en esta concepción, pocas líneas sobre esta mujer, madre de tres hijos, Jimena (34), Tomás (33) e Isabel (27); abuela de Ámbar (5), Oliver (1) y Félix (2). También es hermana de Alan, Gustavo y Javier. Alan —el conocido empresario— empezó con la marca de indumentaria Via-Vai, y fue uno de los visionarios que reconvirtieron molinos y galpones de Puerto Madero. Allí se emplaza el Faena District Buenos Aires, un conjunto edilicio que incluye el Centro de Artes y el famoso hotel Faena, en cuyo diseño intervino Claudia, convocada por Alan. Aquí trabajó junto al reconocido diseñador industrial, el francés Philippe Starck y al terminar la obra, partió a Nueva York con una propuesta laboral. 

Noticias: ¿Cómo explicás la convergencia del diseño, la neuroarquitectura y la sensibilidad, de lo que resulta lo que concebís como interiorismo?

Claudia Faena: La sensibilidad es evidente, es la intuición que tenemos todos, y se manifiesta cuando decimos en este lugar me gusta estar y en éste, no. A partir de 1998, los neurocientíficos Fred H. Gage y Thomas D. Albright observaron que en ciertos espacios se generaban nuevas neuronas. En 2003 se juntaron con el arquitecto John P. Eberhard para ver qué tipo de hormonas se activaban en los diferentes lugares. Ahora se habla de endorfinas, serotonina, oxitocina… pero hace más de 20 años no sucedía. Verificaron qué pasaba con distintos tipos de luz, probaron los colores y todo lo que es el Feng Shui, que en su momento para algunos era un divague. Así se formó la neuroarquitectura dedicada a crear espacios que hagan sentir bien a las personas, con una base científica. Está probado que los espacios altos, con doble altura, desarrollan más la creatividad, que la luz blanca hace mayor sinapsis neuronal y es mejor para las oficinas, que la luz cálida es relajante, genera la oxitocina y es mejor para un living, un lobby de un hotel.

Noticias: Siempre se considera la energía.

Faena: Claro, los espacios son energía y nosotros somos como ovillos de energía. ¡Pepo me da vueltas y es mi carga energética! (Pepo es el caniche que no se despega de Claudia, presente en esta entrevista) El espacio interactúa con vos y hace que tu energía se agrande o achique. No es esoterismo. El exalcalde de Nueva York, Rudy Giuliani, hizo sacar y limpiar todos los grafities de los subtes y los muros. Contrató a un equipo de neurocientíficos que le dijeron que si quitaba esas expresiones agresivas, la gente se iba a portar mejor. Cuando todo está limpio y ordenado, uno internamente adopta ese orden externo. Hay un diálogo constante entre nuestro cerebro y nuestras emociones con el entorno. 

Noticias: También abordás el diseño desde la energía de las palabras, basándote en los estudios de Masaru Emoto y las vibraciones en el agua. Aunque Emoto fue criticado por la comunidad científica y su título de doctor en medicina alternativa no revistió validez, fue un escritor de alto impacto.

Faena: En Nueva York me encontré con un libro de Emoto. Me impactaron tanto las imágenes de los cristales que se formaban cuando le hablabas bien al agua, con palabras como gracias, amor, y aparecían unas formas divinas. Y si decías “te odio” aparecían rayas caóticas. Si vos pensás que somos 70% agua y que el planeta también, imaginate cómo influyen nuestros pensamientos y palabras en todo. Tomé esa idea y entré con un software a hacer una experiencia. 

Noticias: También tomaste algunos principios de la física cuántica…

Faena: De la física cuántica tomé la afirmación que sostiene que todo lo que vemos invisible, es visible. No lo vemos, pero lo sentimos. Creemos que no está vivo, pero lo está. Porque quedan las vibraciones. Dos moléculas se dividen; una está acá y la otra en Júpiter, si tocás una, la otra se mueve. Esto me probó que los rastros en las casas, en los edificios, existen. Por eso es importante hacerse cargo del lugar y limpiarlo. Los espacios son lugares vivos que hay que respetar. Estudié cábala, investigando también estos temas. Y la cábala te dice que, si hay un espacio abierto que comunica dos habitaciones y vos querés cerrarlo, como la energía está acostumbrada a pasar por ahí, lo que conviene es dejar aunque sea un pequeño orificio para que siga pasando. Todas las culturas ancestrales toman en cuenta el fluir de la energía.

Noticias: ¿Los clientes se enrolan en esto, que me remite también al Feng Shui?

Faena: Los clientes aceptan esto de forma entusiasta. Yo les explico el proyecto en términos de neuroarquitectura que va a resultarles más cercano. La propuesta es simple; cómo construir un espacio que haga sentir mejor a la gente con el mismo presupuesto y los mismos materiales. Hoy el gran diferencial de un buen desarrollo es éste, el bienestar de las personas. 

Noticias: ¿Qué es el sistema Claudia Faena Express?

Faena: Es un sistema creado para parejas jóvenes que se mudan y compran todo suelto y online para sus dos ambientes. Tienen poca plata y no pueden llamar a un diseñador. Entonces pensé en un paquete accesible, con todo el servicio adentro. Podés comprarlo por ambientes. Le pongo desde las luminarias, el sillón, las cortinas… todo. Pueden modificarlo, por supuesto. Pero tienen así el ojo de un profesional incluido en el precio, que puede ser en cuotas.

Noticias: Solo la arquitecta iraquí Zaha Hadid ganó el premio Pritzker (2004) en forma individual y en solitario. Hubo otras, después, que lo obtuvieron, pero compartiéndolo con socios. ¿A lo largo de tu carrera te sentiste relegada o invisibilizada por el colectivo masculino?

Faena: Sí. Ocurrió y puede seguir ocurriendo. Soy cofundadora de Soyarquitecta.net, una red para ayudarnos entre nosotras. Y también pertenezco a Mujeres en Real Estate (MRE), mujeres que actuamos desde distintas áreas. Yo lo hago a través del diseño, otras tienen inmobiliarias, empresas constructoras… Cuando empecé, no había mujeres en los libros de arquitectura. También destaco a la arquitecta Inés Moisset con su blog, donde escribí biografías de distintas arquitectas. Las mujeres somos solidarias en el trabajo. Tenemos un chat para pasarnos contactos de gremios o compartimos experiencias.

Noticias: Tus abuelos llegaron de Siria y eran judíos de origen sefardí. ¿Tu padre fue un empresario textil?

Faena: Mis cuatro abuelos eran sirios, de la misma ciudad de Damasco, pero vinieron por separado y se encontraron en este país. Mi papá, con sus hermanos, tenían fábrica de textiles. Papá falleció, pero mamá no, y ahora nos vamos de viaje a ver a mis hijos que viven en España y también nos encontraremos con Alan que vive en Miami. Somos muy Campanelli, nos reunimos en El Mercado, los domingos, con asado, riquísimo y hacemos videollamada con Alan.

Noticias: ¿Cómo te metiste en el mundo del rally?

Faena: Pancho Dotto invitó a Natalia Lobo a hacer el Rally de las Princesas (una competencia automovilística de regularidad y turismo, exclusiva para mujeres. Se anotan autos clásicos, de colección o deportivos de distintas épocas.) Y fui su copiloto porque somos amigas. ¡Me encanta! Participé varias veces y estoy siempre lista para repetirlo.

Noticias: ¿Por qué creció tanto el precio del metro cuadrado de construcción en la Argentina?

Faena: Hubo un gran cambio del dólar. La construcción estaba con el dólar oficial que era muy barato. Pero de un día para el otro, cuando ganó Milei, el dólar subió y los materiales también. El desfasaje hizo que todos los costos en pesos se elevaran. Muchos desarrolladores, si no tenían espalda, no pudieron seguir las obras. Esto no pasa en otros países. Aumentó el metro cuadrado porque hubo que ajustarse a las nuevas condiciones económicas.

Noticias: ¿Qué obra te gustaría proyectar y desarrollar en nuestro país?

Faena: Haría un lugar en medio de la naturaleza, basado en estos conceptos que charlamos. Cambiaron las estructuras familiares, los hijos se van lejos como me pasa a mí y nos volvemos a encontrar con nuestros amigos. Podés tener pareja o no, pero el vínculo ahora es más libre. Entonces me gustaría hacer un edificio que mejore tus hormonas, tu confort, +50 o +60 donde puedas vivir una vida de paz, felicidad, siendo solamente vos con la naturaleza… Para gente sola, para parejas. Con partes comunes más grandes, con techos de vidrio que se abran. Que haya tecnología, pero que no se ostente lo tecno. Lo voy a hacer. Estoy segura.

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Sissi Ciosescu

Sissi Ciosescu

Periodista.

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