Diego Recalde (CEDOC)

El libertario Diego Recalde quiere meter presos a periodistas

De la utopía de anexar Argentina a EE.UU. a confeccionar listas negras: el polémico "intelectual" de Milei que hoy pide cárcel para la prensa.

Diego Recalde no es un recién llegado al ecosistema de ideas que rodean a Javier Milei, aunque sus propuestas suelen bordear el absurdo geopolítico. Cineasta y escritor, Recalde saltó al radar público por su exótica teoría de "fusión" nacional: propone que Argentina renuncie a su soberanía para convertirse en un estado más de los Estados Unidos, eliminando de cuajo la intermediación política local. Sin embargo, su última aparición mediática dejó de lado la teoría internacional para enfocarse en la persecución doméstica.

En una reciente participación en el stream libertario “Carajo”, Recalde participó de un "juego" de living que rápidamente escaló hacia la violencia verbal. Ante la consulta de los panelistas sobre su "Top 3" de periodistas que desearía ver tras las rejas, el hombre del sweater rosa confeccionó una lista basada en el resentimiento y el insulto descalificador.

El podio de la intolerancia

El desfile de nombres comenzó con Jorge Rial, a quien Recalde ubicó en el puesto número uno de sus preferencias carcelarias. En medio de un clima de burlas, lo describió como alguien a quien hay que "aleccionar", utilizando términos capacitistas como "mogólico" para referirse a quienes orbitan el estilo del conductor. El nivel de virulencia llegó al punto de comparar la proyección de poder de este tipo de figuras con la de Nicolás Maduro, sugiriendo una peligrosidad que, según él, amerita el encierro.

El segundo lugar fue para Roberto Navarro. En este punto de la charla, la mesa coincidió en que el castigo debería ser ejemplar. Recalde y los panelistas justificaron el pedido de prisión en una supuesta "sed de venganza" por el rol de Navarro durante el kirchnerismo, bajo la premisa de que "si no fuera por las redes, éramos Venezuela".

Finalmente, el "podio" se completó con Víctor Hugo Morales. Para Recalde, el histórico relator uruguayo "estaría bien preso", cerrando así un círculo de figuras que, en la visión del cineasta, no deberían gozar de libertad por el solo hecho de haber ejercido su profesión desde una vereda ideológica opuesta.

La entrevista, marcada por un tono de "jijeo" constante, vuelve a encender las alarmas sobre la relación del núcleo duro libertario con la libertad de expresión. Recalde, el hombre que sueña con la justicia estadounidense, parece ignorar que la Primera Enmienda que tanto admira protege, precisamente, a los periodistas que él hoy desea ver tras las rejas.

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