Sergio Acevedo (CEDOC)

El primer jefe de la SIDE K será juez de la corte de Santa Cruz

La Corte Suprema validó la ampliación del tribunal provincial y despejó el camino para que asuma Sergio Acevedo, también ex gobernador de la provincia patagónica.

Sergio Acevedo tiene un currículum que resume buena parte de la historia del poder en la Patagonia kirchnerista: fue gobernador de Santa Cruz entre 2003 y 2007, y el primer jefe de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) durante la presidencia de Néstor Kirchner.

Ahora, a sus 68 años, se apresta a asumir como miembro del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de esa provincia, después de que la Corte Suprema de la Nación despejara este miércoles 13 el conflicto institucional que lo mantenía en un limbo judicial desde el año pasado.

El origen de la disputa se remonta a agosto pasado, cuando la Legislatura de Santa Cruz aprobó la ley 3949 para ampliar de cinco a nueve miembros el TSJ, a instancias del gobernador Claudio Vidal. El oficialismo local argumentó la necesidad de modernizar el tribunal; el kirchnerismo, que acababa de perder el poder tras más de dos décadas, lo leyó como un avance sobre la Justicia.

Con la ley sancionada, Vidal envió cuatro ternas y la Legislatura designó a Acevedo, a José Antonio González Nora, a Juan Lucio Ramón de la Vega y a Gabriel Nolasco Contreras Agüero. Los cuatro llegaron a prestar juramento.

Pero la Asociación Gremial de Empleados Judiciales promovió una acción de inconstitucionalidad, y los cuatro jueces ya instalados en el TSJ —señalados por el gobierno provincial como kirchneristas— declararon nulos los nuevos nombramientos.

La Corte Suprema, con la firma unánime de Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti, revocó esa decisión y la calificó de tener "graves defectos de fundamentación". El fallo ordenó que los cuatro jueces designados asuman de manera inmediata y que el TSJ funcione con sus nueve miembros legales.

"El gobierno federal es el garante del goce y ejercicio de las instituciones provinciales", subrayó el máximo tribunal, que también cuestionó que la asociación gremial hubiera sido considerada parte legítima para bloquear una reforma legislativa.

Para Acevedo, el fallo llega como el último capítulo de una carrera que alguna vez transcurrió en los pisos más reservados del poder.

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