Manuel Adorni (CEDOC)

El tremendo costo político de sostener a Adorni

Las encuestas marcan que más del 70 por ciento de los consultados cree que el jefe de Gabinete es corrupto, pero Karina Milei se resiste a entregarlo. Las posibles consecuencias.

A esta altura cuesta entender por qué el Gobierno está decidido a defender a su jefe de Gabinete, Manuel Adorni, a capa y espada. Luego del escándalo que involucró al funcionario en un vuelo oficial junto a su esposa a Estados Unidos, seguido de otras revelaciones como un viaje en avión privado a Punta del Este, compras de propiedades que claramente parecen estar fuera del alcance de su sueldo en el sector público y frases tan desafortunadas como la de “deslomarse” en Nueva York, un concepto que quedará en la historia comunicacional de esta gestión, todo apuntaba a que la permanecia del ex vocero en el staff libertario se hacía inostenible. Pero no. Karina Milei, su madrina política, está emperrada en no soltarle la mano.

Asegura, en la intimidad, que no le van a “torcer el brazo”.

Pero ¿cuál es el costo político de semejante decisión? Las encuestas, que marcan que más del 70 por ciento de los consultados creen que Adorni es corrupto, tarde o temprano le pasarán factura al Presidente y a la secretaria general por abrazarse a un político piantavotos. Hace tres semanas que las desprolijidades del jefe de Gabinete monopolizan la discusión pública y que esa sangría afecta a la imagen de un gobierno que se muestra a la defensiva, pero no dispuesto a ceder. El cálculo que hacen los hermanos Milei es que, si cae Adorni, la lupa luego se posaría sobre ellos y el caso $Libra.

El funcionario, además, era la carta de Karina Milei para desembarcar el la Ciudad de Buenos Aires en las elecciones de 2027 y así quedarse con el último bastión macrista. Pero lo cierto es que, hoy por hoy, Adorni ya no parece candidateable.

Solo es cuestión de que sus jefes terminen de entenderlo.

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