Arte / 19 de julio de 2013

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Espíritu de época

“Algunos Artistas / 90 – Hoy”. Fundación Proa. Av. Pedro de Mendoza 1929, La Boca. Martes a domingo de 11 a 19. Entrada general, $ 15; niños, gratis.

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¿Amantes del arte, apasionados por “coleccionar”, deseosos de ascenso o prestigio social, inversionistas de riesgo, aspirantes a la celebridad? Los coleccionistas suelen entrar en algunas de estas categorías, pero en realidad son también el motor del avance artístico de un país. Ellos se convierten en el primer paso de acceso a los nuevos artistas, que luego nutrirán a los museos e instituciones, como queda demostrado en Fundación Proa con las colecciones Gustavo Bruzzone, Esteban Tedesco y Alejandro Ikonicoff,
La muestra “Algunos Artistas / 90 – Hoy” es un recorrido por los momentos del arte argentino, mayormente de Buenos Aires, y también por galerías e instituciones que lo albergaron, con pistas sobre el contexto político-social.

Según el curador Rafael Cippolini, “las escenas artísticas se parecen a sus coleccionistas”. Los dueños de jóvenes colecciones comparten con los artistas de su generación la misma independencia generada por la distancia geográfica y cierta marginación del circuito global. La frescura de los resultados artísticos tiene como contrapartida a unos coleccionistas también desprejuiciados que suelen adquirir obras por intuición o por impulso sin agenda previa y sin pensar en el valor de reventa; este es el caso.

En estas últimas décadas no existe una sola manera de mirar ni tampoco de hacer; muchos proponen un lenguaje fragmentado con cierta rusticidad. Además de la pintura, escultura y fotografía, los artistas incorporan a sus obras objetos de uso cotidiano, la iconografía de la cultura de masas, elementos de la decoración, para expresar una sensibilidad que no suele expresar ningún proyecto colectivo. Más adelante, con la apertura de internet y la posibilidad de viajar, en los años de “un peso, un dólar”, muchos artistas miraron hacia afuera, crecieron conceptualmente y refinaron su producción artística.

Aquí se exhiben primeros e intermedios pasos de artistas como el sutil Jorge Macchi (Col. Tedesco); el brillante Avello; Gachi Hasper, Pablo Siquier y Fabián Burgos, con elementos geométricos; Andrés Compagnucci, que se nutre de la historieta; Miguel Harte refleja ese arte al que solo le interesa la intimidad; Raúl Flores (Col. Ikonicoff) con fotografía digital; y más. Valiosa, despareja, festiva, esta interesante muestra de archivo vuelve a ratificar el perfil investigativo de las exhibiciones de Proa.

La actual propuesta de Proa se complementa con las intervenciones casi imperceptibles de los artistas Esteban Álvarez, Pablo Rosales y Cristina Schiavi en el edificio de la Fundación, como parte del ciclo Espacio contemporáneo, coordinado por Santiago Bengolea. Además, Proa ofrece talleres para chicos de 6 a 13 años, que combina imaginación y producción con materiales reciclados (viernes, sábados y domingos de julio a las 16; reservas: educacion@proa.org / 41041041).

 

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