Mundo / 10 de Enero de 2017

Puerto Rico apura a Trump para ser Estado

Cuenta con ser la contracara de la campaña del “odio” latino del presidente estadounidense. Y presiona en el Congreso para lograr ser parte definitiva de la confederación.

Trump hablando sobre el rescate de la deuda puertorriqueña.
Trump hablando sobre el rescate de la deuda puertorriqueña.

El nuevo gobernador del territorio estadounidense de Puerto Rico, Ricardo Rosselló, anunció que la delegada ante la Cámara de Representantes de Estados Unidos presentó un proyecto de ley para convertir a la Isla en estado norteamericano.

Jenniffer González, elegida el pasado noviembre como Comisionada Residente de Puerto Rico en Washington, presentó la medida cumpliendo así una promesa de campaña política del ahora gobernante Partido Nuevo Progresista (PNP).

Según se informó el proyecto de ley se presentó sin el coauspicio de otros legisladores norteamericanos. Esto plantea interrogantes sobre el futuro de la medida, ya que la comisionada puertorriqueña tiene derecho a voz, pero no tiene derecho a voto en la Cámara estadounidense.

El proyecto alega que los puertorriqueños ostentan la ciudadanía de Estados Unidos desde hace más de 100 años pero que no son tratados equitativamente en la legislación federal y carecen de representación en el Gobierno nacional, más allá de la comisionada residente.

El texto también apunta que la mayoría de los puertorriqueños quiere reemplazar el actual estatus territorial (estado libre asociado) por una forma permanente de gobierno que provea equidad.

Se indica además que la isla es tratada como estado para efectos de algunas leyes federales, pero no en muchas otras, tales como las relativas a programas de salud y de apoyo a personas con necesidades, y que millones de puertorriqueños emigraron a Estados Unidos en busca de mejores condiciones de vida.

El proceso contemplado en la propuesta legislativa establece la celebración de un plebiscito. En él, los puertorriqueños votarían entre la estadidad o la independencia con condiciones que ya fueron legisladas por el Congreso de Estados Unidos. Sería el secretario de Justicia de Estados Unidos quien certificaría o aprobaría el planteamiento de las distintas alternativas.

De ganar la opción de convertirse en estado, se iniciaría un proceso gradual, que debería concluir en el 2025, para ajustar las leyes federales de Estados Unidos en todo lo que esté relacionado con la isla y proceder entonces con la admisión de la Isla como el estado 51.

En caso de que la propuesta sea aprobada, en las elecciones de 2024 los electores de Puerto Rico elegirían sus representantes y senadores al Congreso de Estados Unidos.

“Hoy estamos ante un momento histórico. Esta medida sienta la pauta de lo que será mi labor congresional, luchar incansablemente para acabar con el colonialismo en Puerto Rico y hacerle justicia a los más de tres millones de ciudadanos americanos residentes en Puerto Rico alcanzando la Igualdad plena en derechos, que solo se consigue bajo la Estadidad”, expresó González en un comunicado.

Para lograrlo, asegura que el camino es seguir el llamado Plan Tennessee: una estrategia de presión como la que empleó el estado del mismo nombre a finales del siglo XVIII para lograr que Estados Unidos le dejara entrar a la federación, aún cuando Washington no estaba muy convencido de ello.

El plan contempla nombrar a representantes que irán al Congreso federal a defender la aspiración de Puerto Rico de integrarse definitivamente a esa nación.

 

INFORME: María Cristina Ferrero

 

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