Sentimiento vintage. El sueño de Marcelo es volver al humor que lo catapultó a la cima. Con sus históricos laderos, el Oso Arturo, Listorti, Pachu y Pablo. (Cedoc)

El Mundial de Marcelo Tinelli

El conductor cubrirá la competencia en modo vintage, con su primo El Tirri, Martín Palermo y Juan Martín del Potro. Su sueño, es recuperar al Oso Arturo y la vieja guardia de humoristas.

Marcelo Tinelli prepara su regreso a la escena mediática con una apuesta fuerte y que tiene mucho que ver con sus orígenes de periodista deportivo, la cobertura del Mundial de Estados Unidos 2026 para Infobae. El proyecto, promovido por el empresario Daniel Hadad, se materializará en un programa diario que se emitirá por el streaming del multimedio desde las 21 hasta que el final de la programación, con eje en la participación de la Selección argentina que dirige Lionel Scaloni.

La propuesta, que se perfila como un híbrido entre magazine y envío futbolero, además tendrá salidas en vivo tras cada presentación de la Scaloneta, con mesas de debate, móviles desde los estadios y segmentos distendidos que recuperen el pulso histórico del conductor. 

Para ello, proyecta rodearse de nombres que remiten a su etapa más influyente. De los confirmados, hasta el momento está su primo Luciano El Tirri, Martín Palermo y Juan Martín del Potro como figuras convocantes, pero su sueño es retomar esa química que tenía en “Showmatch” con José María Listorti, Pablo Granados y Pachu Peña. Y aunque pareciera más un ilusión que una posibilidad, las negociaciones están en marcha. Sus hijas también aparecen en la mesa de conversación, sobre todo para los videos que se hagan en exteriores. 

Vieja guardia. En esta lógica de revival, también se inscribe el deseo de recuperar al Oso Arturo, figura icónica del universo tinellista. El dato no es menor, su dueño, Javier Adarvez, reside en Los Ángeles, lo cual facilitaría la logística. Sin embargo, existiría una módica deuda cercana a los tres mil dólares que debería saldarse para concretar su vuelta, un detalle que expone las tensiones entre un pasado embarrado y un presente que necesita ser luminoso. Porque si bien Marcelo quiere renovar su imagen traccionando una emoción vintage, las partes todavía quieren cobrarse sus deudas.

No obstante, el contexto deportivo presenta condicionantes. El cuerpo técnico encabezado por Scaloni habría solicitado al presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia, restringir el acceso de la prensa a la concentración y limitar el vínculo con los jugadores. La medida apunta a preservar la intimidad del plantel, especialmente de figuras como Lionel Messi, Rodrigo De Paul y Enzo Fernández, los más vendibles para el medio; lo que obligaría a los productores del envío a repensar el acceso a contenidos exclusivos y reforzar la creatividad en la cobertura.

El antecedente inmediato se remonta a la Copa América de Estados Unidos 2024, donde Tinelli generó contenido junto a El Tirri para un programa de América 24 que no resultó y fue levantando en medio de fuertes críticas, en la segunda emisión. En aquel programa llamado “Primos de América”, Tinelli explicó que, en medio de la competencia, le fueron negadas las acreditaciones a los predios y no tenía a los protagonistas para generar contenido. Pero bajo el ala de Hadad, esta vez, el fuerte estará en la información, que, en teoría, debería ser más exclusiva que la que tienen los demás programas deportivo del cable.

Última bala. Esta reinvención se produce además en un contexto personal atravesado por episodios recientes que lo obligan, sí o sí, a testear cuán cerca está de su ex trono. Cabe recordar su fallida incursión en el streaming de Carnaval previa a la denuncia por amenazas que realizó su hija Juana y que impactó y deterioró su imagen. La supuesta venta de su mansión de José Ignacio para pagar deudas fue otra estocada que lo dejó mal parado, mientras en los medios se debatía si continuaba en pareja con la modelo peruana Milett Figueroa o era solo para seguir los lineamientos de su reality producido por Prime Video. 

Lo cierto es que, para los directivos de Infobae, Tinelli continúa siendo un “big name” del espectáculo argentino, una marca con peso simbólico y capacidad de convocatoria. Sin embargo, el desafío es concreto y medible: demostrar que su timing, aquel que dominó el prime time durante décadas, puede adaptarse a la lógica del streaming, donde la inmediatez y la autenticidad definen el vínculo con la audiencia.

La cobertura del Mundial se presenta como una prueba de fuego. Una instancia de validación en tiempo real. Una apuesta por ese equilibrio entre memoria, reinvención y exposición, donde se juega algo más que un programa, la posibilidad de confirmar su vigencia como uno de los grandes articuladores del espectáculo o de asumir que su centralidad pertenece, definitivamente, a otra era.

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