Mora Godoy (José Tolomei)
Mora Godoy: “Me banco los fracasos y las negativas”
Bailarina y empresaria, una de las principales referentes del tango habla de su presente, proyectos y desafíos.
Durante más de tres décadas, Mora Godoy convirtió al tango en una marca global. Bailó en los escenarios más prestigiosos del mundo, llevó su compañía por decenas de países, hizo del espectáculo una industria propia y construyó una carrera sin depender de productores ni estructuras ajenas. El 31 de julio en el teatro Santa María de la ciudad de Buenos Aires, presenta “La máquina tanguera”, show que combina tradición, inteligencia artificial y una experiencia gastronómica para acercar el género a nuevas audiencias.
Noticias: “La máquina tanguera” es el nombre de tu espectáculo, pero también define la manera en que funciona tu compañía.
Mora Godoy: Durante mucho tiempo la compañía llevó mi nombre, “Mora Godoy Tango Company”, pero en los últimos años todos empezamos a identificarla con “La máquina tanguera”. Me gusta porque refleja exactamente cómo trabajamos, armando, desarmando, creando y modificando permanentemente. Estamos constantemente en movimiento.
Noticias: ¿Qué encontrará el público en este espectáculo?
Godoy: Es un show pensado para que el ritmo nunca decaiga. Está construido como una sucesión de cuadros muy visuales, con mucha velocidad, acrobacias, humor, tango electrónico e inteligencia artificial puesta al servicio del espectáculo. Hoy vivimos en una época donde todo sucede rápido y creo que el tango también puede dialogar con ese tiempo sin perder su identidad.
Noticias: La inteligencia artificial se presenta como un enemigo del arte, pero en tu show es un asociado.
Godoy: Surgió de una experiencia personal. Para un cumpleaños recibí un video realizado con fotos de mi infancia junto a mi papá. Cuando lo vi me largué a llorar desconsoladamente. No sabía que podía hacerse algo así y me conmovió muchísimo. A partir de esa emoción entendí que quería utilizar esa herramienta para construir un homenaje que me permitiera despedirlo desde el escenario. Y con la música de Astor Piazzolla.
Noticias: Ese homenaje es uno de los momentos más emotivos del espectáculo.
Godoy: Es mucho más que una coreografía. Es un cuadro que reúne distintas partes de mi vida. Está el duelo por mi papá, que marcó mi historia personal, pero también aparece el dolor que significó perder “Tanguera” después de la expropiación que sufrió la obra. Son heridas distintas que terminan encontrándose en escena y el público lo percibe inmediatamente.
Noticias: Fiel a tu disrupción, definís al espectáculo como una experiencia tanguera no convencional.
Godoy: Porque empieza antes de que se levante el telón. Una hora antes damos una clase gratuita para quienes nunca bailaron tango y después hay una degustación. Me interesa que la gente no solamente venga a mirar un show, sino que viva el tango desde distintos lugares. Quiero que salga sintiendo que participó de una experiencia completa y no solamente de una función.
Noticias: Una discusión histórica delimita a un tango pensado para los argentinos y otro para los turistas.
Godoy: No. Para mí existe un tango bien bailado y un tango mal bailado. Después están los gustos personales. Hay quienes prefieren algo más tradicional y otros que disfrutan más la espectacularidad, pero si una coreografía está bien hecha y tiene calidad artística funciona en cualquier lugar. Nosotros presentamos exactamente el mismo espectáculo en Buenos Aires, China o Brasil y la respuesta siempre es la misma.
Noticias: Sin embargo, muchas veces hablaste de las dificultades que encontraste para producir tango en la Argentina.
Godoy: Sí, pero el público me hace sentir profeta en mi tierra y eso me da fuerza. Salgo a la calle y recibo un cariño enorme. Lo que muchas veces faltó fue el acompañamiento de determinados sectores. En el extranjero tuve temporadas de veinte años consecutivos con teatros llenos, mientras que acá muchas veces tuve que salir a producir mis propios espectáculos para poder estar en cartel. No me victimizo, pero es una realidad. Hubo personas que intentaron ponerme límites y, sin embargo, encontré la manera de seguir creciendo.
Noticias: Da la sensación de que existe el mundo del tango argentino por un lado y Mora Godoy por otro.
Godoy: Totalmente. Porque soy antisistema. Nunca me quedé esperando que alguien resolviera mi carrera. Me banco los fracasos, los golpes y las negativas porque forman parte del camino. Siempre estoy creando algo nuevo y soñando con el próximo proyecto. Si llegué hasta donde llegué fue justamente porque nunca acepté que otros definieran cuáles eran mis límites.
Noticias: Tu historia comenzó en el Teatro Colón. ¿Qué sucedió entre las puntas y el 2x4?
Godoy: Yo quería ser bailarina clásica y lo vivía con absoluta pasión. Tenía las condiciones físicas, era de las alumnas preferidas de mis maestras y me recibí en la Escuela del Colón. Desde los 12 años ya trabajaba profesionalmente en sus producciones. Hice “La bella durmiente”, “Don Quijote”, “Hansel y Gretel”. Mi sueño era integrar el Ballet Estable y dedicarle la vida a esa disciplina. Pero me di cuenta de que no tenía posibilidades reales de ingresar al Ballet Estable porque los concursos se abrían cada muchos años y la carrera de una bailarina tiene tiempos muy cortos. Cuando entendí eso entré en una depresión muy fuerte. Sentía que el sueño por el que había trabajado toda mi infancia desaparecía de un día para el otro y no encontraba una salida.
Noticias: ¿Cuándo sucedió el cambio?
Godoy: Gracias a una maestra del Colón, Margarita Fernández. Ella me dijo que no podía permitir que dejara de bailar y me llevó al estudio de Noemí Coelho y Rodolfo Olguín. Allí me incorporé como bailarina solista de jazz y viví tres años maravillosos. Mirándolo hoy, fue el puente que necesitaba para descubrir otro camino cuando pensaba que ya no tenía ninguno.
Noticias: ¿Y el tango?
Godoy: Mi papá cantaba tangos, pero el flechazo ocurrió en el Teatro Colón cuando escuché a Piazzolla ensayando. No sabía qué era esa música, pero sentí algo inmediato. Pensé: "Esto es música clásica con un sabor profundamente porteño". Desde ese momento me enamoré perdidamente del tango.
Noticias: ¿Qué encontró esa bailarina clásica en el tango?
Godoy: La posibilidad de expresar mi identidad. El tango me conectó con la argentinidad. Yo soy profundamente nacionalista, siento un orgullo enorme por nuestra cultura. Descubrí que podía unir toda la técnica que traía del ballet con una música que hablaba de mi país. Ahí entendí que ese iba a ser mi lugar y que podía construir un lenguaje propio.
Noticias: ¿Qué significa representar el tango argentino en escenarios internacionales?
Godoy: Una felicidad inmensa. Nunca viví el esfuerzo como un sacrificio porque en cada ciudad sentía un reconocimiento extraordinario. Rusia, China, Japón, Grecia, Francia... en todos lados veía los teatros llenos, la gente de pie, afiches con mi nombre y una valoración enorme por nuestra cultura. Llevar el tango argentino de esa manera fue uno de los mayores privilegios de mi vida.
Noticias: Hubo años en los que prácticamente vivías arriba de un avión…
Godoy: Dormía cinco o seis horas por día y viajaba permanentemente en avión, tren, micro o Transiberiano. Pero era feliz. Todo el tiempo estaba bailando y creando. En 2019 llegué a hacer 420 funciones. Fue una locura. Después llegó la pandemia, se detuvo el mundo y para mí fue un golpe durísimo del que todavía siento que sigo recuperándome.
Noticias: En medio de esa vida itinerante llegó Bianca. ¿Cómo fue criar una hija mientras recorrías el mundo?
Godoy: Fue una maternidad muy nómade. Siempre digo que fui una mamá canguro, casi gitana. Bianca viajó conmigo desde muy chiquita porque estaba convencida de que los hijos tienen que estar cerca de sus padres. No fue fácil. Había cambios de horario, comidas distintas, frío, calor y muchísimos viajes. Pero hoy la veo feliz, estudiando, con valores muy sólidos, y siento que valió la pena.
Noticias: ¿Cómo recordás tu tapa de Playboy y el “Bailando por un sueño”?
Godoy: Con alegría. La producción de Playboy la hice porque me divertía, no por una cuestión económica, mucho menos de exhibicionismo. Me parecía un desafío lindo y nunca me arrepentí. En cuanto al “Bailando”, disfruté muchísimo las coreografías. Lo único que me dolió fue el maltrato que, en muchos momentos, recibió una bailarina que llevaba años representando al país en el mundo.
Noticias: En paralelo desarrollás otros emprendimientos. ¿Qué es Casa Mora?
Godoy: Es un espacio donde realizamos experiencias exclusivas para visitantes del exterior, clases privadas y espectáculos especiales. Recibimos empresarios, delegaciones y hasta miembros de familias reales que buscan una experiencia muy personalizada con el tango. Fue el punto de partida para el próximo sueño que estoy construyendo.
Noticias: ¿Estás hablando de Café Mora Godoy?
Godoy: Sí, quiero que sea el primer gran bar temático de tango del país. Un lugar abierto para todos, donde convivan la gastronomía, los espectáculos, la historia y el patrimonio del tango. Allí estarán expuestos los trajes de momentos históricos de mi carrera, habrá pantallas con imágenes de giras, productos exclusivos y shows en vivo. Quiero que cualquier persona pueda vivir el tango en su expresión más directa.
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