Sebastián Presta (Néstor Grassi)

Sebastián Presta: “Se puede aprender a hacer reír”

Con su última obra combinó stand up, comedia romántica y teatro. Riesgo creativo y cómo cambió la forma de hacer reír.

Sebastián Presta es uno de los mejores exponentes del humor en la Argentina. Con su obra teatral “Mi amiga y yo” combina exitosamente la comedia romántica y el particular universo del stand up.

El humorista recibe a NOTICIAS en medio de su constante dinámica creativa para charlar, pensar y debatir el humor.

Noticias: Tus rutinas standaperas sobre el escenario me hacían acordar a las que hacía Seinfeld al inicio de cada episodio de la serie. ¿Cómo surgió la idea de combinar el mundo del stand up con el texto de ficción?

Sebastián Presta: La obra originalmente no tenía stand up ni música, era algo más serio sobre un hombre que se hacía cargo de la hija de de su mejor amiga. Pasa algo curioso, yo no soy padre, pero me toca mucho el tema de la paternidad, de hecho, en mis últimas tres obras, “Entre ella y yo”, “Mi madre, mi novia y yo” y “Mi amiga y yo”, está muy presente el tema, así que me enganché con el material. Pero por supuesto, como hago comedia se me ocurrió que una parte transcurriera en un club de stand up y que el chabón esté enamorado de su amiga, el personaje que hace Flor Torrente, me parecía hermoso...a mí me pasó mucho estar enamorado de amigas y no decir nada porque sabía que no tenía chance. Como decís vos, después caí en que tiene algo de “Seinfeld”, pero también hay una escena que me remite a “Notting Hill”, esa donde Hugh Grant va a buscar a Julia Roberts a una conferencia de prensa y le declara su amor. Inevitablemente me atraviesan estas cosas que me gustan y de alguna manera las llevo a mis obras de teatro, a veces conscientemente y otras no tanto, pero estoy influenciado. 

Noticias: El stand up requiere otras herramientas que el teatro de texto, ¿cómo lo trabajaste?

Presta: Era una asignatura pendiente, he estudiado, hice talleres, pero nunca me había animado a hacer stand-up sobre el escenario. Había presentado a comediantes, pero nunca me subí a hacer una rutina. Es cierto que si presenté a tanta gente del rubro es porque seguramente era un standapero solapado (se ríe), pero no me animaba, estaba asustadísimo y finalmente me di cuenta de lo que me estaba perdiendo. Me parece fantástico que los actores sepan hacer stand up, que puedan hacer impro, que sepan cantar y bailar porque yo no sé hacer nada de eso. (risas)

Noticias: ¿Por qué pensás que te animaste ahora?

Presta: Tenía que decantar. Tanto por una cuestión artística como por una cuestión de orgullo, debía suceder después de veinte años presentando gente y estudiando.  Y también hay otro tema, el día de mañana puedo trabajar como lo hace Moldavsky, por ejemplo, me parece una carrera espectacular la de Roberto. Ahora me hago el que tengo todo claro, pero el día del estreno estaba como loco. De a poquito ya me lo voy tomando también como un entrenamiento.

Noticias: ¿Cómo se arma una obra de humor, dependés mucho de que el público se enganche?

Presta: Que la gente se enganche es fundamental y hermoso. Se nota cuando el público está enganchado con la historia de la relación, te lo hacen saber. Vos viste como hacen: “Aahhh” cuando se besan, o “Uy” cuando piensan que todo entre ellos está encaminado y de pronto aparece Miguel, ¿el novio tóxico? El público se prende y se va contentísimo, me doy cuenta también porque me esperan a la salida o por los mensajes que me llegan. No es fácil armar una obra y mucho menos una obra de humor. Hay un montón de trabajo detrás. Ni te cuento lo que es esto de terminarla con una banda en vivo, ¡mis productores me odiaron! (se ríe) Hacer una obra como esta requiere de la participación del público, pero hasta ahí nomás, porque no es un show de stand up, es teatro, a mí me gusta que la gente vaya y vea una obra. Como espectador me rompe que si voy al teatro me hagan participar, así que entiendo que todo es un delicado equilibrio.

Noticias: Como actor trabajás muy bien el antihéroe, una figura que en las comedias románticas perfeccionaron Ben Stiller o Adam Sandler. ¿Cuánto hay de Sebastián en Santiago , el personaje que hacés en la obra, y cuánto es Santiago en Sebastián?

Presta: Y … hay bastante. Sebastián en varias oportunidades se ha enamorado de alguna amiga y no ha sido correspondido. Sebastián la jugó de amigo porque sabía que no había chance. Sebastián toca la batería como Santiago. Sebastián es divertido y gracioso como Santiago. Sebastián es bastante pelotudo como Santiago… pero con un corazón enorme (risas)

Noticias: Vos te hiciste muy conocido gracias a tus videos, ¿sentís que hoy estás más consolidado en el teatro?

Presta: De alguna manera sí. Yo trabajé mucho tiempo en la tele detrás de cámara, después hice los videos, entre una cosa y otra habrán sido veinte años, un montón, así que un poco me cansé de la televisión. Estoy hablando del 2015, la exigencia era enorme, trabajábamos muchísimo en esa época, hoy veo que la tele está más tranquila. Por un lado, creo que se labura menos, “Duro de Domar” tenía una producción increíble, noteros, segmentos especiales, producciones periodísticas. Para mis sketches, por ejemplo, me dejaban alquilar locaciones, podía contratar actores y disponer de vestuario. No sé si había más dinero, pero sí una producción y una exigencia importante. Te diría que existía hasta un pequeño maltrato, quizás sin querer, del jefe que tenías arriba, hoy creo que eso por suerte cambió, hay un poco más respeto por el empleado o por el compañero, que en ese momento no.  Pero yendo a tu pregunta, sí disfruto más del teatro que de la televisión, encontré un nicho que me gusta mucho, hago obras para que la gente tenga ganas de pagar una entrada para ver esta y la siguiente también. 

Noticias: ¿Siempre redoblás la apuesta aunque haya un riesgo?

Presta: Sí, porque la gente se va contenta y después te sigue acompañando. Te digo la verdad,  a veces voy a ver obras de teatro y digo: "¿Por qué es tan feo esto? No hay derecho!” (se ríe). Por supuesto que también me encuentro con obras muy buenas, muchas son mejores que las mías, pero me gusta que haya un esfuerzo, no podría hacer una obra medio pelo. Por eso creo que me está yendo bien en el teatro, más allá de que esta es una temporada muy difícil. El año pasado me fue bárbaro con “Mi amiga y yo”, 100.000 espectadores metimos. Este año el balance artístico es espectacular, estoy feliz con la incorporación de Flor Torrente, pero el 2026 viene mucho más tranquilo.

Noticias: Con respecto a la baja de espectadores, ¿sentís que la gente tiene menos plata?

Presta: Veremos cómo sigue la temporada porque en marzo recién arrancó el año de verdad, pero creo que es un año difícil en lo económico para muchos. Yo hablo con mis colegas y me comentan que es así, muchos compañeros tanto actores como trabajadores del mundo del entretenimiento, tienen algún otro emprendimiento lejos de lo artístico y hay amigos de otros rubros que han tenido que cerrar su tienda de ropa por ejemplo. Volviendo a lo mío, hoy el público tiene que elegir y muchos optan por figuras importantes, van a ver a Moria y a Jorge Marrale, esa es una realidad.

Noticias: ¿Sentís que ahora la gente se ofende más, está más sensible, más susceptible? ¿Hay más límites para el humor?

Presta: A ver, hace tres años el límite era total, ahora la gente se relajó un poquitito y permite ciertas cosas. Pero incluso hasta los humoristas cambiamos, yo hacía chistes en el 2016 que me causaban gracia y ahora ya no me hacen reír. Igual a mí me gusta zarparme un poco, pero más en el teatro, en algo privado, yo no sé si en los videos hoy me zarparía tanto. El humor va cambiando, de hecho en la obra había un chiste que a mí me causaba gracia, varias compañeras me dijeron: "Che, Seba, este está un poco pasado” y lo saqué.

Noticias: Hace un tiempo tuve la oportunidad de entrevistar a Fredy Villarreal y me dijo que es más difícil hacer reír que llorar. ¿Requiere mucho trabajo que parezca fácil hacer reir?

Presta: Creo que se puede aprender a hacer reír, por supuesto, pero lo más gracioso es cuando tenés algo innato, hay gente graciosa por naturaleza y hay gente que se quiere hacer la graciosa y no le sale. Insisto, creo que se puede aprender, pero muchas veces ya lo traés de fábrica… y mientras te digo esto puedo llegar a arrepentirme, ¡es más ya me está pasando!  Porque yo a los 14 no era un pibe gracioso, fui aprendiendo sin querer queriendo. (se ríe) Me nutría de Pepe Biondi, de Benny Hill ,disfrutaba mucho de “Hiperhumor”, “Calabromas”, las películas de Cantinflas, El Chavo, el Chapulín. Yo quería hacer eso, pero nunca imaginé que iba a terminar haciéndolo. Lo cierto es que yo hablo y la gente se me ríe aún cuando estoy hablando en serio, ¡piensan que los estoy jodiendo! Me pasa mucho eso, de alguna manera causa gracia lo que digo, los hago reír sin querer, me sale así. Me freno en algunas conversaciones, porque estamos hablando y digo: "Se me escapa el chiste " y no va. Igual cuando viajo en taxi a veces me dicen, "Che, Presta, pensé que eras más gracioso" (risas) Y bueno, amigo, no siempre estoy tan encendido, uno no puede ser gracioso las 24 horas.

En esta Nota