Juliana Awada cumplió 52 años este año con una celebración que fue, a la vez, una declaración de principios: sin protocolo, sin agenda política y sin Mauricio Macri. El primer cumpleaños después de la separación, confirmada públicamente el 11 de enero de 2026 tras más de quince años de relación, lo festejó en Saint Barthélemy, la exclusiva isla del Caribe francés que es sinónimo de lujo discreto y vida al sol.
El viaje: primero París, después el paraíso
El itinerario comenzó en París. Las fotos que Awada compartió en sus redes muestran a la empresaria y a su hija mayor, Valentina Barbier —fruto de su primera relación—, paseando por calles arboladas, bien abrigadas, con tapados en tonos tierra y gafas oscuras, capturando atardeceres europeos con una calma que contrasta con los años de exposición pública de la presidencia. De ahí, el destino fue Saint Barth: playa de aguas turquesa, restaurantes con velas y una celebración íntima lejos de los flashes.

"52 años con lo más lindo de mi vida"
En la isla, Awada fue homenajeada por sus amigas con una cena especial frente al puerto iluminado, con barcos amarrados como telón de fondo y la dedicatoria "Happy birthday Ju". Otra imagen la muestra junto a Valentina y a Antonia —su hija de 14 años con Macri— en un restaurante, las tres con vestidos negros y sonrisas relajadas. La frase que eligió para acompañar las fotos fue precisa y elocuente: "52 años con lo más lindo de mi vida". Un mensaje hacia adentro, sin estridencias.
Empresaria, diseñadora, ex primera dama
Awada se crió en una familia de origen libanés y sirio vinculada al rubro textil. Estudió en el colegio bilingüe Chester College de Belgrano y luego en Oxford. Durante los cuatro años de la presidencia de Macri (2015-2019) fue primera dama y se convirtió en referente de moda local: Vogue la incluyó entre las mujeres mejor vestidas del mundo en 2016. Terminada esa etapa, siguió activa en el mundo del diseño y los negocios, con bajo perfil.

Una separación anunciada
La ruptura con Macri, según trascendió, estaba definida antes de las fiestas de fin de año, pero ambos eligieron compartir Navidad y Año Nuevo en familia para priorizar a Antonia. La confirmación llegó en enero. "Hay procesos que necesitan tiempo", dijo Awada entonces, con su habitual economía de palabras. El cumpleaños en Saint Barth fue, en ese contexto, algo más que unas vacaciones: la primera imagen pública de una nueva etapa.















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