Monday 6 de April, 2026

PERSONAJES | Hoy 06:57

Verónica Pelaccini: “La actuación sale de un impulso interno”

Del teatro a la pantalla, la actriz vuelve al universo de “Parque Lezama” bajo la dirección de Campanella. Trabajo actoral y su rol como coach.

Verónica Pelaccini atraviesa una de las mejores etapas de su trayectoria profesional. El estreno de la versión cinematográfica de “Parque Lezama” la devuelve al universo creado previamente para el teatro por Juan José Campanella a partir de la obra “I´m Not Rappaport”. El traslado del Central Park original al “Parque Lezama” autóctono brinda los elementos habituales de la filmografía de Campanella: el componente nostálgico, la porteñidad empedernida, la añoranza por tiempos lejanos percibidos como mejores que la conflictiva actualidad, el toque romántico, el culto a la amistad y la comedia a la que nos tiene acostumbrados el realizador de “El hijo de la novia”.

Recientemente, Pelaccini formó parte del exitoso culebrón “Hija del fuego” y este 2026 la encuentra como parte del elenco de la serie futbolística “O11CE: nueva generación”, ya en su cuarta temporada. La actriz ha participado en ciclos icónicos como “Los simuladores”, “Chiquititas” o “Floricienta” y permanece en el recuerdo del espectador televisivo gracias a la genial recepcionista llamada Mercedes Rueda en “Cuando me sonreís”, la telenovela protagonizada por Julieta Díaz y Facundo Arana.

Pelaccini recibe a NOTICIAS en una confortable sala de reuniones ubicada en La Mansión del Four Seasons, dispuesta a charlar sobre las vivencias por las que le permite transitar su profesión, vinculadas al trabajo, la interpretación y al empleo del tiempo desde una desbordante imaginación.

Noticias: Vos formaste parte de la obra teatral “Parque Lezama” y ahora también de la película que ya está en Netflix. ¿Cómo viviste ese paso del formato teatral al fílmico?

Verónica Pelaccini: Fue como un ejercicio con el mejor de los maestros, porque estamos hablando de Juan José Campanella. A veces uno tiende a pensar que la película es lo mismo que se vio en el teatro trasladado al cine y la verdad es que en este caso estamos ante una especie de juego donde se nos propuso algo distinto, una transposición total. Todo lo que pasaba en el teatro está super valorizado por la cámara, hay algo de la intimidad, del pensamiento y de las emociones que vistos a través del lente permite que el público sienta el hecho cinematográfico generando una complicidad aún mayor con el espectador.

Noticias: ¿En lo que respecta a tu trabajo actoral, se modificó mucho con respecto a lo que hacías en la obra?

Pelaccini: Sí, totalmente. El personaje es exactamente el mismo y el vínculo también, pero el cine tiene una organicidad absolutamente distinta al teatro. El teatro es para los actores, porque uno arranca, modula, las emociones nunca se frenan y hay una continuidad de la acción. En el cine somos muchos tratando de hacer una misma escena, entonces cada pocos minutos hay un corte. Eso hace que la organización de la actuación tenga que ser mucho más fragmentada y requiere que estés dispuesto a retomar desde el lugar que dejaste con la misma verdad y conexión, pero al mismo tiempo respetando todas las pautas que hay en un set.

Noticias: En teatro uno va haciendo la obra, el público se ríe o se emociona y al final está la devolución del aplauso. ¿En el cine todo se basa en confiar en el director y en el equipo?

Pelaccini: Es así como decís, porque ¿sabés qué pasaba en el rodaje? Ahí no había risas. Nuestras escenas con Beto Brandoni ya las teníamos muy aceitadas, en el teatro sabíamos que iba a haber  interrupciones por las risas, algunas lógicas propias del texto estaban sujetas a eso y ya estábamos habituados. Pero nada de esto pasaba en el rodaje, así que requirió una adaptación total en más de un sentido.

Noticias: Si bien ya cargabas con la experiencia teatral, ¿cómo es trabajar con Beto Brandoni?

Pelaccini: Beto es el mejor compañero que podés tener. Es cómplice, conectábamos mutuamente, tiene mucho sentido del humor y es extremadamente generoso como compañero y como actor. Es muy fácil actuar con él, el vínculo entre padre e hija que tuvimos que armar salió de una manera muy natural, nos sentó bien a los dos. Nos gustaba encontrarnos, charlar en camarines antes de salir a actuar y estar juntos entre toma y toma. Beto sabe ofrecer su experiencia y su lectura del público como pocos actores, él la traduce, la baja, la comparte. 

Noticias: Pusiste en Instagram que Campanella es un director de otro planeta. ¿Ustedes se conocieron en “Entre caníbales”?

Pelaccini: Sí, ese fue nuestro primer trabajo juntos. Campanella como director tiene siempre el proyecto en su cabeza, pero es muy receptivo a los estímulos que vamos transmitiendo los actores, en plano o sobre un escenario. A veces uno no llega ni a poner en palabras algo y él ya ve. Y en el cine…¿qué te puedo decir de Campanella? La escena entre padre e hija en la película es una montaña rusa, tiene peleas, reconciliaciones, lágrimas, humor, todo con mucha frontalidad. Campanella disfruta mucho de trabajar con los actores, los ama.

Noticias: Vos sos coach actoral. Me gustaría que contaras un poco en qué consiste ese trabajo

Pelaccini: Un coach actoral es alguien que ayuda y acompaña a los actores para que logremos lo que necesitamos en el set atendiendo a que eso se consiga en el menor tiempo posible, algo que busca la producción, y con la mayor calidad, singularidad y eficacia para el actor. Lo que hacemos es trabajar mucho sobre la escena para que el actor consiga lo que se le está pidiendo en ese momento, hay que estar junto a él acordando las mejores técnicas para que eso suceda. Las palabras que utilizás no son un discurso, te diría que son casi un código compartido de  herramientas para llegar al resultado que buscás. Requiere conocer mucho al actor y a sus vivencias, es un trabajo muy artesanal. Sobre todo me convocan para coachear en series y cine, me gusta mucho trabajar como coach en series destinadas al universo juvenil porque muchas veces trabajan actores y actrices nuevos, con muy poca experiencia y entrar en un set implica ingresar a un lugar con dinámica propia. En un rodaje hay muchas variables que no tienen que ver solamente con lo actoral, pero que necesitás comprender, mi función también es ayudar en ese aspecto.

Noticias: Cuando empezaste, tu primera maestra fue Alejandra Boero. ¿Sentís que hoy los jóvenes tienen distintas maneras de acercarse al trabajo actoral debido a la gran cantidad de herramientas tecnológicas y plataformas? ¿Qué consejo les darías ante esa infinita gama de posibilidades?

Pelaccini: La actuación es algo que sale de un impulso interno muy propio y eso se puede transformar en cualquier texto, género, acción o emoción. Lo importante es que estén conectados con lo que a ellos y al entorno les esté pasando en ese momento. Porque una cosa es actuar y otra muy distinta es exhibir. En general, las personas jóvenes muchas veces lo que quieren es actuar en algún lugar y tener las consecuencias idílicas de haberlo hecho en vez de meterse en el fango. Pero actuar significa tratar de crear y por eso es una de las profesiones más desafiantes, más hermosas, más trabajosas, pero también una de las que mejor nos permite conocernos y en definitiva estar vivos. 

Noticias: Leí por ahí que nombraste con mucho cariño a  Norma Aleandro como tu maestra arriba y abajo del escenario. ¿Qué significa para vos?

Pelaccini: Norma Aleandro fue compañera mía en “El juego del bebé”, una obra de teatro dirigida por Roberto Villanueva en el 2000, éramos cuatro en el escenario, Jorge Marrale, Claudio Tolcachir, ella y yo. Después, Norma me dirigió también en otra obra suya, pero lo de maestra lo digo por la persona que es, por los secretos de la profesión que compartió, por la complicidad con la que trabajamos e hicimos giras. Norma Aleandro es historia viva para nosotros, igual que Beto. Yo tuve la gran oportunidad de trabajar de muy chiquita con los grandes, la vida me hizo ese gran regalo.

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Leonardo Martinelli

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