Hijo de madre argentina y padre peruano —el locutor José Palomino Cortez— y actor de distintas texturas tanto en teatro como en cine y TV, hoy Juan Palomino protagoniza (junto a Fabián Vena, Guillermina Valdés, Ernestina Pais y Rocío Igarzábal) “El divorcio del año”, una comedia de José María Muscari y Mariela Asensio que se presenta en el Multiteatro. Sobre esta obra, su relación con la cantautora Charo Bogarín y sus próximos proyectos, el intérprete platense conversa aquí con NOTICIAS.
Noticias: “El divorcio…” habla de los vínculos de pareja, de la relación padres - hijos y la exposición en las redes sociales. ¿La obra lo hizo reflexionar sobre estos temas con relación a su vida personal?
Juan Palomino: Sí, me interpeló como padre, como miembro de una pareja y me hizo reflexionar sobre la estructura familiar, donde a veces uno antepone egoístamente sus objetivos profesionales a su rol de papá.
Noticias: Empecemos por la paternidad.
Palomino: Yo tengo tres hijos y creo que fui mejor padre, un padre más presente, con los dos últimos que con la mayor. A Sofía también la acompañé en su crecimiento, pero a ella le tocó vivir mi etapa de gran popularidad en la TV y en ese momento no me puse a pensar cómo lo podía estar viviendo esa criatura. Para mí, todo eso fue tan que me sucedía solamente a mí que no evalué lo otro. Visto desde hoy, creo que Sofía se vio afectada por todo eso. Con Aarón, mucho menos, y con Floriana casi nada, porque ahora la gente se construye desde muy joven con las redes sociales.
Noticias: ¿A nivel pareja en qué se sintió interpelado?
Palomino: Bueno, estamos hablando de “El divorcio…” y yo tengo dos divorcios.
Noticias: ¿Entonces?
Palomino: Lo que modificó mi camino, lo que de algún modo fue determinando mis cambios, fueron las circunstancias, más allá de lo que es fundamental en una pareja: el amor, la pasión, la admiración y el respeto. Tanto con Adriana, la mamá de Sofía, como con Sabrina y Lucila, las madres de Aarón y Flori.
Noticias: ¿A qué circunstancias se refiere?
Palomino: Como mis padres se separaron de muy grandes, yo crecí con la idea de que el matrimonio era para siempre, para tener hijos, que la mujer estaba para criarlos y el hombre, para proveer. Yo atravesé la experiencia de la paternidad, la del matrimonio y la de mi profesión con esos rasgos atávicos, pero el arte me ayudó a reflexionar. Ahora creo que con el tiempo, sobre todo por los chicos, uno puede llegar a tener una familia grande, linda y respetuosa. Los divorcios siempre son complicados, pero más allá de los conflictos, hoy me gratifica ver que cuando uno la necesita, esa gran familia está, como cuando murió mi padre.
Noticias: La obra también habla de la exposición pública. ¿Cómo ha manejado eso?
Palomino: Nunca me subí al carro de la fama. Siempre viajé en subte y caminé por la calle, nunca viví en un country. Y es así porque mi deseo siempre fue ser actor, no famoso. En eso, a diferencia de mi paternidad y mis parejas, no hubo cambios.
Noticias: Ahora hace ocho años que está con Charo Bogarín.
Palomino: Sí, a nosotros nos unió el cine y antes que pareja, nos hicimos amigos. Charo me ayudó a entender la lógica de la pareja y hoy, ya a una edad madura, podemos juntarnos con nuestros respectivos hijos e incluso con las madres de mis hijos y los ex de ella. Uno puede construir eso desde el amor y el respeto.
Noticias: ¿Cómo fue eso de pasar de la amistad al amor?
Palomino: Uh, qué pregunta… Yo a Charo ya la admiraba como artista, especialmente por su forma de fusionar el folklore con lo electrónico. Si yo fuese músico, me hubiera gustado hacer eso, un verdadero hallazgo. Esto, más su mirada de la mujer, del empoderamiento de una mujer de ascendencia guaraní y con un padre desaparecido a pocos días del golpe del ‘76; que supo llevar ese dolor con hidalguía y revisar su propia historia a través del arte.
Noticias: A veces suele acompañarla en sus presentaciones.
Palomino: Sí, la acompaño recitando o cantando juntos un par de temas afroperuanos. Eso me hace muy feliz y también fue como recuperar a ese Juan de “Negros de Miércoles”, grupo musical que integré.
Noticias: Con Charo también compartió “Sex”, su primer trabajo con Muscari. ¿Lo hubiese hecho sin ella?
Palomino: No. Esa fue la única condición que le puse a José. Al principio le dije que no, pero impulsado por Charo, que se enganchó enseguida con la idea de hacer “Sex” juntos, y mi hija Floriana, me animé. Flori me dijo: “Papá, salí de tu zona de confort. Ya hiciste de Martín Fierro, de Perón, de Maradona. Ahora anímate a hacer algo que tenga que ver con la sexualidad a la edad que tenés. Ya alejado de ese cuerpo de los ’90, de esa imagen de macho”. Y ahí pensé, ¿por qué no? Igual, fue una versión más “cuidada” de la habitual, más acorde a un público familiar como el de Villa Carlos Paz.
Noticias: Volviendo a “El divorcio...”, la obra también refiere a las redes sociales. ¿Cómo se lleva con ellas?
Palomino: Las fui incorporando de a poco y básicamente las uso para promocionar lo que estoy haciendo; y otras veces, para hacerme el lindo (risas). Aunque en Facebook soy más directo con lo que pienso sobre política y economía. Sobre todo, con este gobierno tan anti-Estado, cuando yo creo firmemente en el rol del Estado y en las políticas de Estado.
Noticias: Hablando de hacerse el lindo, le costó bastante asumirse como galán, ¿no?
Palomino: Sí, un par de años, porque pasé de hacer un unitario serio como “Amores”, de Alejandro Doria, a telenovelas como “Quereme”, con Cris Morena; “Zíngara”, con Andrea Del Boca; y “Carola Casini”, con Araceli González y de la mano de Adrián Suar, que fue mi cuñado y es el tío de mi hijo. Al principio decía. “Soy un actor, no un galán”. Hasta que me di cuenta de que eso era una boludez.
Noticias: ¿Tenía prejuicios con los galanes?
Palomino: No. Mi resistencia no era por estigmatizar al galán, sino porque no me sentía identificado con ninguno de los modelos masculinos de galán de la TV de los ‘90. Todos eran blancos, como Gabriel Corrado y Gustavo Bermúdez; entonces, ¿cómo un negro como yo iba a ser un galán? Ese rollo se me pasó cuando me di cuenta de que el galán también podía hacer “La Celestina”, de Fernando de Rojas, o “El avaro”, de Molière, en el San Martín.
Noticias: ¿Qué le significa volver a ser convocado por Muscari, un director de teatro que, con sus más y sus menos, ha roto varios moldes en la escena local?
Palomino: José tiene esa particularidad, esa cosa irreverente; y si bien yo venía de hacer “Otelo” en la Comedia de la Provincia y luego en Mar del Plata, me atrajo la idea de hacer una obra con un elenco tan variado, con gente que viene de distintos “palos”.
Noticias: Ante la actual falta de ficción en la TV abierta, le oí decir que los diferentes sectores de la actividad deberían empezar a conversar para intentar revertir la situación.
Palomino: Sí. Tendríamos que juntarnos todos para ver cómo abaratar costos y reactivar la actividad. También tendría que estar el Estado, pero el Estado ahora dice “arréglensela ustedes”, cuando Uruguay, por ejemplo, devuelve el 30% de lo invertido. Carlos Rottemberg también viene hablando de lo mismo, porque el teatro comercial, que históricamente se ha nutrido de las figuras de la TV, también se va a ver afectado. Si lo hacen Brasil, México y Turquía, ¿por qué no nosotros? Además, la ficción en la TV abierta, como el cine, hace a nuestra identidad, porque en las plataformas nadie toma mate ni hace un asado, responden a una realidad más global.
Noticias: ¿Proyectos?
Palomino: En el San Martín me convocaron para hacer “El beso en el asfalto”, de Nelson Rodrigues, uno de los mejores autores brasileños, y también estoy preparando una versión de Omar Sánchez de “Fuenteovejuna” para un solo personaje. Aparte, empecé a filmar para Netflix “El futuro es nuestro”, una miniserie basada en una novela de Philip K. Dick, también autor de “Blade Runner”, que narra un mundo distópico en una Sudamérica donde el cambio climático ha hecho estragos por la aparición de un líder mesiánico.
Sergio Núñez / X @sergei_nunez
por Sergio Núñez

















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