Thursday 2 de April, 2026

PERSONAJES | Hoy 07:53

Mauricio Kartun: “El humor es un mecanismo cercano a la poesía”

El dramaturgo y director presenta su nueva obra y reflexiona sobre el humor, la poesía, la política y su forma de crear teatro.

La última creación de Mauricio Kartun que en cada función llena el Teatro Sarmiento del Complejo Teatral de Buenos Aires, “Baco Polaco”, es una fenomenal pieza teatral donde una antigua tragedia griega (“Las Bacantes”, de Eurípides) se convierte, según el propio autor y director, en un “pastiche” ambientado en un pueblo de la pampa bárbara de los años ‘30. Paraje donde irrumpe una troupe que tiene como principal atracción a Reina Esther, una virgen vitrolera que lleva su música en discos de pasta.

Con ella también llegan Dionisio, su enamorado, que la sigue cual fiel mascota, su protectora hermana mayor y un empresario ebrio que dirige la compañía. En el pueblo es carnaval y en medio de todo eso aparece Penteo, un joven patrón de estancia en conflicto con su madre viuda, que se obsesiona con la joven vitrolera y desata la tragedia.

Obra de una prosa exquisita que invita a agudizar los oídos y con seis notables actores (Aníbal Gulluni, Nahuel Monasterio y Paloma Zaremba en los roles principales, más Soledad Bautista, Luciana Dulitzky y José Mehrez), esta relectura del mito de Dioniso es una buena ocasión para conversar con unos de los más grandes teatristas de la escena local.

Noticias: ¿Cómo fue que su lectura de este clásico de Eurípides devino en un pastiche situado en la pampa criolla un siglo atrás?

Mauricio Kartun: Una deriva rara. Hace unos años terminábamos una temporada de mi obra “La Madonnita” y con el elenco no nos resignábamos a separarnos. Esa cosa amorosa que crean las convivencias artísticas. Había una convocatoria para un ciclo de teatro inspirado en clásicos griegos, que organizaba la Fundación Konex, y me empujaron a presentarnos. No teníamos nada, así que salí a leer. Me conmovieron mucho algunas imágenes de “Las Bacantes” y armé un boceto, una adaptación pensada sobre los cuerpos de los actores y actrices de aquel elenco; y hasta del asistente. Lo de los años ‘30, incluso, venía de la obra que estábamos representando: una forma de aprovechar en una nueva puesta la utilería y el vestuario de la que terminaba. La vitrola, que es elemento central en “Baco…”, también era en aquella otra puesta un elemento de mucha presencia. No nos eligieron, pero el imaginario ya estaba en marcha. Y andá a decirle que pare.

Noticias: Aquello fue hace 20 años. ¿Por qué se cristalizó recién ahora?

Kartun: Aquel grupo, incluyendo a una actriz suplente y al asistente, era de seis intérpretes. Un número demasiado grande para mí, que solo trabajo con elencos chicos. Lo fui postergando. Cada tanto lo releía, me enganchaba, pero a la hora de montar algo elegía textos de logística más sencilla. En 2025, una serie de imágenes de la realidad política me llevaron una y otra vez a este texto. Cierta presencia gozosa del odio, la tematización del abuso. Le había llegado el momento.

Noticias: Me equivocó si digo que “Baco…” habla básicamente de la eterna oposición entre la celebración y el orden social, pero también del abuso de poder, la violencia y la cosificación de la mujer?

Kartun: La idea central de una obra suele estar en la estructura del relato. Que aquí es la historia del propio narrador, Dionisio. Pero algunas estructuras, como esta, son tipo racimo; un tema está en el esqueleto, el escobajo, y unos cuantos más en cada uva.

Noticias: Uno de sus sueños era trabajar con egresados de la EMAD, donde dio clases. ¿Por qué eligió a “Baco…” para concretarlo?

Kartun: Hace años que cada tanto sueño con trabajar de esta manera. Me importa siempre capitalizar las experiencias. Darles un peso específico que las saque de su pura condición subjetiva. Volverlas hecho. Sobre lo de la EMAD, este año además saldrá publicado un libro con obras de discípulos, escritas en el marco del taller que tuve allá; una iniciativa que vengo fogoneando desde hace varios años. Para un texto difícil como este, con mucha zona narrativa, y estética inusual, necesitaba un elenco dispuesto a la experimentación. Con la paciencia, el talento y el entusiasmo necesario para encontrarle la vuelta. Calzaba justo con aquella fantasía.

Noticias: “Baco…” es una obra redonda. Tanto a nivel actoral como en los demás rubros escénicos. ¿Cómo llegó a eso como director?

Kartun: Ante todo, gracias por la apreciación. La veo en cada función y también me entusiasmo con el resultado. Mi experiencia como director se forjó en una actividad muy particular: mis clases de Creación Colectiva en la Facultad de Arte de Tandil, donde también trabajé mucho tiempo. Allí, trabajando con actores y actrices principiantes, fui desarrollando algunas estrategias basadas en priorizar en el proceso los saberes, condiciones, cuerpos y habilidades de los intérpretes. Hacer a veces fortaleza de la debilidad. Aproveché a estos seis intérpretes notables, que había seleccionado. y busqué acomodar la puesta a sus fortalezas. Y a sus otras condiciones artísticas, como las musicales. El resto es mérito de nuestro equipo: escenógrafo, iluminadora y diseñador de movimiento.

Noticias: Pese a abordar temas complejos, “Baco…” también tiene pinceladas de humor. Incluso en escenas muy tensas.

Kartun: No sabría trabajar de otro modo, no me sería orgánico. Es parte de mis mecanismos. El humor, en sus procedimientos, es un mecanismo muy cercano a la poesía. Sabiendo mantenerse en el filo, un mismo texto o acción puede convivir incluso en los dos territorios.

Noticias: Uno de los rasgos distintivos de la obra de Eurípides es la complejidad de sus personajes. Algo también presente en Penteo, el malo de “Baco…”, tan arrogante y vulnerable a la vez. 

Kartun: Entre los autores, uno de los yeites más efectivos en la composición de personajes es la contradicción. Y se aplica a distintos campos. Hacer un malo sin fisuras es fácil, pero el resultado tiene siempre el riesgo del maniqueísmo. Cuando un personaje gana en condición dialéctica, como en este caso, se energiza. En la teoría dramatúrgica eso se llama condición dinámica, porque crea una fuerza interior que mueve al personaje independientemente de los conflictos exteriores.

Noticias: Hablando de comicidad, ¿cómo se lleva con los personajes humorísticos de su hijo Julián? ¿Podrían hacer algo juntos?

Kartun: Hace años lo intentamos, pero como buena parte de los procesos teatrales, quedó en el camino. A mí me divierten mucho sus personajes. Y le admiro su condición de artista de variedades. Tenemos circuitos diferentes: Juli es tirando a mainstream, y yo -por decirlo en el mismo dialecto-, más indie. Pero sería precioso.

Noticias: En 2003 empezó a dirigir sus propias obras. ¿Cómo se llevan el dramaturgo y el director?

Kartun: Mientras no dirijo tienen una relación muy amable, muy cumplidos los dos. Cuando empiezo a montar algo y aparecen problemas, se trenzan fiero. Suelo tener asambleas muy movidas en los desvelos nocturnos. Se agarran de los pelos: “arréglalo vos”, “no, arréglalo vos”. Esas cosas (risas).

Noticias: Nunca dirigió en cine y TV. ¿Por qué?

Kartun: Nunca me tentaron como lenguaje. Obligan siempre a cierto rendimiento industrial. No sabría cómo llegar a buenos resultados sin mis pacientes siete u ocho meses de ensayo.

Noticias: En el secundario repitió varias veces de año. ¿Cómo fue la primera vez que se puso al frente de una clase?

Kartun: La primera vez fue en Teatro Abierto, compartiendo el trabajo nada menos que con Tito Cossa, que me había convocado como su copiloto. Tenía bien cubierto el flanco y fue fácil. Al año siguiente tuve que hacerlo solo, y para más exigencia, transmitiendo teoría, en un taller que dicté en Trelew. Ahí me tuve que hamacar. Fue experiencia iniciática, porque desde ahí no paré más. 

Noticias: En el ambiente le dicen con respeto y cariño "maestro". ¿Qué siente cuando lo llaman así?

Kartun: Por mis cursos y talleres han pasado unos cuantos miles de alumnos, tengo el rol incorporado. Por otro lado, creo que de algún modo se ha naturalizado cierto impulso pedagógico en mis charlas y publicaciones. Me gusta ese rol. Creo que todos los artesanos que dominamos un oficio, tenemos cierto deber social de compartirlo en algún momento.

Noticias: Desde “Civilización… ¿o barbarie?”, su primera obra, la historia argentina es casi una constante en su obra. ¿Por qué?

Kartun: La historia es una cantera de imágenes extraordinaria. No me interesa tanto en lo documental como en esa otra faceta más poética. Es imposible leer historia sin ir de un mito a otro.

Noticias: En 2025, al recibir el Martín Fierro a la trayectoria en teatro, hizo una férrea defensa del Instituto Nacional del Teatro, en clara referencia a la política cultural del gobierno nacional. ¿Cómo sigue eso?

Kartun: Duro, cada vez más. Por suerte, los agentes culturales tenemos el cuero resistente. Escuchaba hace unos días el discurso de Dolores Fonzi al recibir un premio en España y me conmovió sentir la solidez y unanimidad de esta resistencia.

Noticias: Una vez dijo que si no fuera quien es, sería jardinero. ¿De dónde viene eso?

Kartun: De eso que las viejas llaman “mano verde”. Desde chico viví sembrando semillas y haciendo plantitas de gajos. En un momento de vorágine como este, es una actividad de extraordinarias virtudes zen. Nos pone en sintonía con los tiempos de la tierra, que son los nuestros, los orgánicos. Las manos en la tierra como una forma de meditación.

 

Sergio Núñez / X  @sergei_nunez

por Sergio Núñez

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