Javier Milei (CEDOC)

Preocupación en el Gobierno por una nueva encuesta que le da mal a Milei

Un sondeo de Giacobbe enciende alarmas en Olivos: la imagen negativa de Milei toca el 55% y el "Adornigate" ya es un lastre que la militancia no puede explicar.

Lo que hasta ayer eran números de "resistencia heroica", hoy se transformaron en un frente de tormenta. La última medición de Giacobbe & Asociados —una consultora históricamente mirada con buenos ojos por el oficialismo— cayó como una bomba de profundidad en el despacho de Santiago Caputo. Según el relevamiento, la imagen negativa de Javier Milei escaló hasta el 55,6%, dejando su valoración positiva en un magro 36,1%.

El dato más corrosivo, sin embargo, no es el del Presidente, sino el de su Jefe de Gabinete. El estudio revela que Manuel Adorni ya cosecha niveles de rechazo que superan incluso a los de Cristina Kirchner. Para el electorado, el "caso Adorni" —vinculado a la compra de departamentos con créditos bajo condiciones dudosas— no es un simple ataque mediático: el 39,3% de los encuestados señala el "uso de recursos públicos" como el factor que más indignación genera.

"Me extraña de Giacobbe": el periodismo militante en fase de negación

La reacción en el universo de las redes sociales no se hizo esperar. El periodista Fran Casaretto, una de las espadas mediáticas del ecosistema libertario, sintetizó el malestar del "Triángulo de Hierro" con un posteo cargado de decepción: "Me extraña de Giacobbe. Creí que eran más serios".

Esta frase no es aislada; es el síntoma de una gestión que empieza a ver enemigos en sus propios aliados. Cuando los números de Jorge Giacobbe —un analista que suele leer con precisión el pulso del voto anti-sistema— dejan de ser favorables, el libreto oficialista recurre a la descalificación. Para la militancia digital, si la realidad no coincide con el relato de la "fuerza del cielo", el problema es la realidad (o el encuestador).

El costo de la "Casta Propia"

El informe de Giacobbe pone blanco sobre negro un fenómeno que en la Casa Rosada intentan minimizar: la percepción de corrupción. En el ranking histórico de gobiernos asociados a este flagelo, Milei ya ocupa el segundo lugar con un 31,3%, solo por detrás del kirchnerismo y superando ampliamente los registros de Mauricio Macri o Carlos Menem.

La contradicción ética del "Adornigate" está perforando el núcleo duro del votante libertario. Mientras el discurso oficial sigue pidiendo "sacrificio" a la clase media, las noticias sobre los departamentos financiados del Jefe de Gabinete actúan como la caída de la bandera anticasta.

Martín Menem insiste en que el 29 de abril Adorni irá a Diputados a dar un "show", pero en los pasillos de Balcarce 50 la preocupación es otra: que el show termine de confirmar lo que las encuestas ya gritan: que el Gobierno está perdiendo su capital más preciado, la superioridad moral.

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