Tuesday 14 de April, 2026

POLíTICA | Hoy 03:22

Milei en crisis: la intimidad del brote místico del gobierno

Frente a los escándalos de corrupción el Gobierno se aferra a una fe ecléctica: rabinos y pastores, profecías, escudos protectores, talismanes y tarot.

Hubo un momento en que la presión quebró a Luis Caputo. Ocurrió en el último tramo del gobierno macrista, poco antes de que el FMI exigiera la cabeza del entonces presidente del Banco Central, una noticia que el otrora hombre del mercado recibió con algo parecido al alivio. La crisis económica, el endeudamiento y los distintos escraches que él y su familia habían sufrido lo habían llevado a un estado en el que se mezclaban los ataques de pánico con profundas crisis nerviosas, una situación en la que jamás se había encontrado antes, en la era en que se jugaba millones de dólares en una tarde. Desde entonces “Toto” se convirtió en algo parecido a un hombre roto. La manera que encontró de sanar fue alejarse lo más posible de la función pública, incluso haciendo una promesa -a él y a su familia- de que jamás volvería a ocupar un cargo.

¿Pensará ahora, en plena turbulencia económica, en el juramento que rompió? ¿Estará arrepentido? Sólo él lo sabe, pero algo está claro: bailando otra vez ante el borde del abismo, el ministro de Economía se refugia en la espiritualidad. Es una manera de lidiar con la dura realidad que viene creciendo en él desde que, en la previa de la asunción, Milei y su hermana lo convencieron a él y a su esposa de que el mismísimo Dios les había revelado que Caputo era el hombre indicado para el puesto. “El Uno me dijo que vos sos parte de 'la misión'”, le dijo el libertario durante una cena en el Country Newman, en un evento místico que significó un parteaguas para todos los involucrados.

Caputo y la Virgen

En estas semanas de nervios, en las que, mientras que el riesgo país no baja y la actividad no repunta, él reparte insultos para empresarios, opositores y hasta los propios, “Toto” lleva sus nuevas creencias a donde va. En su última entrevista, el domingo 5 en La Nación +, la lució en su pecho. “Esto es un detente, para cuidarme de las malas... algo que te protege”, explicó, mientras exhibía el amuleto en su suéter: ahí se leía la leyenda “Inmaculado corazón de María sed la salvación del alma mía”. A la mañana siguiente llevó ese mismo escudo protector a la reunión de Gabinete que armó el Gobierno para mostrar respaldo público a Adorni.

Para quienes caminan por el ministerio, esta faceta religiosa está lejos de ser una sorpresa. Caputo desde hace más de un año mandó a poner cuadros de la Virgen en los pasillos y en su despacho. Es curioso: a pesar de que tanto en la conversación con Luis Majul como cuando le preguntan en privado aclara que son todas creencias “cristianas”, la enorme Virgen que está atrás de su escritorio, la del Cerro de Salta —de quien se cree que puede dialogar con una vidente llamada María Livia—, no sólo no está aprobada por el Vaticano sino que incluso está prohibida por el arzobispado de esa provincia.

Manuel Adorni y su cuadro místico

Esta creencia esotérica marida muy bien con la gran responsable de esa impronta en el Gobierno. De hecho, hay más de uno que dice que el escudo que lleva Caputo en el suéter no se lo regaló su esposa, como contó en la nota, sino la mismísima secretaria general. Es ella, que domina disciplinas diversas como el tarot, la “comunicación interespecies” y la canalización angelical, la que lleva las riendas del misticismo oficial. Estas creencias están, en el peor momento del Gobierno, en pleno brote. Es que las fuerzas del cielo controlan el Gobierno.

Sobrenatural

Esta revista fue pionera en revelar la verdadera historia detrás de la aventura política de los Milei: la comunicación de él con Dios en plena pandemia, la “misión” que le dio de meterse en política, la profecía de que sería Presidente en 2023, el rol de sus perros —los clonados y los muertos— como vehículo de la comunicación mística y también como consejeros, y la figura clave de Karina. Ese esoterismo era una serie de creencias privadas de los hermanos, hasta que llegaron al poder. Ahí eso cambió, como anunció él mismo en las afueras del Congreso el día que asumió: se inauguraba “una nueva era” para “los argentinos de bien” gracias a “las fuerzas del cielo”, que le habían confirmado que “lo imposible no existía”.

La tapa de NOTICIAS

Ahora, en el tercer año del Gobierno, mientras la crisis económica y los distintos escándalos de corrupción acechan a los libertarios, las creencias sobrenaturales parecen haber copado a toda la administración y a sus protagonistas. Algunos se suman a esa corriente por una profunda convicción, porque comparten la lógica de los hermanos Milei de ser parte de un proyecto literalmente digitado por Dios —varios de ellos, como Sandra Petovello, ya conocían el mundo esotérico antes de la función—, mientras que otros lo hacen por oportunismo, sabiendo que no hay ningún trampolín tan redituable en el espacio como jugar la carta esotérica ante los Milei.

Un claro ejemplo de esto último es Manuel Adorni. El jefe de Gabinete vio trastocadas todas sus convicciones en poco tiempo. Por un lado pasó de ser el principal detractor de los privilegios de los políticos a subirse a aviones privados, viajar a Aruba y Punta del Este, sumar a su mujer —en primera clase— a una comitiva oficial, cambiar un departamento en Parque Chacabuco por otro en Caballito y una casa en country. Pero en el plano no terrenal también parece haber incursionado en otros mundos. Antes de conocer a Karina Milei y de convertirse en su protegido, era un profundo creyente católico. Ahora el funcionario más apuntado del Gobierno exagera su esoterismo: ubicó en el centro de su despacho, como para que salga en las fotos de todas sus reuniones, un “escudo crístico” que le regaló su jefa, un amuleto que se usa para la protección de ataques esotéricos y de malas energías. Adorni debe pensar que sólo una mano desde el más allá lo puede salvar.

Karina Milei

Santiago Caputo está en una sintonía similar. Todos los que lo conocen en profundidad juran que el asesor jamás creyó realmente en los poderes sobrenaturales de su jefe, sino que su olfato rápidamente lo advirtió de que usando esa carta iba a poder crecer en el espacio. El tatuaje que se hizo en la espalda luego de la victoria de Milei en las PASO del 2023 iba en esa línea: el dibujo de una profecía de Parravicini —a la que las huestes del asesor emparentan con la figura del líder libertario— dibujada en su cuerpo, casi como una prueba de sangre y de lealtad mística.

Desde entonces el estratega ocupó un lugar central en el ecosistema místico del Gobierno: era el encargado de traducir la convicción sobrenatural del mandatario en discurso público, algo que logró entre la memética y la línea que bajaba su agrupación “las fuerzas del cielo” y el programa “La misa” —cuyos nombres son todo menos una casualidad— y los discursos presidenciales, que mutaron desde el libertarianismo duro del 2021-2023 a una “moral como política de Estado”, es decir, “una lucha entre el Bien y el Mal”. Caputo, con su pluma, fue el encargado de dotar al relato oficial de una impronta casi teológica.

Caputo y su tatuaje

Pero el asesor tiene un problema bastante terrenal: la profunda tirria de Karina Milei, que hace tiempo lo quiere afuera de las cajas del Estado. En estas horas aciagas, en las que el autoproclamado “Mago del Kremlin” se juega su permanencia en el Gobierno, el hombre ensaya un recurso: aceitar, en los encuentros personales con el Presidente, la carta del misticismo. En medio de la crisis “mantienen encuentros esotéricos”, publicó en La Nación el periodista Jorge Liotti. Ante momentos desesperados, medidas desesperadas.

Los escudos de Olivos

Milei recurrió a lo sobrenatural en los peores momentos de su vida. Su comienzo formal en el esoterismo ocurrió luego de la muerte de su perro Conan, en el 2017, cuando Karina se entrenó en el arte de la “comunicación interespecies” y lo empezó a contactar con el can en el más allá. Otro paso central fue la pandemia, en la que permaneció encerrado, época en la que murió de Covid su psicólogo. Esa línea continuó en su era política: luego de perder las elecciones bonaerenses, en septiembre del año pasado, le aseguró a su tiktoker personal, Iñaki Gutiérrez, que no había nada que temer. “Hablé con el Uno y me dijo que en octubre vamos a ganar”. ¡Y ocurrió! A fines del año también volvió a tranquilizar, en clave esotérica, a un grupo de influencers libertarios clase B, que responden a Karina, que lo fueron a visitar a la Rosada. “Gracias, vos sos el Mesías, vos sos el elegido”, le dijo Geraldine Prais, que fue candidata a concejal libertaria en Esteban Echeverría aunque es más conocida por los tatuajes en su rostro.

Javier Milei

Milei ahora atraviesa uno de esos momentos difíciles. Por un lado se recostó aún más en sus consejeros espirituales, que son tantos como los empleados de una pequeña empresa. A su rabino personal, y ahora embajador en Israel, Axel Wahnish, se le sumó el rabino Richard Kaufmann, y ahora también un pastor evangélico. Es un dato que reveló el periodista Pablo Ibañéz: el pastor Alejandro Rodríguez visita en Olivos al Presidente en el comienzo y final de cada mes, una rutina religiosa que arrancó en agosto del año pasado.

El mes anterior Milei había ido a inaugurar a Chaco el templo del pastor Jorge Ledesma —famoso por su autoproclamada capacidad de convertir pesos en dólares y relojes de plástico en diamante—, y desde entonces el libertario parece haber abrazado esa religión. No sólo mantuvo encuentros en la Casa Rosada —en lo que fue la primera vez en la historia democrática que un grupo de pastores evangélicos reza ahí—, sino que también parece haberle dado un empujón a su pastor personal: a fines de enero se constituyó la Comisión de Bioética del ministerio de Salud —declarada como la encargada de velar por los “estándares éticos”— y entre los miembros está Rodríguez.

Jorge Ledesma

Sin embargo, la dificultad del Presidente no es sólo política. Como reveló este medio, a fines de febrero murió Robert, uno de los perros clonados del Presidente. Esa publicación —que ocasionó una verdadera caza de brujas comandada por Karina— tiene ahora un segundo capítulo. El Gobierno contestó, a través de un pedido de acceso a la información pública, una consulta de este medio sobre “Junior”, el nuevo clon de Conan que Milei encargó a mediados del año pasado. Y las preguntas, en especial en lo que hace a los números, no paran de crecer.

Mientras tanto, Milei se prepara para su tercer viaje como Presidente a Israel. Ese periplo combina los dos temas que se desarrollaron en esta nota: el libertario usa las giras oficiales como manera de desconectar de la realidad argentina y descomprimir la presión, mientras que el destino tiene una fuerte carga esotérica y religiosa. En su primera visita al Muro de los Lamentos, mientras lloraba con la cabeza apoyada en la pared, repetía: “lo hice, lo hice”. Y es verdad que lo hizo: Argentina atraviesa su primera presidencia mesiánica.

 

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Juan Luis González

Juan Luis González

Periodista de política.

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