Vito La Grotteria (CONTENT NOTICIAS)

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Escultura en bronce: entre la paciencia del oficio, el lenguaje de las flores y el arte monumental

El proceso creativo detrás de las esculturas en bronce combina trabajo artesanal, sensibilidad artística y una búsqueda expresiva que encuentra en las flores, el dramatismo y el espacio público distintas formas de conectar con el espectador.

La escultura en bronce reúne técnica, paciencia y expresión artística. Para Vito La Grotteria, cada creación implica un proceso que va desde el trabajo minucioso en el taller hasta la posibilidad de llevar una obra al entorno urbano. En esta entrevista, el artista reflexiona sobre su proceso creativo, los desafíos de la fundición y el vínculo entre el arte y la sociedad.

¿Cómo influyen la paciencia y el oficio artesanal en la identidad de tu obra?

La identidad de mi obra está profundamente influenciada por la paciencia. Una escultura puede llevarme hasta tres meses de estudio y proyección. A veces dedico más tiempo a construir el esqueleto sobre el que se apoyan las flores, mientras que en otras ocasiones puedo resolver esa estructura en un día y dedicar tres meses al proceso de "floración", dependiendo del estilo de la obra.

Cuando trabajo en una obra de carácter dramático, el proceso y los tiempos cambian. Son creaciones que suelen surgir con mayor facilidad y que puedo terminar en aproximadamente dos semanas, porque el mensaje está implícito desde el nacimiento de la obra.

¿Cómo lográs traducir esa carga dramática y romántica a un material tan rígido como el metal?

En obras como "Timoteo" y "Cuarto de hora", la herramienta está en el imaginario colectivo. A veces me siento fuera de mi propio círculo cultural y tomo referencias de lugares como el desierto de Estados Unidos, asociado al Lejano Oeste, o la Europa medieval.

En cuanto a lo floral, creo que pertenece al terreno de lo icónico. Yo hago flores, pero no soy quien determina qué significan. Mi trabajo consiste en generar una estructura armónica que se exprese a través de la adaptación de las formas. Ubico las flores de manera que, al llegar al bronce, encuentren una composición equilibrada y permitan que el espectador descubra alguna sensación o reflexión dentro de sí mismo.

La elección del color también puede comunicar distintos estados: a veces hablo de algo que está muerto y otras, de algo que está vivo. Por ejemplo, el negro puede representar la muerte y el celeste, la vida.

Las flores funcionan como un lenguaje universal. Es algo parecido a lo que sucede cuando viajás y te abrís a otras culturas: llega un momento en el que, para comunicarte con alguien, ya no necesitás compartir el mismo idioma, la misma cultura o la misma religión.

La escultura en bronce exige costos y procesos de producción complejos. ¿Cómo equilibrás el trabajo diario en el taller con los tiempos de la fundición?

Es una parte interesante del proceso porque, hoy en día, para pensar una obra tengo que adaptarme a la estructura del taller. Si tengo una puerta de 90 centímetros de ancho por 1,90 metros de alto, no puedo realizar una escultura que supere esas dimensiones.

Siguiendo ese razonamiento, para llegar a la fundición de Ricardo Bouchass tengo al menos 30 minutos en auto, conduciendo lo más despacio posible para evitar que la escultura se dañe durante el traslado.

Por eso, estoy considerando comprar, apenas pueda, una camioneta con una caja larga y descubierta que me permita transportar esculturas de mayor tamaño. También pienso en la posibilidad de contar con un taller más amplio.

Presentaste proyectos monumentales orientados a la ciudad, como en San Isidro. ¿Qué cambia en la función de la obra cuando pasa del taller al entorno urbano?

A mi modo de ver, la función de la obra se vuelve más colectiva. En un museo, los encuentros con el arte pueden ser mucho más personales y estar vinculados con los sueños y las experiencias individuales de cada espectador.

En cambio, al estar al aire libre, una escultura puede convertirse en un espacio de discusión, contemplación, apreciación y debate.

El entorno urbano no es igual en todas partes. Colocar una escultura abstracta en un parque donde la gente se reúne a tomar mate no es lo mismo que ubicarla en la entrada de una estación de tren, donde todos están apurados.

La obra puede tener su propio protagonismo, pero el contexto en el que se encuentre influye en su interpretación. Los espacios que ya cuentan con prestigio o reconocimiento también pueden aportar una validación que favorezca la comprensión de la obra.

¿Cómo dialoga la escultura de formato monumental con el transeúnte y con la arquitectura de la ciudad?

Desde mi perspectiva, una escultura monumental le otorga mucho carácter a una ciudad, como sucede con las obras de Lola Mora.

El arte representativo aporta solemnidad. Un monumento es una forma de enaltecer una idea y, de alguna manera, funciona como recordatorio de un acontecimiento o concepto de importancia histórica.

La escultura abstracta puede cumplir una función similar, aunque sin estar necesariamente vinculada con un hecho histórico. Su carácter suele ser más recreativo y puede relacionarse con sensaciones de confianza, contemplación y reducción del estrés.

¿Qué buscan hoy los coleccionistas de arte contemporáneo al apostar por una escultura en bronce en lugar de otros formatos más efímeros?

El bronce es un metal que, a diferencia del hierro, tiene una gran resistencia a la corrosión. En términos simples, es un material que puede perdurar durante muchísimo tiempo, y eso es muy importante en una obra de arte.

Actualmente, me estoy cuestionando si comenzar a pintar mis esculturas con acrílicos u óleos en lugar de utilizar la tradicional pátina del bronce.

La pátina se produce mediante un proceso de oxidación y, con el tiempo, el color puede cambiar. Todavía no encontré la manera de fijar esas oxidaciones sin alterar las tonalidades originales.

¿Cuál es la impronta que aspirás a consolidar dentro de las artes plásticas en Argentina?

Me gustaría formar parte del círculo cultural actual, integrado por personas que encuentran en el arte una herramienta fundamental para mejorar su calidad de vida.

No quisiera sentirme aislado en lo que pienso y en lo que expreso, aunque considero que es un desafío porque trabajo desde la soledad.

Actualmente estoy yendo mucho al cine. Me interesa observar las nuevas expresiones cinematográficas de actores reconocidos y analizar qué papeles eligen. Siento que, cuando lo económico no representa una preocupación central, esas elecciones pueden estar más relacionadas con sus pensamientos e inquietudes actuales. Me gustaría poder transmitir algo similar a través de mi obra, expresar aquello que pienso y siento, y encontrar en el arte una forma de compartirlo con los demás.

 

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