Juan Gil Navarro (José Tolomei)

Juan Gil Navarro: “Vivimos tiempos muy estúpidos y violentos”

Entre el teatro, las plataformas y los cambios culturales, el protagonista de “Misery” reflexiona sobre la actualidad.

Nacido un 15 de agosto, leonino de pura cepa, Juan Gil Navarro maneja su discurso con  paciencia, piensa lo que quiere decir y lo que prefiere callar. Huye del atolondramiento, es enemigo de los apuros y mantiene un espíritu rebelde, sin planes de abandonar el fuego sagrado y conserva la pasión por un oficio que aprendió a amar desde muy chico, primero en actos escolares, luego en sus estudios como adolescente y después en sus primeros trabajos como veinteañero.

Desde su debut en “Montaña rusa, otra vuelta”, la televisión supo sacar provecho de su presencia actoral. “La Leona”, “Floricienta”, “Lalola”, “Vidas robadas”, “Graduados”, el bigamo de “100 días para enamorarse” y el empresario teatral Horacio Hills de la segunda temporada de “Argentina, tierra de amor y venganza”, cimentaron su popularidad, un prestigio bien ganado y una trayectoria destacada en la que dio rienda suelta a todos sus recursos interpretativos.

El estreno de la adaptación teatral de “Misery”, el clásico de Stephen King, posibilita el encuentro de Juan Gil Navarro con NOTICIAS, una charla entusiasta, al aire libre, café de por medio.

Noticias: Te llamás Juan Manuel, ¿tus viejos te pusieron el nombre por Fangio?

Juan Gil Navarro: Es una buena pregunta, pero no (se ríe). En realidad, me iban a poner otro nombre. A mi vieja le gustaba Alejo por un pintor que se llamaba Alejo Vidal Cuadros, pero mi viejo no quería saber nada, al final tuvieron que negociar, así que fue Juan por mi abuelo materno y Manuel por mi papá. Era una época de nombres compuestos… ¡y también me tocó un apellido compuesto!

Noticias: ¿Qué significa para vos hacer algo como “Misery”? Todos tenemos muy presente la película y me imagino que te exige mucho desde lo físico

Gil Navarro: Está bueno, exige mucho desde lo físico y lo emocional, pero sobre todo lo que más me interesa de poder realizar “Misery” en estos tiempos, es que me gusta pensar que es una especie de metáfora sobre cómo uno sobrelleva la esclavitud de la estupidez. Porque vivimos tiempos muy estúpidos y muy violentos. Cuando mi personaje, el escritor, queda como rehén en esta situación y con las piernas rotas, tiene que bajar su omnipotencia y agudizar el ingenio para ver cómo consigue salir vivo. Me parece que es una buena metáfora de lo que nos ocurre a todos hoy, para ganarle a las circunstancias, si es que podemos, necesitamos bajar el narcisismo y entender que la única manera de salir del laberinto es pensando. Hay una frase que repetía Urdapilleta en una ficción, creo que en ”Tumberos”, decía: "Si pensás, salís". Me acuerdo de que la anoté durante todos los meses que duró la pandemia. 

Noticias: Con Julia Calvo trabajaron en otras oportunidades, ¿ya hay una confianza?

Gil Navarro: Súper confianza, Julia es una actriz maravillosa, tiene una potencia descomunal, es una intérprete todoterreno, una rockstar. Puede hacer algo como “Misery” y también una comedia o un drama. Esto se ubica un poco en el medio de esos géneros porque es una obra de suspenso y escenificar el suspenso es algo raro, hay un lenguaje cinematográfico para hacerlo, pero es más difícil traducirlo a lo teatral. Julia es una actriz muy generosa, nos conocimos hace muchos años en algo que se llamaba “Las alegres mujeres de Shakespeare”, dirigida por Claudio Hochman, un gran director que ahora vive en Portugal. Después nos cruzamos también en “Las brujas de Salem”, “Soy gitano”, “La leona”...¡hicimos de todo!

Noticias: ¿Hacer algo como “La leona” en la televisión actual o inclusive para una  plataforma hoy sería imposible?

Gil Navarro: Sí, es imposible porque apela a que el espectador tenga una paciencia que hoy es rara de encontrar. Ahora todo tiene que ver con la velocidad y la velocidad mata el sentido de las cosas. Entonces es como una desgracia complementaria, porque, por un lado, hay mucha gente que no quiere esperar y por el otro, muchos productores suponen que si se arriesgan a hacer otro tipo de propuesta no va a ser bien recibida. Por lo tanto, todo pareciera desembocar en este triste formato vertical que es algo tan ridículo como pedirle a un fotógrafo que a partir de hoy sus fotos solo sean verticales, absolutamente absurdo.

Noticias: Te hemos visto haciendo series como “Puerta 7” o “En el barro” y ahora terminaste de rodar “Sanamente”. ¿Cómo te llevas con la mecánica de trabajo de las plataformas?

Gil Navarro: Siempre me llevé bien… aunque me llevo mejor cuando hay una buena historia para contar. La verdad es que uno no puede hacer magia, no podés contar algo si no tenés con qué. Los actores y las actrices no somos magos que hacemos algo de la nada. Tenemos un punto de partida, un conflicto, y un texto que habla de ese conflicto. Y la verdad que en muchos casos y a lo largo del tiempo, los actores hemos metido mano en cosas que a veces no venían bien y te dejan expuesto, porque lo que queda asociado con lo que sale en pantalla es tu cara. Ahí empieza el: “Fulano me gusta o no me gusta. Lo que hizo es una cagada o está bueno”. Pero hay un montón de factores anteriores que el espectador por ahí no conoce y  entonces simplemente sos juzgado por ese resultado. Muchas veces en el último momento el actor es quien da la vuelta el gato en el aire para que pueda caer parado. A veces te sale, y a veces no.

Noticias: Igual para vos la prioridad siempre fue el trabajo, no la popularidad porque te bajaste de “Floricienta” y seguiste laburando en lo que quisiste, no te importaron los puntos de rating ni estar en un póster

Gil Navarro: Sí, pero no es porque yo sea un hippie renegado que va contra el sistema, me gusta el trabajo y ganar dinero como cualquiera, pero creo que hay límites para todas las cosas. Para el amor, para las relaciones, para la convivencia ,para el trabajo. Y ese límite es el respeto. 

Noticias: Hoy la calle Corrientes parece la calle de los cines. “Rocky”, “Papá por siempre”, “Billy Elliot”, estuvo “Tootsie”, vos hiciste “Druk” y ahora “Misery”. ¿Por qué pensás que se da ese fenómeno?

Gil Navarro: No me gustaría dar una respuesta apresurada. Creo que es una tendencia para que quizás el público pueda asociar lo que va a ver en teatro con algo que ya conoce en otro formato y eso le genere confianza. Nosotros venimos de hacer “Druk”, pero antes de ser una película danesa muy buena, fue obra de teatro. Vinterberg la escribe como una obra, después la adapta para el cine y la gente suele asociarla solo con la película. “Misery”, antes de la película que todos conocemos, es una novela, un material muchísimo más rico en cantidad de detalles y en la  propuesta. Después, la gente se acuerda del trabajo maravilloso de Kathy Bates en el cine y está bien que así sea. Me parece que de alguna manera es la búsqueda de asegurarse que el público ponga el dinero de una entrada en algo que ya conoce en vez de arriesgar.

 Noticias: Antes se apostaba incluso a los clásicos. Vos hiciste “Rey Lear” con Alfredo Alcón, Joaquín Furriel y Roberto Carnaghi. Es inevitable preguntarte cómo recordás a Alcón y a semejante experiencia

Gil Navarro: Alfredo era un mago, estaba por encima del oficio. Podría haber sido paseador de perros o maestro pizzero, él era un ser apasionante que, por suerte, quiso ser actor y puso toda su humanidad en función de eso. Alfredo no dejaba que se construyera ninguna solemnidad alrededor suyo, cuando alguien se refería a él como “maestro”, lo bajaba de un plumazo y le decía: "Yo no soy maestro de nada, no me rompan las pelotas" (risas). Era uno más, un tipo reservado, medido, muy gracioso en su vida privada,ocurrente, brillante, lúcido, muy culto, le encantaba leer. Sabía mucho de todo y asociaba cosas de una manera muy singular. Con Joaquín tocábamos la puerta de su camarín, él siempre llegaba mucho antes que todos y se maquillaba. Un día estábamos hablando de las cosas que Alfredo había hecho en su época y se ve que en algún momento debe haber sentido cierta obsecuencia en nuestro festejo de lo que había sido y ya no era, porque se hinchó y nos dijo: "Muchachos, si yo quisiera hacer hoy lo que hice antes no podría hacer ni la tercera parte, las condiciones socioculturales no están dadas para que eso ocurra". Y siguió maquillándose. Siempre nos repetía: "Chicos, este tiempo de ustedes es distinto. No busquen emular algo que ya pasó”. Yo no sé qué haría un Alcón de treinta o cuarenta años ahora, a veces imagino que probablemente encontraría muy poco espacio para tener la resonancia que tuvo en su momento. Cuando yo arranqué en general los compañeros eran gente muy generosa que te explicaba el oficio mientras lo hacías, aprendí mucho. No existía internet, entonces, si te recomendaban un libro o una película, no quedaba otra que comprarlo en la librería Fray Mocho o alquilar el video en Liberarte. Tenías que preguntar, investigar, probar y quemarte, no pasaba nada con equivocarse. Hoy nadie se quiere equivocar.

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