Con “Crimen desorganizado” y “Gordon” (adaptación de la estupenda novela de Marcelo Larraquy) en el horizonte, Matías Mayer transita un 2026 inolvidable gracias al reciente estreno de la segunda temporada de “Barrabrava” y a su destacada actuación en “El último gigante”, en la que protagonizó un descomunal duelo generacional con Oscar Martínez.
Aunque hace rato viene trabajando en series como “Un gallo para Esculapio”, “Historia de un clan” e “Iosi, el espía arrepentido”, esta temporada el público parece haberle prestado más atención a este intérprete que huye de los encasillamientos, dueño de un presente extraordinario y de un futuro promisorio. Mayer encara la charla con NOTICIAS con buena predisposición y ganas de conversar sobre su oficio.
Noticias: ¿Con qué se encuentra la gente en esta segunda temporada de “Barrabrava”?
Matías Mayer: Por lo pronto, con una serie muy intensa y adrenalínica que te mantiene siempre expectante. En cuanto pensás que está todo tranquilo, viene algún cachetazo o alguna piña al estómago… literalmente (se ríe). Van a reencontrarse con una historia cercana a la esencia que tenía la primera temporada, un relato con mucha violencia que retrata un mundo superhostil, pero a la vez expone momentos de fragilidad, emoción y mucha sensibilidad. Creo que el cruce de esos dos condimentos es un poco el ADN de esta serie, mostrar cómo dentro de un universo tan agresivo, de tanta trompada y tanta pelea, también se esconde algo muy íntimo y vulnerable. Siento que esa contraposición es un poco el alma de “Barrabrava”.
Noticias: Esta segunda temporada tiene continuidad con la primera y ahonda en las circunstancias que llevaron a los dos hermanos, César y El Polaco, hacia un enfrentamiento por el control de la barra. Hay un relato muy popular de Mariano Closs que dice “ Y va el tercero… va el tercerooo”. ¿Se viene la tercera temporada de “Barrabrava”?
Mayer: Hay que preguntarle a Jesús... Jesús Braceras. Aclaro porque pareció que hablaba de Jesucristo (risas). Hay que ver qué tiene en mente y en carpeta Jesús, ojalá, si se hace, yo estoy. La serie que me encanta, es un proyecto y un equipo que quiero mucho, así que por mí sería hermoso.
Noticias: ¿Tuviste que hacer un trabajo específico en la parte física para componer a El Polaco?
Mayer: No me lo exigieron desde la dirección, pero me parece que es necesario hacer ese trabajo porque al ser un personaje tan físico, el Polaco requiere de una preparación para estar a la altura, no solo visual y estéticamente, sino en mi caso para soportar un rodaje muy intenso físicamente. En mi experiencia, si yo no estoy entrenado lo padezco mucho más en el interín. Ponerle tanto el cuerpo es un desgaste y para no lastimarme tengo que estar preparado, más armado. Además hay mucho rodaje nocturno y reconozco que a mí me cuesta, sobre todo por el clima, la filmamos de abril a julio en Uruguay, ¡imaginate el frío que hacía a la noche! Ese es un factor que no está contemplado en los guiones, pero en mi cabeza lo tengo muy presente cuando los leo, voy pasando páginas y ya intuyo lo que me espera.
Noticias: El Polaco originalmente quiso ser futbolista, pero pasaron cosas. ¿Vos siempre quisiste ser actor?
Mayer: De chico también soñé con ser futbolista. Ser actor no fue algo que quisiera, activamente por lo menos. Actué toda mi vida como hobby, pero no era algo que viera como profesión, nunca fui como esos chicos que tienen en claro que quieren dedicarse a esto desde siempre. No lo pensaba mucho, actuar era algo que me divertía. Después, con el tiempo, se fue dando. De golpe, empezaron a aparecer las oportunidades. Fui creciendo en la profesión y hoy estoy acá.
Noticias: Este año tuviste escenas mano a mano con Óscar Martínez. Para dar la talla frente a un actor así, dónde encontrás las herramientas? ¿En el estudio, en la experiencia?
Mayer: No sé, la verdad. Siento que, en general, me gusta prepararme en todo lo que hago, quiero dar lo mejor posible en todos los aspectos de la vida, ni hablar de la actuación, que es mi profesión. Soy muy autoexigente, le pongo todo al estudio, a la formación, a tratar de agotar todas las posibilidades previas al momento del rodaje. Después, cuando llegás al set tenés que soltar el timón de alguna manera para permitir que todo lo que estuviste construyendo aflore y vea la luz. No lo pienso tanto en función de con quién estoy trabajando, obviamente que laburar con actores de mucha trayectoria te potencia más la propia actuación por una cuestión del gran oficio que tienen, eso te ayuda, pero yo siempre intento dar el cien así esté frente a Oscar Martínez o a alguien que recién empieza. No me cambia la ecuación, hay una autoexigencia que no cede en ese sentido.
Noticias: Hablando de compañeros, en “Barrabrava” te toca interpretar al hermano de Gastón Pauls y en “Porno y helado” protagonizaste una celebrada escena que homenajeaba a “Nueve reinas”. ¿Cómo fue tener a Gastón de hermano?
Mayer: No sabés cómo lo amo. Gastón es un compañero hermoso y un actor fantástico, no hace falta que cuente nada de su trayectoria, todos la conocemos. Es un tipo con mucha experiencia, pero hay algo más allá de eso, tiene una generosidad enorme. Desde el minuto uno que empezamos a trabajar juntos siempre fue muy generoso a la hora de dejarme crecer con el personaje. Cuando surgió la posibilidad de hacer la participación en ”Porno y helado”, obviamente lo primero que hice fue mandarle un mensaje contándole, me parecía muy gracioso que se diera esa casualidad. Gastón es un gran compañero, hoy en día también es un amigo, la verdad qué lujo trabajar con él.
Noticias: Me decías hace un rato que no siempre pensaste en ser actor, ahora lo sos y te pregunto, ¿qué es lo mejor de ser actor?
Mayer: Creo que lo mejor es la posibilidad de enfrentarse siempre a algo distinto. Me parece que eso está bueno, el hecho de estar cambiando permanentemente, que cada personaje sea una nueva oportunidad para interpretar diferentes realidades. Me gusta mucho la psicología de los personajes, tratar de encontrarles el motivo que los lleva a tomar tal o cual decisión, adentrarme ahí. Es un oficio al que siento muy lúdico, en general, trato de acumular toda la información que pueda hasta armar una especie de maqueta del personaje dentro mío. Después solo queda soltar la imaginación y que aparezca el juego, que el personaje esté vivo, que se haga parte del cuerpo.
Noticias: Venís trabajando desde hace mucho, pero en los últimos años formaste parte de “Iosi”, “Porno y helado”, “El último gigante”, “Barrabrava” y dentro de poco estarás en “Crimen desorganizado” y en “Gordon”. Algunos podrían decir que te pusiste de moda, y otros podrán opinar que sos un adicto al trabajo, ¿vos cómo lo ves?
Mayer: Puede ser... (se ríe) La verdad que a mí me gusta actuar y siempre que tenga la posibilidad de hacerlo, allá vamos. La realidad es que también hay momentos, justo ahora tocó una época donde se estrenaron varios proyectos que filmé en el último tiempo, pero esos rodajes se hicieron en un lapso de dos o tres años… después salen todos juntos en 3 meses y parece que estuve haciendo todo ayer, pero no es tan así. De todas formas, esta es una profesión muy cambiante, no es que de golpe por estar metido en muchos proyectos decís: ”Ah, bueno, ahora estoy de moda”, ni cuando eso no pasa pensás: ”Listo, dejo todo”. Esta es una carrera larga.
Noticias: Venís de varios papeles dramáticos como el de “El último gigante”, este de “Barrabrava” y el de “Gordon”, pero después vendrá una comedia como “Crimen desorganizado”. ¿Dentro de esa larga proyección de la carrera buscás cierta versatilidad?
Mayer: A veces sí, pero la realidad es que también depende mucho de las oportunidades, hay que ver qué es lo que va llegando, qué personajes te ofrecen. Hoy creo que tengo la inmensa suerte de poder elegir en algunos casos. La realidad es que llegan ciertas oportunidades y uno nunca sabe adónde te va a llevar la profesión. Muchas veces me ha pasado de pensar: "Ahora quiero hacer más comedia", y a los dos minutos surge un proyecto dramático que está buenísimo, así que ahí nomás cambio de opinión (se ríe). Ojo, yo soy muy de planificar y me encanta, ese sería mi escenario ideal, pero en general la realidad me propone otra cosa. Y siento que siempre lo que aparece, lo que está por venir, es mejor.
















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