Monday 22 de June, 2026

DEPORTES | Hoy 17:32

Plagio mundialista: los japoneses imitan el festejo de la hinchada argentina

Con bombos, platillos y trompetas, los fanáticos de los blue samuráis imponen su presencia mundialista al ritmo de las canciones utilizadas para el aliento del seleccionado albiceleste.

El seleccionado de fútbol de Japón se consolidó como una de las grandes sensaciones de la Copa del Mundo 2026 gracias a un notable rendimiento deportivo y al fenómeno viral de su afición, que adoptó por completo la cultura de tribuna argentina. El equipo comandado por el director técnico Hajime Moriyasu protagonizó un gran estreno en el Grupo F de la competencia al igualar 2 a 2 frente a la histórica potencia de los Países Bajos tras remontar el marcador en dos oportunidades sobre el cierre del juego.

No solo contra la "Naranja mecánica"  fueron decisivos los deportista asiáticos. El impulso ganador de los "Samuráis Azules" se estiró en su segunda presentación en el Estadio Monterrey, donde aplastaron categóricamente a Túnez por 4 a 0 con una notable actuación del delantero Ayase Ueda, autor de un doblete, y los aportes goleadores de Daichi Kamada y Junya Itō. Con estos cuatro puntos sumados, el combinado nipón marcha en la segunda colocación de la zona por diferencia de gol y dejó prácticamente sellada su clasificación a los dieciseisavos de final del certamen internacional antes de medirse contra Suecia para definir el liderazgo absoluto.

De cara a los 16avos de final, los próximos rivales de los asiáticos ya se encuentran diagramados por el cuadro de la FIFA según la posición definitiva que ocupen al cierre de la fase de grupos. En caso de adjudicarse el primer puesto de la zona F, Japón se presentará en el Estadio Monterrey el lunes 29 de junio frente al equipo que finalice en la segunda ubicación del Grupo C, integrado por potencias de la talla de Brasil, Marruecos y Escocia. Por el contrario, si los "Samuráis Azules" avanzan a la próxima instancia eliminatoria en el segundo escalón del grupo, el fixture los obligará a trasladarse ese mismo lunes 29 de junio al Houston Stadium para asumir un durísimo cruce mano a mano contra el líder definitivo de ese mismo Grupo C. 

seleccionado japones

Sin embargo, el impacto del conjunto asiático trascendió las fronteras de los terrenos de juego y se mudó directamente a los tablones. Distintos medios reflejaron cómo la parcialidad japonesa asimiló al detalle los rituales más característicos del fútbol argentino, incorporando bombos con platillos, trompetas y banderas murgueras para alentar sin interrupciones durante los noventa minutos.

Las plataformas digitales se inundaron de registros audiovisuales donde se observa a los fanáticos vestidos de azul saltando enérgicamente y entonando adaptaciones de temas tradicionales de la hinchada albiceleste. El clásico grito de guerra "¡Ohhh, vamos Selección!" mutó perfectamente en un ensordecedor "¡Ohhh, vamos Nippon!" o "¡Ganbare Nippon!" que llamó la atención de las transmisiones internacionales. El repertorio replicado por los hinchas incluyó canciones basadas en melodías locales muy populares e inspiradas originalmente en la famosa pieza musical Pop Goes The World del grupo new wave Men Without Hats, un himno ochentero que las canchas nacionales adoptaron desde hace décadas y que los asiáticos hicieron propio para empujar a sus futbolistas. 

Este fenómeno tiene un trasfondo que se remonta a los vínculos históricos que las barras del fútbol japonés forjaron directamente con la escuela de tablones de Argentina desde hace varios años. El origen de esta llamativa conexión cultural comenzó a fines de la década de 1990 y principios de los 2000, impulsado por la habitual participación de clubes argentinos en la histórica Copa Intercontinental y las posteriores ediciones de la Copa Suruga Bank disputadas en suelo nipón.

El desembarco masivo de hinchadas como las de Boca Juniors, River Plate e Independiente fascinó a los simpatizantes locales por su despliegue de percusión y constancia lírica. En particular, los ultras del Gamba Osaka y del Cerezo Osaka asumieron este estilo como propio, viajando incluso a Buenos Aires para comprar instrumentos reglamentarios y aprender las partituras murgueras de las tribunas argentinas, replicando desde entonces canciones populares que van desde la "Marcha Peronista" hasta piezas del cuarteto córdobes adaptadas fonéticamente a su idioma local. 

 La locura por los resultados del equipo se trasladó en paralelo al propio suelo nipón, donde miles de aficionados en el tradicional cruce de Shibuya, en Tokio, desarrollaron una particular celebración que causó asombro mundial. Los seguidores invaden las calzadas de la avenida de manera festiva únicamente cuando el semáforo se pone en rojo para saltar y cantar al ritmo del bombo, y regresan disciplinadamente a la vereda apenas cambia a la luz verde para permitir la fluida circulación de los vehículos. Toda esta demostración de fervor y pasión con el sello de la hinchada argentina se complementó de manera intacta con sus históricas costumbres de orden y educación, ya que los simpatizantes del sol naciente volvieron a dar el ejemplo global al quedarse sistemáticamente a recolectar los residuos y dejar las gradas completamente impecables al final de cada duelo mundialista. 

 

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Gustavo Winkler

Gustavo Winkler

Periodista

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