La designación de Adrián Ravier como nuevo vocero presidencial de Javier Milei trajo consigo un dato que el archivo no suelta: en 2013, el economista liberal escribió una columna titulada "Axel Kicillof, mi profesor", en la que repasó con evidente admiración su paso por la cátedra de Economía Marxista de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, donde Kicillof era ayudante.
En ese texto, Ravier destacaba la claridad expositiva del hoy gobernador bonaerense y presidenciable del peronismo, su capacidad para ir a las fuentes originales del pensamiento económico y su dominio de la microeconomía, la macroeconomía y la historia del pensamiento económico. La nota fue publicada en octubre de 2013, un año después de la estatización de YPF.

El elogio resultaba llamativo incluso para entonces: Ravier era ya un economista identificado con la Escuela Austriaca, en las antípodas ideológicas del marxismo que Kicillof enseñaba. Aun así, en la columna reconocía haber comprado y recomendado a sus propios alumnos el libro de tesis doctoral de Kicillof sobre los fundamentos de la Teoría General de Keynes, y un segundo volumen titulado Siete lecciones de historia del pensamiento económico. También describía a su ex profesor como alguien de ideas claras, que le costaba mentir y era difícil de ver confuso en público. La columna fue publicada en el blog de opinión de Infobae, donde Ravier era columnista.
Dos años después, en 2015, con Kicillof al frente del Ministerio de Economía kirchnerista, Ravier publicó un texto de tono radicalmente distinto: "Los mayores errores de la gestión Kicillof", donde cuestionaba en ocho puntos la política económica del kirchnerismo: el modelo de crecimiento, el nivel del gasto público, el déficit fiscal, la inflación, la política cambiaria y el rol del Estado, entre otros. El contraste entre ambas piezas —el elogio académico de 2013 y la impugnación técnica de 2015— fue lo que reactivó la circulación de los textos en redes tras el anuncio de su designación como vocero de Milei. El archivo, en estos casos, no distingue entre el aula y la Rosada.














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