Mónica Gonzaga (José Tolomei)

Mónica Gonzaga: “En esta profesión hay que animarse a todo”

Del fenómeno de “Barrabrava” a los grandes amores y los clásicos, la actriz repasa una vida marcada por el riesgo y el humor.

Propuso otro modelo de belleza en épocas de chicas pulposas, dejó a una estrella internacional por un cantante popular con el pelo largo y la lengua picante. Supo hacer estallar la temporada teatral marplatense con 4000 espectadores diarios en tiempos de “Matrimonios y algo más”, enviudó muy joven y crió sola a su hijo sin abandonar nunca el humor ni la picardía.

Hoy Mónica Gonzaga sorprende interpretando a Gladys, la madre de esa dupla de hermanos que se disputa el poder futbolero en “Barrabrava” y la aplaudida segunda temporada de esta serie de Prime Video vuelve a ubicarla  en el centro de la escena. Como corresponde, porque ella se lo ha ganado.

Noticias: ¿Cómo te animaste a hacer un personaje como Gladys, la madre de César y El Polaco, los dos líderes de la barra?

Mónica Gonzaga: No solo me animé, yo hice un casting con Jesús Braceras, el director de la serie. La pregunta es, ¿cómo se animó él a llamarme? (risas). Leí el libro, vi a esta familia tan disfuncional y la verdad es que automáticamente me puse en la madre de ese hogar carente a todo nivel. Es un entorno familiar muy duro. Gladys es mamá de Enzo, un chico parapléjico que necesita infinitos cuidados. Tiene un hijo mayor, César, dueño de un carácter y un pensamiento más responsable, pero que está atravesado por el consumo de drogas, y otro hijo, el Polaco, que es reloco, resacado, absolutamente impulsivo. Entonces me hice dueña de alguna manera de esa familia, y jugando a lo que contaba la historia fue saliendo la Gladys que conocen. Angelo Mutti Spinetta es Enzo, Gastón Pauls es César y Matías Mayer es el Polaco, los tres están bárbaros.

Noticias: En esta segunda temporada, tu personaje tiene una escena muy terrible donde es víctima de una violación, ¿te dio un poco de miedo hacerla ?

Gonzaga: Para nada, yo soy jugadísima y lanzadísima. Al contrario, venían con todas las cosas que hay ahora para la protección de intimidad, almohadillas y aparatejos para los genitales… pero yo quería hacerla sin pantalón, sin nada y Jesús Braceras se negaba porque necesitaba cuidarnos a los actores. Entonces todo pasó por el tema actoral y se utilizó además inteligencia artificial. Mi compañero Gustavo Garzón de por sí ya es un personaje fuerte, sabe cómo dar un registro bien oscuro y yo en mi cabeza tenía elaborada la visión de mi personaje, una mujer que se entrega a vivir un abuso constante para que siga funcionando la familia. Tiene un hijo parapléjico que requiere de oxígeno para sobrevivir, en esas circunstancias mi personaje percibe a la violencia sexual casi como un peaje para lograr que su día a día siga funcionando. Además, está el sentimiento de culpa como madre, esa necesidad de hacer cualquier cosa por sus hijos. Gladys trata de evitar la situación hasta que en un momento siente que no le queda otra y transa con eso, se somete a ese dolor y a la humillación de permitirlo para tener lo que sus hijos necesitan. Es una mujer sola que debe lidiar con una familia en una situación precaria. Esta mujer de alguna manera sufre una violación “consentida” y uno se pregunta cuántas violaciones consentidas habrá producto de distintas circunstancias de vida, ¿no? Yo creo que miles. En “Barrabrava” se pudo contar algo así porque durante el rodaje se armó una especie de verdadera familia. Ahora andamos entusiasmados porque se está comentando que posiblemente en octubre hagamos la tercera.

Noticias: Mientras esperamos que así sea, pasemos a tu hijo de la vida real, Adriano. ¿Es verdad que te dice “Yo podría haber sido Enrique Iglesias”?

Gonzaga: ¡Es terrible! (Nos reímos) Dice que si yo hubiera seguido mi relación con Julio Iglesias, sería así. Ya te darás cuenta del personaje que es mi hijo: vive conmigo, es un manejador, un manipulador y un seductor de aquellos, el señor Adriano Sessa. Para colmo, se ha dedicado a lo mismo, pero desde otro lado, él es productor publicitario y cinematográfico, produjo dos películas, “No salgas” y “A orillas del río”. En casa todo el tiempo se está hablando de temas ligados al audiovisual.

Noticias: ¿Le pedís opinión sobre el trabajo?

Gonzaga: Sí, charlamos mucho y vemos cosas juntos, incluidos mis trabajos. Yo a veces le digo “Tal actriz no me gustó tanto en ese papel...” Y me contesta: “Pero mamá, ¡si está bárbara!” Él decreta, ¿viste? Y que no se entere, pero por lo general tiene razón (risas)

Noticias: Tu madre era otro tremendo personaje. ¿Es verdad que ella no aceptó tu relación con Cacho Castaña durante años? ¿Le veía cara de tramposo y ojos de atorrante?

Gonzaga: (Se ríe) Así es, no lo aceptó nunca. Al principio no me hablaba, después tuvo que empezar a dirigirme la palabra. Venía a mi casa, se sentaba rígida, comíamos, se iba a dormir la siesta. Cuando se levantaba, le decía a mi padre: "Vamos, papá" y se iban. Cacho me comentaba: "Tu vieja no me soporta, no me banca". Y tenía razón. Era otra época, pensá que Cacho era separado y yo tenía 21 años, estaba todo mal para lo que se pensaba en ese entonces… Además mucha gente trataba de “cabecita negra” a determinada parte de la población, había un gran prejuicio de clase. Mi madre estaba espantada, ella pensaba que había criado a una princesa, imaginate... ¡Carolina de Mónaco con Cacho Castaña! (risas) Aparte, yo dejé a Julio Iglesias por Cacho, para mi mamá ese era el príncipe ideal. Impecable, todo un señor, increíblemente lindo, en esa época Julio era un Sinatra. Y Cacho Castaña usaba plataformas, lentejuelas, estampados, brillos en las camperas. ¡Para mi madre era una tragedia, no quería saber nada!

Noticias: Ustedes se conocieron haciendo “La carpa del amor”. ¿Qué te atrajo de él?

Gonzaga: El humor. En ese sentido, Cacho era fabuloso y nos atrajimos porque había una química, una piel, esa cosa inexplicable que se da, ¿no? Después hay que decir algo, Cacho era un poeta, un tipo que creaba canciones maravillosas, tenía una parte suya muy valiosa, muy de artista.Él se la pasaba sentado al piano o tocando la guitarra, componía todo el día. Evidentemente ha dejado un legado, hoy “Garganta con arena”, “Café La Humedad” o “Cacho de Buenos Aires” son canciones icónicas.

Noticias: Volviendo a películas de culto pop como “La carpa del amor”, “La playa del amor” y “La discoteca del amor”, el director de esta trilogía es Adolfo Aristarain. ¿Cómo fue esa experiencia?

Gonzaga: Aristarain era muy exigente, podía hacer de 27 a 35 tomas por cada escena y te estoy hablando en “La discoteca” o en “La playa”, que en ese momento formaban parte de un género comercial. Si en una escena a tu personaje tenían que tirarle basura, él hacía que te la tiraran de verdad. Si había que estar borracho, Aristarain te emborrachaba en serio. Era un personaje Adolfo, excelente director, muy realista, muy apegado a la verdad en el cine. ¡Había que filmar en traje de baño con 4 grados bajo cero! Yo creo que el cuerpo después de eso se acostumbró a cualquier clima...

Noticias: En esas películas trabajaste con Ricardo Darín...

Gonzaga: ¿Vos sabés que Darín nunca lo dice? Parece que no se acuerda de esa historia que hoy es un clásico. También hice “Los bañeros más locos del mundo” con Guillermo Francella, pero viste, ellos se despegaron del tema y se olvidaron. Quizás no mencionan esos trabajos porque sienten que por una cuestión de prestigio conviene no nombrarlos.

Noticias: ¿Cuando veías a Darín y a Francella tan jóvenes pensabas: “Estos la van a romper” o no dabas dos pesos?

Gonzaga: ¡La verdad que no daba dos pesos! Ricardo tenía más o menos mi misma edad y ni un pelo en el pecho. Su madre lo cuidaba, le ponía una toalla encima cuando terminábamos de hacer la escena. A Darín lo veía como un pibe más, yo estaba muerta con Cacho. Lo de Francella fue distinto, él era un actor que ya venía batallando en la comedia y para mí enseguida pasó a ser  uno más de la banda, la pasábamos muy bien en ese momento, nos divertíamos como locos. Años después fui a sus programas, hice de Mónica Gonzaga en “Casados con hijos” y todavía lo siguen pasando. Me encantaría volver a trabajar con Guillermo, pero me pregunto si él y Darín querrán volver a la imagen que tenían en el pasado. 

Noticias: Hablando de programas emblemáticos, vos estuviste en “Matrimonios y algo más” y “Mesa de noticias”, entre otros, pero también formaste parte de la serie más amada por el público, “Los simuladores”. ¿Cómo es laburar con Damián Szifron?

Gonzaga: Cuando lo conocí a Szifron lo vi como a un chico porque era muy joven, pero él tenía algo distintivo, una presencia que se sentía en el set. No era esa fuerza que tiene Jesús Braceras, esa cosa casi física y sin embargo era imponente de otro modo, manejaba todo de manera magistral, es uno de los mejores directores que tenemos. Me alegro muchísimo de que esté filmando “El sobrino”, lástima que no haya podido hacer la película de “Los simuladores”, todo el mundo soñaba con eso.

Noticias: ¿Cuál es el secreto para perdurar?

Gonzaga: Nunca decirle que no a nada que sea potable. No importa si el personaje es chiquito o grande, da lo mismo, en esta profesión hay que animarse a todo.

En esta Nota