Mundo / 26 de enero de 2017

Qué es el waterboarding, la tortura que avala Trump

El ahogamiento simulado, usado por la CIA tras los ataques del 11S para interrogar a terroristas, fue prohibido por Obama pero podría volver a practicarse con Trump.

La tortura que la CIA usó para interrogar a los laderos de Bin Laden.
La tortura que la CIA usó para interrogar a los laderos de Bin Laden.

“No quiero que haya gente que le corte la cabeza a otras personas en Medio Oriente y a nosotros no se nos permita hacer nada”, declaró ayer Donald Trump en una entrevista televisiva con ABC News.

Además, el presidente estadounidense dijo que recientemente les preguntó a miembros del servicio secreto si la tortura servía y le respondieron que sí. El periodista le reiteró la pregunta:”¿Pero cree que funciona? y dijo “absolutamente, creo que funciona”.

Sin embargo aclaró que tendrá en cuenta lo que el Secretario de Defensa, James Mattis, y el jefe de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), Mike Pompeo, consideren correcto.

En tanto, la Casa Blanca negó una información publicada por el diario “The New York Times” que aseguraba que la administración Trump estaba preparando una orden ejecutiva para revisar la política de interrogatorios estadounidense y el uso de centros clandestinos de detención de la CIA en otros países, conocidos como “black site”.

Vale recordar que después de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, la CIA puso en marcha un polémico programa de métodos interrogatorios como el “waterboarding”, utilizado durante la administración de George W. Bush y luego prohibido.

Qué es el Waterboarding.  La tortura defendida por el presidente  Donald Trump, se realiza poniendo al individuo en una tabla inclinada, con las piernas por encima de su cabeza, colocando un paño sobre su cara y vertiéndole agua continuamente sobre la tela para evitar respirar, simulando así el ahogamiento e induciéndole al pánico.

El proceso se lleva a cabo durante unos 40 segundos y se sabe que fue practicado en muchos interrogatorios por la CIA. Uno de ellos, a Abu Zubaydah, un alto lugarteniente de Osama Bin Laden. “Traté sin éxito de respirar. Pensé que iba a morir. Perdí el control de mi orina”, declararía despuñes. Y pasó 83 veces por el mismo proceso hasta que entregó a Khalid Sheikh Mohammed, arquitecto del 11-S. Que recibió el mismo trato unas 183 veces.

Horrenda y poco fiable.  En 2005, el entonces director de la CIA Porter. J. Goss lo describió como una “técnica pofesional de interrogatorio”. Pero antiguos mandos de la CIA como Bob Baer (operativo hasta el 2009), señalan que el resultado de un interrogatorio con esa técnica no es fiable, ya que la persona está dispuesta a dar cualquier tipo de información, aunque no sea cierta, con tal de que la tortura cese.

Según John Sifton, de Human Rights Watch, la técnica de ahogamiento simulado “hace que la persona crea que la están matando y eso equivale a una ejecución ficticia, que es ilegal bajo la ley internacional”.

Por su parte, el secretario general de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), Jens Stoltenberg, aseguró que la institución respetará las leyes internacionales que prohíben la tortura, tras reaccionar a  las declaraciones de Donald Trump, quien consideró “absolutamente” efectiva la técnica de la tortura .

Ante periodistas en Bruselas, Stoltenberg afirmó que “todas las operaciones de la OTAN siempre se han realizado en consonancia con la ley internacional” y sentenció “esa es la política y seguirá siéndolo”. Los convenios de Ginebra de 1949 prohíben la tortura y el tratamiento cruel de los prisioneros.

 

Comentarios de “Qué es el waterboarding, la tortura que avala Trump”

  1. Soy norteamericano-argentino y digo: Opinólogos, basta de especular y malinformar. Trump -entre otras cosas- propone acabar con esta prensa que es “formadora de opinión” (según sus conveniencias). Basta, la prensa informa, no opina y filtra lo que le parece. Basta del establishment, basta de la miseria del poder aparentemente tolerante, pero hipócrita. Basta.

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